JAEN 13 Feb. (EUROPA PRESS) -
El juzgado de lo Penal número uno de Jaén ha condenado a un empresario al pago de 11.400 euros --9.000 euros en concepto de indemnización-- por acosar sexualmente a una trabajadora a la que llegó a rozar con los genitales, así como a decirle que era un hombre "muy fogoso" y que "necesitaba mantener relaciones sexuales todos los días".
Se da la circunstancia de que ésta es la segunda sentencia condenatoria por acoso sexual en el trabajo que ha trascendido en los últimos diez días en Jaén, después de que otro juzgado impusiera el pago de una multa de 2.880 euros a un vecino de Lugo de 30 años que acosó a una empleada en un restaurante de comida rápida en Linares.
La nueva sentencia, a la que tuvo acceso Europa Press, relata que los hechos se produjeron a partir del 2 de abril de 2004, día en que la víctima comenzó a trabajar para la empresa del acusado, José R.F., quien desde ese momento "empezó a pretender sexualmente" a la mujer, solicitándole un relación sentimental y manifestándole en numerosas ocasiones que "no era feliz con su esposa".
El magistrado consideró probado que el acusado incluso llegó a preguntarle en una ocasión "si se había cambiado de ropa interior", así como que procuraba que su horario laboral coincidiese con el de la trabajadora, a la que también llegó a decir que "necesitaba un biberón calentito", para lo cual el empresario "se ofrecía".
Igualmente, en otra ocasión le manifestó que era "un hombre muy fogoso" y que necesitaba mantener relaciones sexuales todos los días, "sin entender cómo se las arreglaba ella estando sola" y llegando a preguntarle "si era fría en la cama".
Asimismo, José R.F. se acercó otro día a la mujer "rodeándola con los brazos y rozándola con los genitales", requerimientos constantemente rechazados por la víctima y que le condujeron a una situación de ansiedad que necesitó de asistencia médica con tratamiento farmacológico psiquiátrico, viéndose obligada dejar su puesto de trabajo por todo ello. Además, sufrió "la presión ejercida por la propia esposa" del acusado al enterarse de los hechos.
Aunque el acusado negó los hechos y su defensa alegó que las declaraciones de la víctima no eran verosímiles ni coincidentes, el juez condenó a José R.F. por un delito de acoso sexual al pago de una multa de 2.400 euros y de una indemnización de 9.000 euros para la víctima, quedando absuelto del delito de abuso sexual y del delito contra los derechos de los trabajadores de los que también estaba imputado.