El presidente de la Generalitat de Catalunya, Salvador Illa, interviene durante el II Foro Económico y Social del Mediterráneo en el Palacio de Ferias y Congresos, a 17 de junio de 2025 en Málaga (Andalucía, España). El presidente de la Junta de Andalucía - Álex Zea - Europa Press
MÁLAGA 17 Jun. (EUROPA PRESS) -
El presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, ha reivindicado este martes el mar Mediterráneo como "espacio de progreso y paz", así como se ha desmarcado de la "confrontación" como "estrategia política" y ha advertido del riesgo de "banalizar las instituciones y la democracia".
Son ideas que el presidente catalán ha trasladado durante su intervención en la segunda edición del Foro Económico y Social del Mediterráneo, una iniciativa de Prensa Ibérica en colaboración con la Fundación La Caixa que se celebra en Málaga, y donde Salvador Illa ha valorado la necesidad, a su juicio, de abrir espacios que inviten "al debate y, sobre todo", que fomenten "la cooperación en unos tiempos en los que la confrontación parece ocupar todos los espacios".
Al hilo, ha señalado que "la confrontación como estrategia política no es casualidad", sino que "está pensada" con dos "objetivos claros", que pasan por "debilitar las instituciones democráticas y cansar a la ciudadanía de la democracia" y "aumentar la tan mencionada desafección".
"Los dos objetivos son igual de peligrosos, y cualquier demócrata tiene el deber de reaccionar ante ellos", porque "sin instituciones democráticas no hay progreso ni convivencia posibles", según ha abundado el presidente de la Generalitat, que en ese punto ha reivindicado la política como una actividad "noble".
De igual modo, ha aludido a Europa como "un espacio de libertad y democracia", y ha reivindicado "la España plural, democrática, social, autonómica, europea y mediterránea", tras lo que ha llamado a tener "cuidado con banalizar la democracia y las instituciones".
Salvador Illa ha animado también a mirar al futuro con "cierta perspectiva", y al respecto ha recordado la adhesión de España a la entonces Comunidad Económica Europea --posteriormente Unión Europea-- de la que se conmemoran ahora 40 años, que vino a confirmar "la voluntad de España de formar parte de la modernidad, la democracia y el progreso de Europa", según ha valorado.
"Conseguimos que Europa, que miraba al norte, mirase al Mediterráneo y tomase conciencia de que, sin contar con el Mare Nostrum, era una Europa incompleta", ha reivindicado Salvador Illa, que en ese punto ha querido "reivindicar el papel activo de Cataluña para dotar a Europa de la mirada mediterránea, gracias al alcalde" de Barcelona y "luego presidente" de la Generalitat Pascual Maragall, según ha agregado.
Tras ello, Illa ha señalado que "Cataluña sigue comprometida con el diálogo, la lealtad institucional y la cooperación sobre la base de propuestas", así como continúa "creyendo en el Mediterráneo como un espacio de progreso, de convivencia y de paz", y como "el mejor espacio compartido para invertir, para crear nuevas oportunidades y para desarrollar proyectos que respondan a los inmensos retos globales que tenemos por delante, desde el cambio climático a la reducción de las desigualdades", ha proseguido.
"REFORZAR EUROPA NO SIGNIFICA CERRAR EUROPA" El presidente catalán también ha señalado en otro momento de su intervención en este foro que "reforzar Europa no significa cerrar Europa", y ha considerado "indudable que la amenaza arancelaria de la administración Trump y la amenaza bélica de Putin han hecho despertar a Europa", continente que "lo tiene todo para pasar a la acción", según ha subrayado, y en ese punto ha remarcado que la UE es "el bloque comercial más importante del mundo".
"Europa lo tiene todo y también tiene la receta", ha dicho Salvador Illa, que en ese punto ha citado "los informes Letta y Dragui", y ha señalado que "la autonomía europea en industria, tecnología, defensa y descarbonización requiere alrededor de 800.000 millones de euros de inversión adicionales, sumando inversión pública y privada".
