Publicado 13/04/2016 17:41CET

A juicio en Córdoba un acusado de violar a una mujer tras conocerla en las Cruces de Mayo

Edificio de la Audiencia de Córdoba
EUROPA PRESS/ARCHIVO

CÓRDOBA, 13 Abr. (EUROPA PRESS) -

La Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Córdoba prevé celebrar este jueves el juicio a un hombre acusado de un delito de agresión sexual, supuestamente cometido sobre una mujer en una casa de la capital cordobesa. La Fiscalía ha solicitado para él una pena de ocho años de prisión y una orden de alejamiento de siete años.

Según recoge la calificación del Ministerio Público, a la que ha tenido acceso Europa Press, el procesado conoció a la mujer durante la celebración de las fiestas de las Cruces de Mayo de Córdoba en 2012 y los días siguientes se llamaron varias veces y se mandaron mensajes, en los que ambos quedaron en verse el día 15 de mayo.

De este modo, el acusado aparcó el coche cerca de su casa, al tiempo que le dijo a la mujer que había olvidado su cartera y que fuera a su casa que le iba a enseñar unas fotografías, algo a lo que ella accedió.

Así, se sentó en el salón de la vivienda y el varón le empezó a enseñar unos videos y fotografías, mientras que "comenzó a tocarle la pierna y el cuello" a la mujer, quien le dijo que "no lo hiciera", momento en el que ella se levantó del sofá y se dirigió al baño.

Sin embargo, según el fiscal, él la abordó en el pasillo y la intentó besar, algo a lo que ella se opuso, de manera que el procesado se molestó. Tras ello, volvieron al salón y él presuntamente la abrazó y besó "a pesar de la oposición", y "en contra de su voluntad", le realizó distintos tocamientos y la llevó "por la fuerza" al dormitorio, donde supuestamente cometió la violación, después de que ella se asustara "ante la violencia ejercida" y aminoró "su resistencia", apunta el Ministerio Público.

Posteriormente, la mujer logró zafarse del acusado y se levantó de la cama, pero él "la volvió a coger y la tiró en la cama", según relata el fiscal, que precisa que el procesado insultó a la perjudicada, quien comenzó a vestirse. A continuación salieron juntos a la calle, donde ella cogió un taxi y se marchó a su domicilio, tras lo cual denunció los hechos.

Como consecuencia de ello, la mujer ha sufrido un trastorno adaptativo de tipo ansioso depresivo, que tardó en estabilizarse 30 días, y le ha quedado como secuela un trastorno de ansiedad y depresión, así como trastornos neuróticos.