Publicado 17/07/2020 15:18:19 +02:00CET

Loyola prevé que el PIB de Andalucía caiga un 10,5%, un 13,6% en caso de rebrote, y una tasa de paro cercana al 25%

El director del informe Loyola Economic Outlook, el doctor Olexandr Nekhay, y el secretario general de la CEA, Luis Fernández-Palacios, este viernes en la presentación del estudio.
El director del informe Loyola Economic Outlook, el doctor Olexandr Nekhay, y el secretario general de la CEA, Luis Fernández-Palacios, este viernes en la presentación del estudio. - CONFEDERACIÓN DE EMPRESARIOS DE ANDALUCÍA

SEVILLA, 17 Jul. (EUROPA PRESS) -

La edición de verano del XXI Informe Loyola Economic Outlook prevé una contracción del PIB en 2020 del 10,5% en Andalucía, mientras que para 2021 el crecimiento podría ser del 6,7% en Andalucía. En caso de rebrote del Covid-19, el informe prevé que el PIB de Andalucía caería un -13,6% y se recuperaría un 7,6%.

En Andalucía, la menor caída de la actividad en el segundo trimestre de 2020 se traducirá en una caída anual del PIB algo menor. El PIB regional podría caer hasta un 10,5% en el escenario de referencia, el empleo caería un 4,6%, y la tasa de paro se acercaría al 25% (24,8%).

En 2021 el PIB andaluz podría registrar un incremento próximo al 6,7%, mientras que el empleo disminuiría un 0,8%. La tasa de desempleo alcanzaría el 25,6% de la población activa en el año 2021.

Estas cifras de crecimiento, como ha afirmado recientemente la Comisión Europea, se podrán ver afectadas por un potencial acuerdo sobre el plan de recuperación para los países miembros, según ha explicado la Confederación de Empresarios de Andalucía por medio de una nota.

La presentación del Informe LEO de verano, que se ha dado a conocer en la sede de la Confederación de Empresarios de Andalucía, ha contado con la participación de secretario general de CEA, Luis Fernández-Palacios, y profesor del Departamento de Economía de la Universidad Loyola y director del informe, Olexandr Nekhay.

Las perspectivas económicas para España y Andalucía 2020-2021 se han presentado este viernes en la edición de verano del XXI Informe Loyola Economic Outlook, que considera dos posibles escenarios ante la incertidumbre producida por la evolución del virus Covid-19: un escenario base y un escenario con rebrote de la Covid-19.

En el caso de España, la previsión de caída del PIB es de un 10,8% en España, y que la recuperación sea de un 6,9%, mientras que en caso de rebrote, el PIB de España podría desplomarse un 13,8% en 2020 y repuntaría un 7,5% en 2021.

El principal supuesto del escenario base es que la recuperación de la actividad económica, iniciada a partir de mayo, continúe en el tercer trimestre.

Si bien pueden existir rebrotes localizados, que obliguen al confinamiento temporal y asíncrono de algunas zonas geográficas de España, se descarta la existencia de transmisión generalizada del virus que obligue a instaurar de nuevo las medidas de restricción a la actividad económica.

ESCENARIO DE REBROTE

"Si bien se observa cierto repunte de la actividad económica en el tercer trimestre, una segunda ola de la pandemia en otoño obligaría a imponer restricciones a la actividad económica en el cuarto trimestre", apuntan los responsables del informe en una nota.

La recuperación de la actividad económica se espera para el año 2021, si bien la misma es relativamente más débil, debido a la destrucción de tejido productivo, una tasa de desempleo más elevada, que atenúa el impacto del efecto 'demanda embalsada', la posible aparición de problemas financieros, el elevado déficit fiscal y el consecuente endeudamiento de las Administraciones Públicas.

Con la referencia del escenario base, el PIB de España podría registrar un decrecimiento intertrimestral alrededor de -16,8%, como consecuencia de una contracción generalizada de la actividad económica, especialmente en aquellas relacionadas con los sectores más afectados, como el turismo y la hostelería.

En el tercer trimestre de 2020, el PIB sufriría un repunte que rondaría el 13%. En Andalucía, la caída podría haber sido algo inferior (-16,1%).

Se constata un peor comportamiento de algunos sectores como el comercio, el transporte y hoteles, en comparación con sus homónimos en el ámbito estatal; una menor caída relativa de la actividad industrial; un comportamiento más favorable del sector de la construcción, así como un proceso de desescalada más rápido que en el contexto nacional, lo que ayudaría a explicar esta caída algo más leve.

En el tercer trimestre, el repunte de actividad económica estaría alrededor del 12,8%.

CUADRO MACROECONÓMICO DE ESPAÑA

Desde el punto de vista del sector privado, el consumo de hogares y, en mayor medida, la formación bruta de capital de las empresas registraría fuertes caídas con respecto al año anterior, dada su gran sensibilidad ante situaciones de incertidumbre, como ocurre con la actualidad.

El consumo podría llegar a caer más de un 12%, mientras que la formación bruta de capital fijo podría disminuir un 17%.

En el año 2021, suponiendo la reactivación de la actividad y el regreso a un escenario de 'nueva normalidad', se espera un repunte de estos dos agregados, en torno al 6,6% para el consumo y al 10,7% para la formación bruta. Las variaciones ponen de manifiesto que estos agregados no alcanzarían el nivel previo a la crisis hasta el año 2022 o el 2023.

El sector exterior también se vería muy perjudicado, registrando descensos de las exportaciones por encima del 19%, una caída mayor medida que la experimentada por las importaciones (16,2%).

La incertidumbre impacta negativamente sobre el turismo, especialmente el internacional, y en el sector se da casi por perdida la temporada turística.

Como resultado, habría un saldo negativo de la balanza de pagos por cuenta corriente en 2020 que alcanzaría el 2% del PIB.

Como consecuencia de las medidas implementadas por el Gobierno para hacer frente a la crisis sanitaria, el consumo público crecería en torno a un 4,5% a lo largo del año.

Este incremento, unido al aumento de los desembolsos extraordinarios (ERTE, prestaciones sociales y de desempleo, ingreso mínimo vital) podrían traducirse en un déficit público superior al 11% del PIB.

El nivel medio de los precios, a lo largo del año 2020, podría ser 0,1% inferior al del año 2019.

En el año 2021, la reactivación de la actividad económica podría incrementar el nivel medio de los precios en torno a un 0,6%.

En cuanto al mercado laboral, el número de ocupados según la EPA podría registrar una disminución del -3,4%, lo que llevará la tasa de desempleo hasta el 17,5%.

No obstante, hay que tener en cuenta que la duración efectiva que tengan los ERTE, algo que aún no queda claro por el momento, afectará de forma muy significativa estas cifras. En 2021, al igual que en los años anteriores, se esperaría una reversión de estas tendencias.

El empleo seguiría disminuyendo, pero en un porcentaje menor, del 1,8%, como consecuencia del agotamiento de los ERTE, y la dificultad de las empresas para reincorporar a la totalidad de trabajadores acogidos a los mismos. La tasa de empleo podría oscilar alrededor del 19,3%.