Archivo - Las altas temperaturas han hecho que los niveles de polen de olivo en la provincia de Granada empiecen a descender una semana antes que en años anteriores, excepto en zonas altas de más de 1.000 metros donde siguen en plena floración. - CONSELLERIA D'AGRICULTURA - Archivo
GRANADA 11 Jun. (EUROPA PRESS) -
Las altas temperaturas, prácticamente veraniegas, de la última semana están provocando que los niveles de polen de olivo comiencen a descender una semana antes en comparación con la serie histórica de datos que posee la Unidad de Calidad Biológica del Aire (UCBA-UGR).
Dicha unidad informa a través de un comunicado que las referidas altas temperaturas, por encima de los 30 grados, "posiblemente sean las que están provocando que la floración del olivo en la provincia de Granada se esté agostando".
No obstante, la UCBA-UGR advierte que los olivares que se encuentran en zonas más altas (superiores a 1.000 metros) se encuentran en plena floración, por lo que visitar estos lugares o la existencia de corrientes de aire podría provocar un repunte en la sintomatología alérgica.
"Pese al descenso de concentraciones de este tipo polínico, la UCBA-UGR advierte que seguimos en concentraciones altas, por lo que se sigue recomendando continuar con las medidas de prevención de alergia", exponen.
Por su parte, los niveles de polen de gramíneas continúan altos, por lo que los alérgicos a este tipo de polen deben seguir extremando los mecanismos de prevención de alergia.
El uso de mascarillas FFP2 y gafas de sol en las calles, mantener cerrados el máximo tiempo posible las ventanas de viviendas, lugares de trabajo y habitáculos de transporte son los mejores aliados para evitar que el grano de polen entre en contacto con las vías respiratorias o conjuntiva de los ojos.