Mesa redonda en la jornada 'El cultivo del girasol a debate: análisis de la situación actual y de mercado'. - SERVICIOS TECNICOS ASAJA-SEVILLA
SEVILLA 15 Jul. (EUROPA PRESS) -
Asaja-Sevilla ha informado que el girasol ha adquirido este año un protagonismo especial en Andalucía, alcanzando las 240.862 hectáreas cultivadas que abarca el 29% de la superficie nacional (820.000 ha). De ellas, 132.355 hectáreas corresponden a la provincia de Sevilla concentrando el 55% del total andaluz y ha experimentado un incremento del 28% de su superficie respecto al pasado año (95.310 ha).
Así, Asaja-Sevilla ha informado en una nota tras la celebración de la jornada 'El cultivo del girasol a debate: análisis de la situación actual y de mercado' junto con la Lonja de Cereales y Oleaginosas de Sevilla que dicho crecimiento cercano al 30% en Andalucía ha confirmado la consolidación del girasol como "una de las alternativas más interesantes para el agricultor".
La jornada celebrada ha reunido a más de un centenar de agricultores y a representantes de la investigación, la comercialización y la industria. Además, la sesión se ha llevado a cabo con el objetivo de analizar la evolución de la campaña, la situación del mercado y las perspectivas de este cultivo estratégico.
Además, el encuentro organizado con la colaboración de la Cámara de Comercio de Sevilla, Syngenta y la Fundación Caja Rural del Sur ha sido inaugurado por la presidenta del Instituto Andaluz de Investigación y Formación Agraria, Pesquera, Alimentaria y de la Producción Ecológica (IFAPA), Marta Bosquet, el presidente de la Lonja de Cereales y Oleaginosas de Sevilla, Pablo González del Corral, y la presidenta de Asaja-Sevilla, María Morales.
Asimismo, a su competitividad económica se ha sumado su "excelente adaptación" a las exigencias de la nueva PAC basada en favorecer la diversificación y la rotación de cultivos, así como su capacidad para generar valor añadido y actividad económica en el medio rural.
ASAJA DESTACA EL CRECIMIENTO DEL GIRASOL ALTO OLEICO
Dentro de esta evolución, Asaja ha destacado el crecimiento del girasol alto oleico. De esta manera, en Andalucía, se estima que esta variedad representará entre el 75% y el 80% de la superficie sembrada, consolidando una tendencia al alza. Por tanto, el avance ha respondido a la "creciente" demanda de la industria agroalimentaria que "requiere aceites vegetales más estables y con un mejor perfil nutricional".
En esta línea, Morales ha destacado que el girasol se ha convertido en una alternativa "especialmente atractiva" para los agricultores, tanto por la "baja rentabilidad" de otros cultivos herbáceos con altos costes y precios bajos como por las dificultades que las sucesivas borrascas provocaron durante la campaña de siembra. Así pues, ha defendido que "el girasol representa hoy un eslabón entre la tierra sin rentabilidad y la demanda de una industria necesitada de producto nacional".
Asimismo, ha subrayado que España mantiene un "déficit estructural" en la producción de oleaginosas, por lo que ha considerado "prioritario" aumentar la producción nacional para reducir la dependencia exterior y garantizar el suministro de materia prima a la industria española de aceites y harinas vegetales. De este modo, ha expuesto que el girasol constituye una alternativa "estratégica" tanto para las explotaciones de secano como de regadío y responde a la "creciente" demanda de productos nacionales, trazables y sostenibles.
Por un lado, Bosquet ha destacado el "papel estratégico" del girasol para la agricultura de secano andaluza y ha puesto en valor su contribución a la sostenibilidad de las explotaciones que "además de su peso económico, aporta un elevado valor agronómico y ambiental". Igualmente, "mejora la estructura y la fertilidad del suelo, favorece la biodiversidad, requiere un menor uso de insumos y presenta una buena resistencia a las enfermedades, lo que lo convierte en un aliado natural de los ecosistemas mediterráneo".
