Vista del Salón de la Moto de Málaga en su edición de 2023. - FYCMA
MÁLAGA 27 Mar. (EUROPA PRESS) -
El Salón de la Moto de Málaga, más conocido como MOMA, ha vuelto este pasado fin de semana a las instalaciones del Palacio de Ferias y Congresos de la ciudad (Fycma) para celebrar su sexta edición y apostar por el mejor ambiente motero.
Según destacan desde la organización en un comunicado, el ligero cambio de fecha de la celebración del evento trajo consigo el buen tiempo, lo que favoreció la buena acogida de MOMA 2023 con miles de asistentes al evento, muchos de ellos desplazados desde otras provincias andaluzas, corroborando así el amplio poder de convocatoria de este salón.
Un total de 55 marcas llenaron el recinto, ofreciendo así a los aficionados una oportunidad única para observar de primera mano los últimos lanzamientos de las principales marcas y concesionarios de la comarca. Entre ellos, destacan la nueva Moto Guzzi V100, la Zontes D305, las Royal Enfield Hunter 350 y Super Meteor 650 o la KTM 890 Adventure.
Además, las marcas con las motos más populares decidieron llevar versiones especiales para el deleite de los aficionados, como las Ducati Superleggera V4 y Diavel v4, la MV Agusta Brutale 800 Rosso, la Yamaha Ténéré Rally Edition o la Kawasaki Zh2 R Especial Edition, entre muchas otras.
Sumado a esto, Triumph, como marca, se presentó en MOMA para dar a conocer el Tiger Tour, un recorrido de cuatro meses por toda España en el que los usuarios podrán ponerse a los mandos de la Tiger 1200 y conocer de primera mano sus ventajas y capacidades. Y así fue, durante todo el fin de semana los más interesados pudieron probar la moto 'off road' insignia de la marca británica a través de una ruta propuesta por la firma.
Los expositores participantes, según los cálculos iniciales, habrían alcanzando un volumen de negocio de unos tres millones de euros. "Cifra que con toda seguridad irán en aumento a lo largo de las próximas semanas, cuando se vayan cerrando las numerosas operaciones abiertas a lo largo del certamen", apuntan.
Como ya es habitual en MOMA, el entretenimiento volvió a tomar un gran protagonismo durante todo el fin de semana. Varias exhibiciones congregaron al público tanto en el exteriores, con un espectacular espectáculo de 'stunt' por parte de Ángel Campos, como en el interior, donde Alejandro Morillo demostró sus habilidades a bordo de su moto de trial.