Archivo - Excavaciones en Orce. - UGR/ARCHIVO
GRANADA 14 Jun. (EUROPA PRESS) -
Un equipo multidisciplinar liderado por la Universidad de Granada (UGR) comenzará a finales de mes una nueva campaña de excavaciones en los yacimientos arqueopaleontológicos de Orce (Granada) con dos grandes objetivos.
El primero, realizar una revisión de la cronología de toda la zona haciendo uso de metodología puntera; y el segundo, analizar el impacto que tuvo en el entorno y en el comportamiento humano el tren de borrascas que azotó el lugar hace 1,4 millones de años.
Así lo ha avanzado a Europa Press el profesor del departamento de Prehistoria y Arqueología de la Universidad de Granada y director de los trabajos, Juan Manuel Jiménez Arenas, que prevé que esta campaña se desarrolle del 29 de junio al 20 de julio en los tres principales yacimientos: Venta Micena, Fuente Nueva 3 y Barranco León.
Los especialistas están inmersos en una revisión de la cronología de toda la zona de Orce aprovechando la disponibilidad de instrumentalización avanzada y novedades metodológicas "que hacen que merezca la pena embarcarse en este tipo de aventuras científicas", relata Arenas.
Actualmente se considera que el yacimiento de Venta Micena tiene algo más de 1,5 millones de años de antigüedad; Fuente Nueva 3 está datado en 1,2 millones y en Barranco de León se han encontrado indicios de actividades humanas de hace 1,4 millones de años.
Aunque no se esperan grandes novedades en cuanto a las dataciones actuales, los expertos quieren conseguir el "mayor ajuste posible" para de esa manera entender, también desde un punto de vista ecológico, cómo ha funcionado la cuenca; cómo han sido los cambios climáticos que se han ido produciendo y por qué había momentos en los cuales había presencia humana y otros en los que no.
Por su parte, en Barranco León se ha detectado otra fase --un nuevo momento de formación del yacimiento-- vinculado a un tren de borrascas de hace 1,4 millones de años. El objetivo del equipo es obtener información sobre cómo los humanos actuaron ante ese fenómeno y cómo aprovecharon todo el material arrastrado por el agua de las sierras cercanas, como las calizas y el sílex.
Antes se creía que este momento de formación del yacimiento estaba vinculado a un único episodio de lluvia torrencial, pero ahora los expertos han descubierto que fueron varios.
"Eso condiciona mucho la mirada que nosotros podemos hacer al yacimiento y la interpretación que podemos hacer del comportamiento humano", avanza Arenas, cuyo equipo también tendrá que ocuparse de lluvias más recientes.
Y es que los efectos del tren borrascas de este pasado invierno exigirán "intensos trabajos de conservación" en el yacimiento de Venta Micena, que se destapa justo cuando se inicia la campaña.
En el tercer yacimiento, el de Fuente Nueva, seguirán los trabajos en los niveles inferiores, que están aportando información muy interesante al existir diferencias en los animales que hay en un nivel y en otro, lo cual abre la puerta a nuevas interpretaciones relacionadas con el clima de la época especialmente.