Por otra parte, ha incidido en que el principal "desafío" del cultivo pasa por adaptarse a los efectos del cambio climático, la volatilidad de los mercados y el incremento de los costes de producción. A su vez, ha destacado que para afrontar estos retos la labor investigadora del Ifapa en el desarrollo y evaluación de nuevas variedades y técnicas de cultivo "permiten mejorar la productividad y la rentabilidad de las explotaciones".
Paralelamente, solo en la última campaña el Instituto llevó a cabo más de una veintena de ensayos sobre girasol en distintas localidades sevillanas con la intención de facilitar a los agricultores herramientas que les ayuden en la toma de decisiones y a avanzar hacia un modelo productivo más sostenible y competitivo. "Si no hay rentabilidad, no hay sostenibilidad", ha añadido la presidenta.
A su vez, en la ponencia central de la jornada, el socio de Northstar Brokerage Commodities, Pedro Villa, ha analizado la evolución del mercado internacional de las oleaginosas y los aceites vegetales, destacando que la próxima campaña marcará un nuevo récord histórico con una producción mundial de semillas oleaginosas de 703 millones de toneladas, impulsado principalmente por la soja representando el 63% de la producción mundial, con 441 millones de toneladas.
Asimismo, le siguen la colza con 86 millones y el girasol con 63 millones, de forma que estos tres cultivos concentran el 85% de la oferta global. Por tanto, en los últimos tres años la producción mundial ha aumentado cerca de 30 millones de toneladas gracias al crecimiento de la soja (15 millones), la colza (10 millones) y el girasol (8 millones), reflejando una expansión sostenida para atender una "demanda mundial en constante aumento".
No obstante, en aceites vegetales la producción mundial también alcanzará el presente año un máximo "histórico" de 240 millones de toneladas, suponiendo el girasol un diez por ciento. No obstante, el consumo iguala prácticamente la producción con 273 millones de toneladas, lo que deja la relación entre existencias y consumo en el 12,8% siendo el nivel "más bajo" de los últimos cinco años, "un dato ilusionante que demuestra que el mundo está preparado para absorber ese incremento de producción", ha asegurado Villa.
En efecto, el equilibrio entre oferta y demanda ha sostenido las expectativas de precios para las oleaginosas. Aunque el aceite de palma continúa liderando el mercado internacional con 48 millones de toneladas exportadas, el aceite de girasol mantiene una posición "estratégica" representando el diez por ciento de la producción mundial y alrededor de 16 millones de toneladas en el comercio internacional, un volumen similar al del aceite de soja pese a que esta produce siete veces más semilla.
Respecto a las perspectivas de mercado, han apuntado a un escenario "favorable" para el girasol y la colza pese a la previsión de cosechas récord. Pues la colza alcanzará una producción mundial de 86 millones de toneladas, sin embargo, las existencias previstas para finales de la campaña serán las "más bajas" de los últimos cuatro años debido a la fortaleza de la demanda.
En paralelo, el mercado seguirá atento a los riesgos climáticos asociados al fenómeno de 'El Niño', que podría reducir la producción de aceite de palma en el sudeste asiático durante 2027 y tensionar aún más el mercado de aceites vegetales. Este contexto, unido al diferencial de precios que el aceite de girasol ha mantenido durante el último año frente a la soja y la palma, ha reforzado las expectativas de rentabilidad para este cultivo en las próximas campañas.
Por último, la mejora llega después de un año marcado por las elevadas temperaturas en la cuenca del Mar Negro, donde se concentra cerca del 70% de la producción mundial, que redujeron "significativamente" las cosechas y tensionaron el mercado. Tras analizar el contexto general, Villa ha centrado su intervención en el mercado internacional del girasol cuya producción mundial alcanzará previsiblemente un máximo histórico de 63 millones de toneladas en la próxima campaña".