El portavoz del PP-A en el Parlamento andaluz, Toni Martín, este miércoles en rueda de prensa - JOAQUÍN CORCHERO-EUROPA PRESS
SEVILLA 4 Nov. (EUROPA PRESS) -
El PP-A ha considerado este miércoles que el Gobierno de Pedro Sánchez tendría que haber "dimitido en pleno" tras el trágico accidente ferroviario de Urda (Toledo" y ha criticado la "desvergüenza" que Oscar Puente al hablar de "dignidad" con su dimisión como ministro de Transporte y Movilidad Sostenible.
Así se ha pronunciado en rueda de prensa el portavoz del PP-A en el Parlamento andaluz, Toni Martín, quien ha indicado que España es hoy un país que "ha perdido la confianza en sus infraestructuras y ha perdido la seguridad a la hora de montarse en un tren".
"Hay que tener desvergüenza para hablar de dignidad por dimitir, después de ser los responsables políticos de las mayores tragedias ferroviarias de la historia de España, la dignidad solo es la de la víctima", ha señalado Martín, para quien "al responsable de la tragedia lo que no le puede quedar en ningún caso es recibir elogios o palmaditas en la espalda por dimitir".
"¿Qué le vamos a dar el premio al ministro del año por haber dimitido después de ser el responsable político de una catástrofe como la que se ha vivido en Urda o como la que se vivió en Adamuz?", ha preguntado Martín, quien ha añadido que lo que le queda a Pedro Sánchez "es pagar por el inmenso daño que han provocado". "Pagar primero políticamente, yéndose de sus cargos, pero pagando también de todas las maneras en las que haya que pagar", según ha indicado, convencido de que los "horizontes judiciales y penales" de responsables del Gobierno "son de lo más oscuro".
Ha manifestado que "ha dimitido ya el escudo humano", en referencia a Puente, y ahora el "siguiente paso es que se tiene que ir el máximo responsable político de lo que ha sucedido", en referencia a Pedro Sánchez.
"Espero que por el bien de nuestro país termine su mandato el día 29 de noviembre", ha agregado Toni Martín, convencido de que, en ningún país occidental, un gobierno seguiría sentado en sus sillones a estas alturas, si se hubiera producido accidentes ferroviarios como los de Urda y Adamuz.