Paloma Sánchez-Garnica presenta en Sevilla 'Un hombre de honor': "La verdad no siempre es conveniente"

La escritora aborda el amor, el silencio y las distintas caras del honor en una historia ambientada en Estados Unidos en 1968

La escritora Paloma Sánchez-Garnica con su novela 'Un hombre de honor' en imagen de archivo.
La escritora Paloma Sánchez-Garnica con su novela 'Un hombre de honor' en imagen de archivo.- EDITORIAL PLANETA
Europa Press Andalucía
Actualizado: jueves, 29 octubre 2026 12:47

SEVILLA, 27 Oct. (EUROPA PRESS) -

La escritora Paloma Sánchez-Garnica presenta en Sevilla 'Un hombre de honor', una novela ambientada en Estados Unidos en 1968 en la que explora el amor, el silencio y las contradicciones de un concepto que considera "profundamente ambiguo": el honor. "La verdad no siempre es conveniente", ha señalado la autora sobre una historia cuyos personajes se debaten entre la defensa de sus principios, la protección de sus seres queridos y el sometimiento a las normas establecidas.

En una entrevista concedida a Europa Press, Sánchez-Garnica, que este martes firmará ejemplares a las 19,00 horas en la Casa del Libro de la calle Velázquez de Sevilla, ha abordado los dilemas de esta obra, su proceso creativo y su vínculo con Andalucía, donde se refugia cerca del mar para escribir sin interrupciones.

La autora ha explicado que espera que los lectores encuentren una historia que les permita vivir otras vidas e identificarse con personas corrientes cuyas decisiones afectan a su entorno más cercano. Aspira a que la novela "conmueva, emocione y remueva", pero también a que pueda incomodar en algún momento y, sobre todo, a que el tiempo dedicado a su lectura "haya merecido la pena".

Sobre el título, ha señalado que el honor puede representar la dignidad, la integridad, la necesidad de protección y el mantenimiento de los principios por encima de todo, aunque también puede suponer "el silencio, la obediencia o el sometimiento a unas normas que nadie cuestiona".

Esas dos caras se despliegan entre los personajes de la historia, desde los códigos de los llamados hombres de honor de la mafia italoamericana hasta quienes entienden el concepto como una defensa de la integridad, una acepción que, ha precisado, también puede aplicarse a las mujeres.

Junto a ello, el silencio ocupa un lugar central en la novela, por su capacidad para ocultar una verdad o para proteger a las personas queridas. La escritora ha apuntado que guardar silencio puede responder a motivos distintos y que revelar lo que se conoce no siempre resulta conveniente.

Una de las protagonistas es Nicole, una joven de una familia católica y tradicional que sueña con ser periodista y pertenece a una generación que empieza a cuestionar el modelo de mujer establecido en Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial.

Según ha explicado Sánchez-Garnica, ese modelo situaba la realización personal femenina en la familia, a través de los papeles de "la esposa perfecta y la madre perfecta". Nicole no renuncia a esa faceta, pero pretende construir su identidad también al margen de ella y acceder a un espacio profesional dominado por los hombres.

Su aspiración la lleva a una redacción como la de 'The New York Times', donde desarrolla un trabajo cuyo mérito recibe un compañero, que firma los artículos. La autora ha descrito esa trayectoria como una lucha casi inconsciente, en la que la protagonista comienza a conquistar un territorio mientras asume que otro se apropie del reconocimiento de su labor.

Frente al futuro que su familia ha previsto para ella, junto a un hombre de su misma clase social, aparece Frank Bernstein, un policía judío de Harlem, diez años mayor y votante demócrata, que se aleja del perfil que su padre considera adecuado para su hija.

Con él, Nicole descubre que el amor puede ser aventura, imprevisibilidad y presente, más allá de la costumbre y de la seguridad. Sánchez-Garnica ha definido a Frank como un hombre íntegro, para quien la búsqueda de la verdad constituye una forma de sobrevivir y la justicia no puede depender de intereses políticos, presiones internas o conveniencias personales.

