Archivo - Fachada del Ayuntamiento de Jerez de la Frontera (Cádiz) - EUROPA PRESS - Archivo
JEREZ DE LA FRONTERA (CÁDIZ), 1 (EUROPA PRESS)
La alcaldesa de Jerez de la Frontera (Cádiz), María José García-Pelayo, ha anunciado la aprobación del Plan Específico de Seguimiento del Desarrollo Urbanístico en Suelo Rústico en el Término Municipal de Jerez, que tiene como objetivo principal "poner coto al fenómeno residencial no ordenado en suelo rústico".
Para la puesta en marcha de este proyecto, la Delegación de Urbanismo reforzará el personal adscrito a Disciplina Urbanística con el nombramiento de cuatro funcionarios interinos, en concreto, un inspector urbanístico, un arquitecto técnico, un licenciado en Derecho y un administrativo.
En una nota, el Ayuntamiento de Jerez ha detallado que esto supone un gasto plurianual de 671.688,19 euros, una cuantía que fue aprobada la pasada semana en Junta de Gobierno Local.
Este plan específico se elabora siguiendo las directrices del Plan de Inspección Urbanística Municipal, aprobado en diciembre de 2019, que establece la posibilidad de poner en marcha planes para llevar a cabo campañas de actuación inspectoras, teniendo como base todo el trabajo que están llevando a cabo los técnicos adscritos al Departamento de Disciplina de la Delegación Municipal de Urbanismo.
En palabras de García-Pelayo, con la aprobación de este plan específico "establecemos las líneas de intervención para que nuestros técnicos lleven a cabo sus funciones de inspección y vigilancia urbanística en relación con los actos de parcelación, urbanización, construcción, infraestructura o edificación, así como la implantación de usos del suelo, vuelo o subsuelo no permitidos en suelo rústico".
Las actuaciones se desarrollarán durante un periodo de tres años desde la fecha de aprobación del plan.
Tal y como ha explicado la alcaldesa, "a pesar del trabajo que se hace desde Urbanismo para contener el fenómeno residencial no ordenado en suelo rústico, estamos asistiendo desde hace años a una proliferación de edificaciones irregulares y actos de parcelación que han superado cualquier previsión y que nos obliga, como administración responsable, a tomar decisiones y a adoptar medidas en materia de disciplina urbanística para tratar de contenerlo o reducirlo".
Según los datos que maneja Urbanismo en torno a esta problemática --con denuncias ciudadanas y comunicaciones recibidas desde otras administraciones, incluidas los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado--, desde el año 2018 se viene produciendo "un contexto de expansión inmobiliaria" en el suelo rústico del término municipal, que ha ocasionado "un repunte en la aparición de parcelaciones urbanísticas, de nuevos asentamientos con claro carácter recreativo o residencial, de viviendas e implantaciones de uso", ha advertido García-Pelayo.
Normalmente, se trata de viviendas prefabricadas, caravanas fijas, casas móviles e incluso contenedores de transporte fáciles y rápidos de instalar.
Esta proliferación de asentamientos no regulados genera, además, "un grave problema medioambiental", dado que estos asentamientos "constituyen un foco de insalubridad y provocan además un número creciente de casos de captación ilegal de agua y de contaminación de los acuíferos, de inseguridad o de enganches ilegales de energía", ha indicado la alcaldesa, referenciando como "otro problema añadido" con que el que se encuentran a "la facilidad con la que los medios de publicidad digitales ayudan a que se produzcan estas actividades en su gran mayoría ilegales".
Tal y como ha recordado, Jerez cuenta con un término municipal "de gran amplitud", con 1.188 kilómetros cuadrados, y los numerosos asentamientos dispersos --21 asentamientos poblacionales en suelo rústico-- "dificultan una gestión suficiente o acorde a las necesidades actuales de los medios de control de los que disponemos".
De manera detallada, este plan específico tendrá como objetivo la defensa de los usos incluidos en el planeamiento urbanístico para el suelo rústico, y evitar la formación de núcleos de población no contemplados en el mismo, así como de los procesos de parcelaciones ilegales.
De igual modo, se procederá a la vigilancia de las actividades que se encuentren en ejecución sin el instrumento de planeamiento necesario que las legitime.
Técnicos de Urbanismo trabajarán en colaboración, en el marco de sus respectivas competencias, con las administraciones públicas competentes, los órganos judiciales y con el Ministerio Fiscal, al objeto de hacer cumplir las medidas provisionales y definitivas que se hayan acordado.
Para el desarrollo de este plan se han establecido tres líneas de intervención. Por un lado, una línea enfocada a prevenir la implantación ilegal en suelo rústico de usos residenciales cuando constituyan nuevas parcelaciones urbanísticas o cuando puedan suponer un riesgo de formación de asentamientos no previstos por el planificador.
En segundo lugar, se ejercerá un control sobre los nuevos usos residenciales ilegales y otros usos no permitidos, así como de aquellos actos y usos que favorezcan el crecimiento ilegal. Y por último, se realizará un seguimiento y supervisión del cumplimiento efectivo de la ejecución de medidas de restablecimiento de la legalidad urbanística ya impuestas.
El plan establece una serie de recorridos prioritarios, entre los que figuran espacios protegidos, vías pecuarias, patrimonio cultural, zonas paisajísticas, viñedos, regadíos, zonas inundables, zonas de servidumbre aeronáutica, plantas de tratamiento de residuos sólidos urbanos, huertos de ocio o hábitats rurales diseminados, entre otros.
Por último, se ha destacado desde el Ayuntamiento que el citado plan se desarrollará en distintas etapas, con una fase preventiva y de vigilancia inspectora del desarrollo de actuaciones en suelo rústico, otra de tramitación de procedimientos sancionadores y de restablecimiento de la legalidad territorial, y una tercera de control de las medidas definitivas.