El genoma y los fósiles de los murciélagos sitúan su origen en Europa hace 65 millones de años. La Universidad de Granada participa en un estudio con 137 investigadores de 64 países que ha secuenciado el genoma de 103 especies y ha analizado 44 fósiles - UNIVERSIDAD DE GRANADA
GRANADA 23 Sep. (EUROPA PRESS) -
Una investigación que publica la revista Nature combina la secuenciación del genoma de 103 especies de murciélagos y el estudio de 44 fósiles. La enorme cantidad de información procesada demuestra que el origen de esta especie se remonta a hace unos 65 millones de años en Europa, desde donde se extendieron por todo el mundo.
El trabajo también revela que la ecolocalización y el vuelo aparecieron en los albores de su evolución. El análisis sienta las bases para estudiar los fundamentos genéticos de la excepcional longevidad y resistencia a las enfermedades de los murciélagos, una línea de estudio que podría tener implicaciones para la salud humana. En este estudio internacional han participado investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) y de la Universidad de Granada (UGR).
Los murciélagos se encuentran entre los mamíferos más extraordinarios de la Tierra. Son los únicos capaces de realizar un verdadero vuelo propulsado. La mayoría se orientan y cazan en la oscuridad total utilizando únicamente el sonido. Con más de 1.500 especies repartidas por todo el mundo, representan una quinta parte de todos los mamíferos vivos y desempeñan un papel fundamental en el mantenimiento de ecosistemas saludables al polinizar plantas, dispersar semillas y consumir grandes cantidades de insectos.
Además, muchas especies de murciélagos muestran una notable resistencia a las enfermedades y tienen una esperanza de vida excepcionalmente larga para su tamaño. Los científicos llevan décadas intentando responder a preguntas fundamentales sobre la evolución de los murciélagos: ¿De dónde proceden? ¿Cómo se relacionan entre sí? ¿Cuándo surgieron el vuelo y la ecolocalización? ¿Cómo desarrollaron los murciélagos los rasgos inusuales que los diferencian de otros mamíferos?
"Es la primera vez que se reconstruye el genoma de un mamífero capaz de volar y lo que hemos creado es un recurso genómico que proporciona a los científicos el primer marco evolutivo sólido para investigar los genes que subyacen a estos rasgos. Un trabajo que puede, en última instancia, aportar información a la investigación sobre el envejecimiento, la inmunidad y la resistencia a las enfermedades en humanos", explica el catedrático de la UGR, Michael Hackenberg, perteneciente al Departamento de Genética y uno de los autores de este trabajo.
El estudio ofrece respuestas a muchas de estas preguntas que llevan tanto tiempo sin resolverse. "Los murciélagos son uno de los mayores experimentos de la evolución. Este extraordinario recurso genómico, fruto de años de cooperación internacional dentro del proyecto Bat1K, nos permite por fin comprender cómo ha evolucionado su notable biología", afirma Hackenberg.
El enfoque utilizado para modelar conjuntamente la evolución de especies fósiles y vivas permite hacer lo que otros métodos no pueden: identificar el grupo más antiguo de murciélagos fósiles teniendo en cuenta los datos genómicos, y descubrir cuándo y dónde se originaron los murciélagos.
Frente a las hipótesis anteriores, que proponían orígenes asiáticos, africanos o norteamericanos, los datos confirman que los primeros descendientes de la población europea se dispersaron por África, estableciendo un núcleo euro-africano desde el que los murciélagos se expandieron hacia Asia, las Américas y Australia. El equipo ha logrado reunir la mayor colección de genomas de murciélagos de alta calidad hasta la fecha, que abarca 103 especies y representa a cada una de las 21 familias de murciélagos reconocidas actualmente.
Los especialistas han empleado técnicas de secuenciación de ADN de última generación y métodos computacionales para generar y comparar estos genomas e identificar los genes que contienen. Además, han combinado esos datos con 44 fósiles de murciélagos procedentes de todo el mundo para reconstruir la historia evolutiva de los únicos mamíferos voladores del mundo.
Tras décadas de investigación y hallazgos contradictorios, este estudio de un árbol filogenético sólido se puede utilizar para comprender cómo han evolucionado estas especies. También los genomas ayudan a descubrir la base molecular de sus adaptaciones y a saber dónde se sitúan los murciélagos fósiles en este árbol.
DESDE EL MURCIÉLAGO ABEJORRO HASTA LOS DE PIES VENTOSOS
Para la creación de este conjunto de datos se han recogido muestras de murciélagos de todo el mundo a lo largo de décadas, incluidos representantes de algunas de las familias de murciélagos más raras y singulares, que se encuentran en los lugares más remotos: los diminutos murciélagos abejorro de Tailandia y Myanmar, considerados por muchos como el mamífero más pequeño de la Tierra; los murciélagos de pies ventosos de Madagascar, que tienen ventosas que utilizan para aferrarse a hojas lisas; y uno de los pocos mamíferos autóctonos de Nueva Zelanda, el murciélago de cola corta menor, que usa sus alas plegadas a modo de patas delanteras para desplazarse por el suelo del bosque.
Descubrir que la posición evolutiva del murciélago fósil del género Vielasia (un ancestro de los murciélagos modernos) está en la rama más antigua del árbol genealógico indica que la ecolocalización y el vuelo propulsado (dos características definitorias de su biología) se establecieron cerca del origen del grupo, lo que ayuda a explicar su éxito evolutivo a lo largo de 65 millones de años.
Los datos aportan un recurso para que la comunidad científica investigue las variaciones genómicas, desde cambios en una sola base hasta la ausencia de cientos o miles de bases en un linaje que pueden estar presentes en otro, y que han dado lugar a la enorme variedad de murciélagos existentes, así como a los orígenes de sus características únicas.