A través de esa relación, la novela plantea también el dilema entre permanecer en un entorno sólido y conocido o lanzarse a una experiencia cuyo resultado es incierto. La escritora ha defendido que el amor debería ser libre, aunque ha reconocido la dificultad de ir a contracorriente y abandonar aquello que proporciona seguridad.

En ese punto, ha señalado que el amor unas veces impulsa a dar el salto, mientras que otras el miedo impide hacerlo, una contradicción que forma parte de las decisiones de sus personajes.

COMPRENDER SIN JUSTIFICAR

Asimismo, Sánchez-Garnica ha defendido que las circunstancias que rodean a una persona son fundamentales para entender sus decisiones. A su juicio, no se puede comprender al otro sin conocer qué lo ha llevado a actuar de una determinada manera.

"Yo por eso escribo y sobre todo leo, para entender al ser humano, para entenderme mejor como ser humano y aprender a no juzgar", ha manifestado. En este sentido, ha considerado que la literatura permite comprender incluso la maldad o la perversidad sin que ello implique justificarlas.

El origen de la novela se encuentra en un artículo que leyó sobre Sirhan Sirhan, condenado por el asesinato de Robert Francis Kennedy, y una nueva denegación de su libertad. Descubrir que seguía vivo y encarcelado despertó su curiosidad y la llevó a interesarse por las consecuencias de aquel asesinato. Esa fue la primera chispa para explorar un año que ha descrito como suficientemente convulso para situar una novela, con acontecimientos como el Mayo del 68 en París, la Primavera de Praga o las protestas universitarias en España.

También le interesaron las dudas e irregularidades que, según ha expuesto, rodearon la investigación del asesinato de Kennedy, entre ellas la manipulación de la verdad, el tratamiento de las declaraciones de los testigos y la imposición de una versión oficial.

Sobre los paralelismos con el presente, ha señalado que siguen vigentes preguntas como quién tiene el poder, quién controla la información, cuáles son los límites del Estado o qué consecuencias tiene la corrupción.

ANDALUCÍA, UN LUGAR PARA ESCRIBIR

Preguntada por la posibilidad de ambientar una futura novela en Andalucía, Sánchez-Garnica ha dejado abierta esa opción si encuentra una historia que encaje en alguno de sus lugares, aunque ha precisado que no decide de antemano qué va a contar.

"Yo no elijo las historias, las historias me eligen a mí", ha afirmado la escritora, quien ha explicado que sale de Madrid para instalarse en Andalucía, cerca del mar, donde puede alejarse "de todo y de todos" y trabajar sin interrupciones. "Andalucía lo tengo muy presente", ha añadido.

Sobre el reto de afrontar 'Un hombre de honor' después del Premio Planeta, ha asegurado que comenzó "sin ninguna presión", al entender el galardón como un reconocimiento. Su objetivo ha sido el mismo que se plantea desde su segunda novela: escribir una obra mejor.

Ha recordado que la primera la escribió por el impulso de hacerlo, sin pensar siquiera en publicar, mientras que con la segunda ya quiso quedarse en el oficio. Desde entonces, cada proyecto ha supuesto un nuevo desafío.

La autora ha avanzado que ya se encuentra en esa fase inicial de un nuevo proyecto, todavía formado por ideas y "nebulosas". Mientras habla de 'Un hombre de honor' y de sus personajes, continúa leyendo y mantiene la mente "en alerta", pendiente de aquello que despierte su curiosidad.

En cuanto a la huella que desea dejar con 'Un hombre de honor', Sánchez-Garnica espera que el lector se emocione, se identifique con alguno de sus personajes y también pueda sentirse incómodo ante sus decisiones. Su propósito es que la historia provoque una reacción y que, al cerrar la última página, permanezca la sensación que ella busca cuando termina una buena novela: que el tiempo invertido haya merecido la pena.

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