Innova.- Investigadores estudian remedios para el virus de la cuchara en el tomate y la creación de plantas resistentes

Europa Press Andalucía
Actualizado: viernes, 28 marzo 2008 16:15

SEVILLA 28 Mar. (EUROPA PRESS) -

Un grupo de investigadores de la Universidad de Málaga (UMA) realizan un proyecto en marcado en el Plan Nacional para estudiar la enfermedad producida por el virus del rizado amarillo ('Tylcv') en el tomate y buscar un remedio para éste, además de crear plantas con una mayor resistencia al virus.

Según indicó Andalucía Investiga en una nota, cuando una planta está infectada por el virus, tras el período de incubación, empieza a mostrar los síntomas evidentes de su enfermedad que, en este caso, son la curvatura de la hoja en forma de cuchara, el amarillamiento de la planta y, sobre todo, la reducción del tamaño, que conlleva la disminución del fruto. Este último síntoma es el que más afecta a la producción agrícola.

Esta clase de virus, denominada 'Geminidis', supone "un problema importante" en la producción de tomate en todo el mundo, ya que se transmite a través de la mosca blanca, una especie de insecto que vive en zonas templadas donde, generalmente, hay plantaciones de tomate.

Así, cuando una mosca introduce su estilete en los nervios de la planta y está infectada, el insecto lo adquiere replicando el 'Tylcv' a la siguiente planta de la que se alimente. Con la finalidad de evitar la propagación de la enfermedad existen diferentes estrategias para la resistencia: intentar acabar con la mosca con plaguicidas, pesticidas o mallas antiinsectos, y evitar que la mosca se alimente de la planta.

El proyecto titulado 'El complejo del virus del rizado amarillo del tomate en España', de la UMA pretende "entender cómo el virus es capaz de evitar los sistemas de defensa de la planta y, al mismo tiempo, utilizar todos sus recursos", además de detectar el virus antes de que exprese los síntomas, es decir, durante el período de incubación, según señaló Rodríguez Bejarano, responsable del grupo investigador.

Para ello, los científicos han creado una planta en un sistema experimental. La especie seleccionada es la 'Nicotiana benthamiana', muy común en virología, cuyas hojas, al ponerse bajo luz ultravioleta, toman una tonalidad roja, una reacción provocada por la clorofila.

A las plantas experimentales se les ha introducido una proteína, procedente de medusa y denominada 'GFP', que emite una fluorescencia verde bajo la luz ultravioleta. Sin embargo, en este caso, en condiciones normales no se expresa la proteína, pero al infectar la planta se puede observar la tonalidad verde en todos los tejidos donde el virus replica.

Asimismo, "la gran ventaja de este método es poder ver la afección en poco tiempo, mucho antes de que exprese los síntomas de su infección", concluyó.

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