Fuente en el bulevar de Jaén - AYUNTAMIENTO DE JAÉN
JAÉN 15 Nov. (EUROPA PRESS) -
El Ayuntamiento de Jaén ha destacado este domingo el trabajo realizado en los últimos meses para la puesta en funcionamiento de cinco de las más emblemáticas fuentes ornamentales de la capital, algunas de ellas iconos de la ciudad y de barrios tan señeros como el casco antiguo, el Bulevar o el propio centro urbano.
El concejal de Mantenimiento Urbano, Javier Padorno, señala en un comunicado que estas intervenciones forman parte de la colaboración con la Concejalía de Servicios Públicos. A través de ambas áreas y de la concesionaria Indra-Alisea, se está realizando un gran trabajo para restaurar, recuperar o poner en marcha surtidores y fuentes que "han permanecido en algunos casos hasta ocho años sin funcionar o lo han hecho en unas condiciones de conservación de sus elementos muy deficitaria", lo que "ha redundado en la imagen que de la ciudad tienen no solo los que nos visitan sino los propio vecinos y vecinas de Jaén".
Es el caso de los cuatro surtidores de suelo de la Plaza de Santa María, el estanque del lagarto del Parque del Bulevar y las fuentes de San Bartolomé y del pato, junto a los Baños Árabes.
"Todas ellas se están poniendo en valor con personal y medios propios municipales en su mayor parte, lo que demuestra que la falta de conservación o funcionamiento que hemos visto en ellas durante los ocho años anteriores", cuando ha gobernado el PP, "es una falta de voluntad política que ha redundado en la imagen patrimonial y de ciudad de Jaén", destaca el edil.
Padorno señala que "como todos los vecinos de Jaén pueden ver", el Ayuntamiento trabaja a buen ritmo en la puesta en marcha y adecuación de las fuentes de suelo de la Plaza de Santa María donde, después de "años sin funcionamiento y sin mantenimiento, se reparan las losas de granito y se revisan los sistemas hidráulicos y de iluminación" de los surtidores situados a los pies de la Catedral.
Del mismo modo, se ha hecho una gran intervención que ha permitido poner en marcha y cambiar de secarral a estanque la fuente del lagarto del Bulevar y los canales de la de cercana de la cúpula. "Después de años enteros paralizadas y de veranos secas y sin proporcionar frescor, ya están funcionando y se les están añadiendo nuevas mejoras", detalla Padorno, quien explica que en estos días se dota al estanque del Lagarto de un equipamiento para evitar atascos en las bombas de suministro por la caída de hojas y otros elementos a los vasos.
"Como se trataba de una acción ya prevista, solo es necesario intervenir en uno de los cuatro vasos en los que se ha dividido este conjunto", dice.
Esta intervención complementa las mejoras ya ejecutadas, que han permitido recuperar para la ciudadanía este espacio, tras más de ocho años sin que se le prestara la más mínima atención en cuestiones como el mantenimiento, por lo que ha sido precisa la renovación del sistema hidráulico, además de impermeabilizar y acometer mejoras en la iluminación.
Esta labor de mejora de las fuentes ornamentales también se ha centrado en la Fuente del Pato, frente a los Baños Árabes. El vaso estaba sucio y la escultura manchada de óxido y capas de cal.
Por ello, ha precisado Padorno, ha sido necesaria una limpieza, que ha incluido un tratamiento de cantería realizado con medios propios y sin impacto para la talla, en una acción que ha estado coordinada con la Concejalía de Patrimonio y Cultura.
De este modo, ha hecho hincapié el concejal de Mantenimiento Urbano, ha sido posible respetar la integridad de la singular obra escultórica, que luce en la Plaza Santa Luisa de Marillac. Con el mismo propósito de lograr que recuperen su mejor imagen los elementos que embellecen la zona monumental, se ha intervenido en el surtidor de la Plaza de San Bartolomé. En esta última, se habían realizado pintadas y otros actos vandálicos.
El concejal señala que la intervención en estas cinco importantes fuentes ornamentales no es más que el trabajo que el Consistorio realiza dentro de la puesta en valor de estos equipamientos en la ciudad, una actuación que se irá extendiendo a otros elementos que durante años han permanecido olvidados en su obligada conservación y funcionamiento.