La Audiencia Provincial de Granada ha condenado a 40 años de internamiento en un centro psiquiátrico penitenciario cerrado a la mujer cuyo hijo de seis años apareció sin vida tras un incendio en una vivienda en el barrio de la Chana en mayo de 2023.
En aquel momento no trascendió la causa de la muerte si bien la mujer ha reconocido ante el tribunal que asfixió al menor mientras dormía; le colocó luego en un sofá del comedor y, tras rociarle con gasolina, le prendió fuego.
Todo ello bajo el convencimiento de que su hijo estaba siendo víctima de abusos sexuales y diez días antes de la fecha en que estaba previsto que les desahuciaran por impago del piso donde vivían de alquiler, según consta en la sentencia, a la que ha tenido acceso Europa Press.
El juicio se había señalado para principios de abril pero las partes alcanzaron un acuerdo que ha evitado su celebración con jurado popular.
En esta sentencia de conformidad, que ya es firme, se le atribuye un delito de asesinato con la agravante de parentesco y de otro de incendio, si bien se le ha aplicado la eximente completa de anomalía psíquica y ha quedado absuelta de ambos delitos.
La Sala ha acordado en su lugar medidas de seguridad, esto es, su internamiento en un centro psiquiátrico penitenciario cerrado durante 20 años por el delito de asesinato; y otros 20 años por el delito de incendio; penas acumulativas según han precisado a Europa Press fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía.
La mujer no podrá abandonar el citado centro sin la autorización expresa del tribunal sentenciador. También deberá indemnizar en 180.000 euros al padre por la muerte del hijo que tenían en común.
DENUNCIAS POR ABUSOS Y DESAHUCIO
La Sala considera probado que la mujer presenta un trastorno de ideas delirantes persistentes, que se caracteriza por una creencia persecutoria no ajustada a la realidad.
Ella estaba convencida, "sin fundamento alguno", de que su hijo venía siendo víctima de abusos sexuales desde hacía más de tres años por distintas personas; y de hecho había presentado distintas denuncias que fueron archivadas.
Bajo este delirio "ideó un plan para matarlo" y en la madrugada del 15 de mayo de 2023, aprovechándose de que estaban solos en el domicilio y de que el pequeño estaba dormido, "lo asfixió".
Una vez se aseguró de que no respiraba, lo colocó, sentado, en la parte central del sofá que había en el salón de la vivienda. Seguidamente, cogió un mechero y una garrafa que contenía gasolina y, usando guantes de látex, roció a su hijo en algunas zonas del cuerpo.
Una vez así, se arrodilló cerca de la zona izquierda del sofá en el que yacía su hijo y, tras encender el mechero, "giró su cabeza hacia el lado contrario y, extendiendo el brazo derecho, encendió el mechero que portaba consigo y lo aproximó al cuerpo del menor provocando así que éste empezara a arder (...) y extendiéndose el fuego al resto de mobiliario del salón y al recibidor de la vivienda".
Seguidamente, la mujer se dirigió a la terraza-lavadero que había en la cocina y abrió las cuatro espitas de una hornilla de gas que estaba conectada a una bombona y abrió todos los cajones y las puertas de todos los muebles de la cocina.
Finalmente, la mujer se dirigió a su dormitorio y allí fue localizada por la policía en estado de semiinconsciencia debido a la inhalación de humo.
Sobre las 3,00 horas, dado que el fuego se observaba a través de la terraza del salón en el exterior de la vivienda y éste se estaba extendiendo a la terraza del piso inmediatamente inferior, los vecinos avisaron a la policía y a los bomberos.
Tras acudir éstos de forma inmediata, comenzaron a dar aviso, a través del portero automático al resto de vecinos y, una vez dentro del edificio, llamando a la puerta de cada domicilio puesto que, dada la gran cantidad de humo que había y que el incendio no había sido sofocado, existía un enorme peligro para la vida de quienes allí habitaban.
Los investigadores concluyeron que el foco del incendio estaba en el sofá del salón y la fuente que lo provocó fue el mechero usado por esta madre, según consta en la sentencia de la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Granada.