EL CABRIL (CÓRDOBA), 14 (EUROPA PRESS)
El centro de almacenamiento de residuos radiactivos de baja y media actividad de El Cabril, ubicado en Sierra Albarrana, en el Noroeste de la provincia cordobesa, dispone ya de una nueva instalación, la llamada celda 29, habilitada para la gestión y almacenamiento de residuos radiactivos de muy baja actividad.
El director de El Cabril, Carlos Pérez, y el director de la División Técnica de la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (Enresa), José Ramón Armada, fueron los encargados de presentar hoy a los medios de comunicación 'in situ' la nueva instalación complementaria, con un aperitivo organizado donde, a partir del próximo mes de mayo, se almacenarán los residuos radiactivos de muy baja actividad, procedentes de incidentes en acerías --como los sucedidos en Acerinox o Siderúrgica Sevillana en 1998 y 2001-- o del desmantelamiento de centrales nucleares, entre otros.
Esta estructura para residuos de muy baja actividad, es la primera de un total de cuatro que se construirán de forma gradual y que proporcionarán a El Cabril la capacidad suficiente para almacenar los residuos radiactivos de baja y media actividad que se generen en España. Durante el acto se dieron a conocer, además, los datos de explotación del Almacén Centralizado de El Cabril en 2007, año en el que la instalación recibió 579 metros cúbicos de residuos radiactivos.
La entrada en funcionamiento de esta estructura supone uno de los logros más importantes de Enresa, según los responsables de esta empresa pública, que desde 1992 gestiona en el término municipal de Hornachuelos el almacenamiento de El Cabril, donde ahora se da respuesta a diversas resoluciones parlamentarias destinadas a que España dispusiera, al igual que otros países, de una instalación específica para este tipo de residuos, de escasa contaminación radiológica, de forma que no supusiera una pérdida del valor estratégico de las estructuras de almacenamiento disponibles para residuos de mayor actividad.
La solución que aporta Enresa a los residuos radiactivos de muy baja actividad es tecnológicamente distinta a la de los residuos de baja y media actividad, ya que, debido a las características de estos materiales, las barreras de hormigón son innecesarias.
La nueva estructura que entrará en funcionamiento en cuanto el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), primero, y el Ministerio de Industria después, le otorguen la autorización de explotación, tiene una capacidad de 33.000 metros cúbicos, y para su operación Enresa dispone de un edificio específico para la manipulación y acondicionamiento de este tipo de residuos, denominado 'edificio tecnológico'. El diseño prevé una durabilidad y eficacia de las barreras de aislamiento de estos materiales superior a los 60 años, que es el tiempo que se requiere para que la radiactividad decaiga a niveles del fondo natural.
La instalación para residuos radiactivos de muy baja actividad aportará una capacidad total de 130.000 metros cúbicos, pero la radiactividad total a almacenar es tan pequeña que no ha supuesto la modificación del inventario radiológico autorizado para El Cabril.
DATOS DEL CABRIL.
De acuerdo con el Informe Anual de Explotación, presentado hoy, el almacén centralizado de El Cabril recibió en 2007 un total de 579 metros cúbicos de residuos radiactivos: 498 procedentes de centrales nucleares, 56 de instalaciones radiactivas y 25 de intervenciones especiales.
Estos materiales llegaron a la instalación cordobesa en 152 expediciones: 100 de ellas procedentes de instalaciones nucleares, 50 de instalaciones radiactivas y dos de intervenciones especiales.
Con lo recibido en 2007, el total de residuos que alberga la instalación, hasta el 31 de diciembre del pasado año, era de 26.834 metros cúbicos, que ocupan 15 estructuras de almacenamiento, de las 28 que componen el centro. Asimismo una de ellas se encuentra actualmente en operación y hay tres ocupadas temporalmente con residuos de muy baja actividad, que serán trasladados, en su momento, a su nueva ubicación definitiva.
Por otro lado durante 2007 se realizaron 3.414 ensayos en el laboratorio de hormigones de El Cabril y se tomaron 2.064 muestras en el laboratorio de operación. También se analizaron 929 muestras de aire, agua, sedimentos caza, pesca o vegetación dentro del Plan de Vigilancia Radiológica Ambiental de la instalación.
Además durante el pasado año el Cabril recibió 209 visitas con un total de 5.609 visitantes, frente a los 4.963 que acudieron al centro en 2006.