Concentración contra la agresión en el Centro de Salud de Brenes (Sevilla). - SATSE
SEVILLA 28 Ene. (EUROPA PRESS) -
El Sindicato de Enfermería, Satse, en Andalucía ha reclamado al Servicio Andaluz de Salud (SAS) y a la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias la "convocatoria urgente" del Observatorio de Agresiones a Profesionales Sanitarios de Andalucía, ante "el preocupante aumento de episodios violentos en centros sanitarios de toda la comunidad".
A través de una nota de prensa, el sindicato ha señalado que los últimos datos oficiales disponibles, correspondientes a 2024, situaron ese año como el peor registrado hasta la fecha, con 1.866 agresiones, un 19% más que en 2023, consolidando este problema como una de las principales amenazas a la seguridad de los profesionales.
A falta de que la Administración haga públicos los registros oficiales de 2025, el Sindicato de Enfermería ha lamentado que "solo hace falta ver las noticias para comprobar que 2025 ha sido un año nefasto por el número y gravedad de las agresiones, con una tendencia que continúa al alza en las primeras semanas de 2026".
En este sentido, Satse ha señalado que, tanto en el último trimestre de 2025 como en el arranque de 2026, se percibe un incremento evidente del malestar y la crispación en numerosos centros sanitarios andaluces con situaciones de especial gravedad.
Así, entre los casos más significativos destacan el episodio ocurrido en el Centro de Salud de Brenes (Sevilla), que obligó incluso al cierre temporal del centro, y la agresión más reciente en el Centro de Salud Loreto-Puntales (Cádiz), donde dos enfermeras fueron amenazadas durante una visita domiciliaria.
La organización sindical ha subrayado que estos hechos no son episodios aislados, sino "el reflejo visible de un problema estructural".
La combinación de sobrecarga asistencial, largos tiempos de espera, falta de recursos y frustración acumulada de los usuarios "está generando un caldo de cultivo que favorece la aparición de episodios violentos en hospitales, centros de salud y atención domiciliaria".
Satse ha insistido en que "nada justifica una agresión, pero advierte de que el sistema está situando a los profesionales en una situación de franca indefensión".
La percepción generalizada entre el personal es que los centros sanitarios se están convirtiendo en "un terreno abonado para que la violencia se repita y se normalice".
Ante esta situación, Satse Andalucía ha exigido la convocatoria inmediata del Observatorio de Agresiones a Profesionales Sanitarios de Andalucía, constituido el pasado mes de noviembre, un órgano fundamental para analizar la evolución real del problema y coordinar medidas eficaces.
Aunque el sindicato ha reconocido algunos avances en materia de protección por parte de la Junta de Andalucía, ha advertido que "siguen sin ser suficientes, como evidencian los datos".
Por eso, el Sindicato de Enfermería ha reclamado más seguridad en los centros, la implantación efectiva del Plan de Prevención del SAS y un compromiso político firme que garantice entornos de trabajo seguros para quienes sostienen la atención sanitaria.
Satse ha concluido que los profesionales "no pueden seguir trabajando con miedo y que la Administración debe garantizar espacios libres de violencia pues sin protección, recuerda la organización, no es posible ofrecer una atención sanitaria de calidad".