La vicepresidenta tercera y consejera de Economía, Hacienda y Fondos Europeos, y portavoz del Gobierno andaluz, Carolina España, durante la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Gobierno de la Junta. A 4 de noviembre de 2026 en Sevilla. - María José López - Europa Press
SEVILLA 4 Nov. (EUROPA PRESS) -
El Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía ha tomado conocimiento este miércoles, 4 de noviembre, de las obras de emergencia impulsadas por la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural para proteger y restaurar las zonas de dominio público hidráulico dañadas por los incendios forestales registrados este verano en Niebla (Huelva), por un lado; y en la zona de Los Gallardos y Bédar (Almería), por otro.
Los incendios provocaron graves alteraciones en cauces en los términos de municipales de estas localidades y un incremento sustancial de los riesgos hidrológicos, erosivos, geomorfológicos y ambientales en los ríos, sus márgenes y zonas cercanas, ha precisado la Administración autonómica.
Entre las consecuencias de los incendios se encuentra la "pérdida de cubiertas vegetales en cauces y terrenos colindantes, así como la alteración de los suelos, donde han quedado expuestos materiales geológicos fácilmente erosionables".
La suma de estas circunstancias supone una "importante reducción" de la capacidad de infiltración y retención de las cuencas, lo que conlleva un aumento de la velocidad y el volumen de las escorrentías, provocando un mayor riesgo de erosión, arrastre de sedimentos u obstrucción de cauces y obras de drenaje que podrían desembocar en desbordamientos e inundaciones con futuras lluvias.
Para evitarlo, la Junta ha adjudicado obras de mejora por un valor total de 8,4 millones de euros, de los cuales cerca de 7,8 millones de euros se destinan a labores en los cauces de Niebla; y algo más de 1,5 millones de euros se invierten en la mejora de ríos de los términos municipales de Los Gallardos y Bédar.
Entre las labores contempladas en los proyectos de restauración de cauces se encuentran la eliminación de vegetación invasora y biomasa quemada, la tala y tratamiento de arbolado afectado por los incendios o la retirada y gestión de sedimentos y acarreos. Asimismo, se incluyen también en estas tareas diversas labores encaminadas a proteger los cauces frente a procesos de erosión y a la restauración hidrológico-ambiental del dominio público hidráulico.