Tocar un instrumento o cantar puede prevenir problemas cerebrales y cognitivos asociados al envejecimiento

Estudio para evaluar cómo influye la práctica musical en el envejecimiento
UGR
Publicado 17/12/2018 13:27:44CET

GRANADA, 17 Dic. (EUROPA PRESS) -

Investigadores de la Universidad de Granada (UGR) han concluido que tocar un instrumento musical o cantar puede prevenir problemas cerebrales y cognitivos que están asociados al envejecimiento.

Lo han hecho en el marco de una investigación en que se ha realizado la primera revisión sistemática de todos los estudios que se han llevado a cabo hasta la fecha en el mundo acerca del efecto de la práctica musical sobre el envejecimiento cerebral y de los procesos cognitivos asociados.

Según ha informado la UGR en una nota de prensa, el envejecimiento frecuentemente suele acompañarse de un declive cerebral y de los procesos mentales, "aunque en investigaciones previas se ha visto que estos cambios no son inevitables y que dependen, entre otros, de los estilos de vida".

Su trabajo, que publica la revista científica 'Plos One', ha concluido que la práctica musical "podría ser una actividad muy eficaz y prometedora en la prevención de los problemas cerebrales y cognitivos asociados al envejecimiento".

La práctica musical involucra múltiples sistemas sensoriales y el motor, así como procesos cognitivos de alto nivel, que "implican operaciones mentales más elaboradas que la propia percepción". Además, tocar un instrumento o cantar se ha asociado anteriormente con mejoras neurocognitivas tanto en niños como en adultos.

El autor principal de este estudio, Rafael Román-Caballero, del Departamento de Psicología Experimental de la UGR, ha señalado que "estas mejoras no se restringen a las habilidades directamente entrenadas con la práctica musical", sino que "alcanzan otras habilidades cognitivas relevantes para muchas otras actividades, además de la música".

Así, se reforzaría una mayor velocidad de procesamiento de la información, lo que haría a la persona más eficiente a la hora de percibir, responder a los estímulos del medio y realizar operaciones mentales; o la capacidad de control de la persona para regular aspectos como su conducta o su atención.

La práctica musical se había asociado en estudios epidemiológicos (con grandes poblaciones) con un menor riesgo de padecer enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.

La revisión y metaanálisis realizados en la UGR han tratado de reunir las evidencias existentes y ofrecer una conclusión sobre los resultados hasta la fecha en los efectos sobre el envejecimiento normal.

En primer lugar, entre los estudios se distinguen dos tipos de trabajos, unos en los que se compara a personas mayores músicos con otros sin experiencia musical, y otros trabajos en los que se realizó un programa de entrenamiento musical a personas mayores sin nociones musicales previas y compararon los cambios con respecto a otros de igual edad que no recibieron dicho programa.

En este sentido, la práctica musical se asocia con "un envejecimiento neurocognitivo más sano, ya sea una práctica a largo plazo y con inicio temprano, como en el caso de los músicos, o con un inicio tardío, caso de los programas de entrenamiento".

No obstante, los beneficios fueron mayores con una mayor cantidad de años de práctica y con edades de inicio más tempranas, han explicado los expertos.

En segundo lugar, las mejoras aparecen tanto en habilidades directamente entrenadas con la práctica musical --habilidades auditivas- como en otras más amplias --como la memoria, la capacidad de control o la velocidad de procesamiento--.

Esto resulta relevante, dado que el entrenamiento musical no sólo mejoraría las habilidades de la persona implicadas en la música, sino que podría beneficiar múltiples actividades de la vida diaria, que durante el envejecimiento se ven comprometidas.

Los resultados de esta investigación "tienen una implicación a nivel educativo, donde cabría repensar la asignatura de música en las aulas, haciéndola lo más práctica posible (y quizá dedicando un mayor número de horas semanales) para fomentar una vida musical temprana y activa", ha destacado el investigador de la UGR.

Por otro lado, este trabajo también tiene implicaciones en la forma de abordar el envejecimiento, "dado que nuestros resultados muestran que nunca es tarde para comenzar con la práctica musical y aprovechar sus beneficios".