La Guardia Civil controla las motos acuáticas en la costa de Granada. - GUARDIA CIVIL
GRANADA, 23 Jul. (EUROPA PRESS) -
La Guardia Civil de Granada puso en marcha el pasado día 1 de julio la orden de servicio para el control de motos náuticas y embarcaciones de recreo, un dispositivo especifico para reforzar la seguridad marítima ante el aumento de la actividad náutica de recreo durante los meses de verano y el consecuente incremento de los incidentes y actuaciones de salvamento en el mar.
Este plan de vigilancia, que se establece cada año, contempla la participación coordinada de las distintas unidades de la Comandancia de Granada y centra su actuación en el control de la navegación de motos náuticas y embarcaciones de recreo, prestando especial atención a infracciones frecuentes como la invasión de zonas de baño o la entrada no autorizada en espacios protegidos y de alto valor ambiental.
La coordinación del servicio se realiza desde el mar, con embarcaciones del Servicio Marítimo Provincial; desde el aire, con la incorporación del equipo Pegaso y el apoyo de los helicópteros de la Unidad Aérea; y desde tierra, con las patrullas de Seguridad Ciudadana y de Fiscal y Fronteras.
Los servicios se están llevando a cabo a lo largo de un total de 75,6 kilómetros de costa con 44 playas acotadas, desde la Playa del Pozuelo hasta la Playa de Cantarrijan, con especial atención a localidades como Almuñécar-La Herradura, Salobreña y Calahonda.
AUMENTO DE SANCIONES
La proliferación de motos de agua en el litoral granadino "preocupa" a la autoridad marítima y a algunos municipios como Almuñécar, que las vigila incluso con drones por los perjuicios que ocasionan al resto de usuarios cuando no cumplen las normas.
De hecho, desde hace unos años las denuncias a motos náuticas han aumentado "considerablemente" y solo en el pasado ejercicio se impusieron 59 sanciones, según relató recientemente a Europa Press el capitán marítimo de Motril, Fernando Ramos Corona.
La infracción que más se repite y la más grave es la relacionada con la navegación en zonas de baño con conducción temeraria. Buena parte de las sanciones también se producen por conducir la moto en zona de baño y en canales náuticos a velocidad superior a la permitida, a lo que se suma el agravante de acercarse a menos de 50 metros a otras embarcaciones.
Las sanciones suelen rondar los 3.000 euros como mínimo pero pueden llegar a alcanzar los 180.000 en casos muy graves como accidentes con otras embarcaciones por imprudencia. Las deficiencias en los elementos de seguridad y el consumo de alcohol también se controlan en el agua.
Las zonas de La Herradura, La Playa de Velilla en Almuñécar y Calahonda son las que cuentan con mayor presencia de motos náuticas en periodo estival.