Archivo - Varios furgones de la Policía Nacional en la Real Chancillería de Granada. - EUROPA PRESS - Archivo
GRANADA 25 May. (EUROPA PRESS) -
La defensa del acusado de matar, en enero de 2024, a un hombre de un disparo en la cabeza en el campo de fútbol viejo de Atarfe (Granada) mantiene que fue la víctima quien sacó una pistola primero y, dado que existían enfrentamientos entre ambas familias, disparó ante el "miedo que sintió por su vida".
De hecho, esta parte mantiene que la víctima tenía una orden de alejamiento que le impedía acercarse al acusado y que la familia rival había presuntamente intentado atentar contra su vida en otras ocasiones.
El juicio por este caso ha arrancado este lunes en la Sección Primera de la Audiencia de Granada, donde ha quedado constituido el jurado popular que se encargará de emitir el veredicto.
La sesión ha comenzado con la toma de declaración de los distintos testigos propuestos por las partes, estando previsto que el acusado declare el último.
La Fiscalía ha solicitado una pena de 31 años y medio de cárcel para él por delitos de asesinato, tenencia ilícita de armas y lesiones psíquicas después de que presuntamente la hija de tres años de la víctima presenciara el crimen desde el asiento trasero de la furgoneta en la que fue disparado su padre, según consta en el escrito de acusación provisional, al que ha tenido acceso Europa Press.
La defensa, ejercida por los letrados Marcos García Montes y Marta Castellanos Munguía, discrepa del relato de hechos realizado por la Fiscalía y la acusación particular, que ejerce la familia de la víctima representada por el letrado Manuel Fernández Poyatos.
Mantiene que el acusado estaba junto a la furgoneta sin percatarse de que había alguien dentro y cuando quiso darse cuenta vio cómo el ahora fallecido, que "se encontraba solo en el interior del vehículo", le estaba apuntando con un arma.
Ante el temor que esto le produjo, sacó una pistola que siempre llevaba encima, precisamente a raíz de enfrentamientos previos con esta familia, y le disparó causándole la muerte.
En ese momento salió corriendo hacia su domicilio, donde cogió su vehículo y se presentó en el cuartel de la Guardia Civil de Atarfe.
Allí entregó el arma y reconoció los hechos, según reza el escrito de defensa, al que ha tenido acceso Europa Press.
En él se hace constar que el autor confeso del crimen es consumidor habitual de cannabis desde hace muchos años.
A ello suman que cuando ocurrieron los hechos el ahora fallecido y un familiar de éste presuntamente tenían en vigor una orden de alejamiento respecto del acusado por un presunto delito de tentativa de homicidio y tenencia ilícita de armas.
Recalcan así que el presunto asesino siempre llevaba la pistola por temor hacia ellos tras varias disputas entre familias y que el día anterior al crimen habían ido a su casa "arrancando la reja de la ventana" para entrar y "destrozar" todo lo que había en su interior.
Esta parte califica los hechos de homicidio y tenencia ilícita de armas con las atenuantes de drogadicción, confesión y atenuante analógica de miedo insuperable.
Solicita así que su cliente sea condenado a cinco años de prisión por el homicidio y a uno por la tenencia ilícita de armas. En el ámbito de la responsabilidad penal, pide que indemnice a la pareja y a las dos hijas del fallecido en la cantidad de 333.583 euros. El juicio está señalado hasta el viernes.