Actualizado 02/04/2008 17:42 CET

Córdoba.- Tribunales.- La Fiscal aumenta a 300.000 euros la indemnización por el caso de las niñas de Posadas

CÓRDOBA, 2 Abr. (EUROPA PRESS) -

El ministerio público, durante la exposición de sus conclusiones finales en la vista oral, ha decidido aumentar a 300.000 euros la indemnización para los padres de las dos niñas de Posadas (Córdoba) que supuestamente murieron intoxicadas después de que un vecino usara un plaguicida para matar cucarachas.

La fiscal, que pedía en un principio una indemnización de 240.000 euros, ha decidido aumentar la cantidad por los daños morales causados a los padres y para que puedan comprar otra casa con el fin de que no sigan viviendo cerca del procesado.

Los hechos se originan en fecha no determinada, pero a partir del 27 de noviembre de 2006, cuando el acusado depositó un número indeterminado de pastillas de Deita Pallets en el suelo de su vivienda. Se da la circunstancia de que la casa y la de sus vecinos cuentan con una sola canalización donde vierten directamente los sumideros de los patios de los domicilios, existiendo una arqueta donde llegan además los desagües del fregadero.

El gas fosfina generado con la incidencia de la humedad del ambiente sobre las pastillas comenzó a ejercer su acción y, "debido a la omisión de las más elementales normas de cuidado", se introdujo y filtró por el desagüe de la cocina llegando hasta la arqueta común, desde donde se dirigió hasta las viviendas de sus vecinos, siendo inhalado por las niñas, de nueve y cinco años.

Así, fue en la madrugada del 30 de noviembre cuando toda la familia comenzó a sentirse indispuesta. Sobre las 2.50 horas, ambas niñas comenzaron a padecer síntomas como náuseas, vómitos, cansancio y alteraciones tensionales, por lo que fueron trasladadas al centro de salud de Posadas y al Hospital Universitario Reina Sofía, donde fallecieron ese mismo día. Por su parte, el padre y la madre de las menores, ambos de 38 años, también resultaron intoxicados y estuvieron ingresados cinco y 14 días respectivamente.

Para la fiscal, en el juicio ha quedado acreditado que el acusado "todo lo hizo sin respetar las normas, conocía que era un producto peligroso y las precauciones que tomó no eran las que la ficha técnica del producto aconseja". Además, considera que "ha mentido rotundamente" porque si hubiera colocado 15 pastillas, como él dice, el efecto hubiera sido más leve en la vivienda colindante. De este modo, estimó que podría haber colocado aproximadamente unas 900 pastillas, teniendo en cuenta la dosis habitual del producto en ralación con los metros cúbicos del lugar donde se colocan.

El ministerio público también pone en duda si precintó las puertas y la chimenea, considerando además una "barbaridad" que usase un producto tan letal para matar cucarachas y sin contar con nadie porque era previsible lo que finalmente ocurrió. De este modo, y basándose en las declaraciones de los forenses, para ella no existe otra causa de muerte que el gas fosfina.

Por ello, pide también para el acusado cuatro años de prisión por dos delitos de homicidio imprudente en concurso ideal con otros dos de imprudencia grave con resultado de lesiones. De este modo, una vez expuestos los informes finales de las partes en el proceso y después de tres días de sesiones, el juicio ha quedado visto para sentencia.