Archivo - Vivienda en Mairena del Aljarafe en imagen de archivo. - DANIEL ZAMORA - Archivo
SEVILLA 17 Mar. (EUROPA PRESS) -
Siete de cada diez andaluces residen en zonas de alta densidad de población que apenas ocupan el 0,9% de la superficie total de la comunidad, según la Clasificación del grado de urbanización del territorio a 1 de enero de 2024 publicada por el Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía (IECA).
En concreto, el 71,9% de la población andaluza se concentra en áreas densas o muy densas, que representan solo el 20,2% de las celdas habitadas del territorio, lo que evidencia una fuerte concentración de población en un espacio reducido.
El informe señala que, del total de celdas habitadas en Andalucía --61.234 cuadrículas de 250 por 250 metros--, el 10,1% corresponde a centros urbanos, el 23% a agrupaciones urbanas y el 66,9% restante a zonas rurales, si bien estas últimas concentran una proporción mucho menor de población.
En términos de población, el 44,3% de los residentes vive en centros urbanos, el 38,3% en agrupaciones urbanas y el 17,4% en celdas rurales, lo que sitúa a Andalucía como un territorio con mayor concentración urbana que la media europea.
El IECA ha elaborado esta clasificación a partir de la densidad de población, utilizando una malla estadística de cuadrículas de 250 metros de lado, siguiendo los estándares europeos de Eurostat, lo que permite caracterizar con mayor precisión la intensidad del asentamiento de la población.
A partir de esta metodología se establecen tres grandes categorías --centros urbanos, agrupaciones urbanas y zonas rurales-- que posteriormente se amplían a siete niveles para ofrecer un análisis más detallado del territorio, incorporando criterios de densidad, contigüidad geográfica y umbrales de población.
Así, dentro de las agrupaciones urbanas se distinguen áreas densas, de densidad intermedia y zonas suburbanas o periurbanas, mientras que en el ámbito rural se diferencian agrupaciones rurales y zonas de baja y muy baja densidad.
El estudio destaca que la población residente en zonas de alta densidad se concentra en un espacio muy limitado, ya que estas áreas ocupan únicamente el 20,2% de las celdas habitadas y menos del 0,9% de la superficie total de Andalucía.
Además, dentro de las propias agrupaciones urbanas, las zonas más densas no superan el 44% del total de celdas de este tipo, lo que refleja también una distribución desigual dentro de las áreas urbanas.
En el ámbito rural se observa un patrón similar, ya que el 64,7% de la población que reside en estas zonas se concentra en celdas con densidad superior a 300 habitantes por kilómetro cuadrado, que solo representan el 18,3% del total de celdas rurales.
El análisis también pone de manifiesto diferencias en la distribución por sexo según el tipo de área. Así, en Andalucía hay una proporción de 103,1 mujeres por cada 100 hombres, aunque esta diferencia se acentúa en los centros urbanos.
En concreto, en las zonas urbanas la ratio asciende a 107,4 mujeres por cada 100 hombres, mientras que en las áreas rurales desciende hasta 95,2 mujeres por cada 100 hombres, reflejando una mayor presencia masculina en entornos rurales.
ANDALUCÍA, MÁS URBANA QUE EUROPA
El informe permite además comparar la situación de Andalucía con otros territorios. Según datos de Eurostat, el 39,1% de la población europea vive en ciudades, frente al 47,9% en Andalucía.
En las zonas rurales, la diferencia es aún mayor, ya que en Europa el 24,5% de la población reside en estos entornos, mientras que en Andalucía el porcentaje se reduce al 11,4%, es decir, 13,1 puntos menos.
Por su parte, las áreas de densidad intermedia concentran el 40,7% de la población andaluza, frente al 36,4% en el conjunto europeo.
El IECA subraya que esta clasificación del grado de urbanización adquiere un mayor valor analítico al combinarse con otras fuentes estadísticas, como la Base de Datos Longitudinal de Población de Andalucía, lo que permite realizar análisis más detallados sobre fenómenos demográficos.
La utilización de una malla de alta resolución, basada en cuadrículas de 250 metros, facilita además la comparación entre distintos tipos de entornos y la elaboración de indicadores homogéneos a nivel internacional.
Asimismo, esta información permite clasificar los municipios en ciudades, zonas de densidad intermedia y áreas rurales, conforme a criterios armonizados a nivel europeo, lo que resulta clave para el seguimiento de indicadores como los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
La Unión Europea reconoce esta clasificación como un conjunto de datos de alto valor, mientras que el IECA destaca su utilidad para apoyar la toma de decisiones, la innovación y la transparencia, al poner estos datos a disposición de la ciudadanía de forma abierta, accesible y reutilizable.