Salvador Illa también ha reivindicado la "receta socialdemócrata" y la "cultura federal", y ha defendido que "los postulados socialdemócratas, con más o menos matices, conforman hoy una nueva centralidad económica alejada de la austeridad de antaño o, directamente, del 'sálvese quien pueda' que vemos en otras partes del mundo".
"Ahora debemos ser valientes y profundizar en la unión política de Europa con la misma ambición que logramos hace unos años la unión económica y monetaria", ha sostenido también el presidente catalán para agregar que "el camino es uno, el federalismo europeo", porque "el federalismo es la articulación del propio lema de la Unión Europea, unidos en la diversidad", ha abundado.
"MODELO DE PROSPERIDAD COMPARTIDA" "Esta visión, esta manera de entendernos y esta determinación a coger las riendas de nuestro destino puede ser aplicable también en el marco mediterráneo", ha dicho, y ha apuntado que, "en este nuevo tiempo para Europa y el Mediterráneo, Cataluña quiere ejercer también un nuevo liderazgo y compromiso en defensa del modelo de prosperidad compartida frente al modelo" de "acumulación insolidaria".
Al respecto, ha advertido de que "ni una Europa desigual ni un Mediterráneo desigual son viables desde ningún punto de vista, ni social ni económicamente".
También ha aludido a la situación de Oriente Próximo, y ha comentado que "cada día que pasa se nos hace más difícil encontrar las palabras ante tanto sufrimiento humano como el que se vive hoy en Gaza", y que, "por desgracia, no parece tener un fin próximo cuando contemplamos la escalada del conflicto ahora entre Israel e Irán", ha lamentado.
Asimismo, ha señalado el "reto" del cambio climático, que el Mediterráneo "pone de manifiesto" que es "una realidad aunque haya quien la niegue", según ha subrayado, y ha sostenido que "está en nuestras manos transformar este desafío en oportunidades". Así, ha defendido que "el Mediterráneo puede convertirse en un centro de desarrollo sostenible, aprovechando su situación geográfica para impulsar sectores como la energía verde, la agricultura sostenible o la digitalización".
De igual modo, ha aludido al "turismo responsable" como "otro reto" por delante, y al respecto ha defendido que, "si queremos que el turismo siga siendo una fuente de riqueza, respeto y valor añadido, es necesario priorizar su regulación para evitar los efectos negativos que su crecimiento descontrolado pueda provocar".
Se trata de "regular para proteger, no para eliminar", ha precisado Illa, que ha reivindicado el "deber" de "encontrar cómo progresar y viajar con respeto, con sentido común".
Y como otro de los "retos del Mediterráneo" se ha referido al "fenómeno migratorio", del que ha señalado que "es urgente desactivar los discursos negativos y manipuladores" sobre el mismo, y ha proclamado que "Cataluña ha sido, es y quiere seguir siendo una tierra de acogida", y en esa línea ha valorado que "la sociedad catalana ha realizado un esfuerzo ejemplar de integración".
De igual modo, ha apuntado que "Europa no puede dejarse arrastrar por los discursos extremistas que atienden al miedo y al racismo", y "debemos actuar con la responsabilidad que nos corresponde y teniendo muy presente nuestra propia historia, es decir, poniendo por delante los valores humanitarios y los derechos humanos".
"Levantar más barreras o construir centros de acogida deudosa y legalidad en otros países no es la solución", sino que ésta "pasa por una mayor cooperación con los países de origen, un mayor desarrollo conjunto y, de nuevo, una mayor reducción de las desigualdades", ha manifestado en esa línea el presidente de la Generalitat, que también ha apostado por "políticas sociales de primera magnitud en los barrios de ciudades más vulnerables para desmontar una a una las mentiras sobre la realidad de la inmigración".
Salvador Illa ha concluido su intervención señalando que "en todos y cada uno de estos retos no será posible conseguir una verdadera prosperidad compartida si no recuperamos una mínima humanidad compartida".