Científicos de la Hispalense patentan un detector de movimientos voluntarios de personas con parálisis cerebral

Sevilla.- Científicos de la Universidad de Sevilla patentan un detector de movimientos en niños con parálisis
FUNDACIÓN DESCUBRE
Publicado 13/05/2019 15:18:01CET

SEVILLA, 13 May. (EUROPA PRESS) -

Científicos del grupo de investigación TAIS (Tecnologías para la Asistencia, la Integración y la Salud) de la Universidad de Sevilla (US) han patentado un sistema que detecta movimientos voluntarios leves en personas con parálisis cerebral, sobre todo en niños, para facilitar así su comunicación.

El aparato destaca por su flexibilidad y adaptación al tipo de impulso que reciben. Los sensores se adaptan a la fuerza de los movimientos del usuario y evitan activarse con acciones involuntarias, según indica la Fundación Descubre mediante un comunicado.

Entre las mejoras que aporta el dispositivo es que los sensores, que ahora se acoplan a la ropa, podrían integrarse en las prendas y evitar daños ante movimientos incontrolados que provocan los interruptores actuales.

El dispositivo amplía el rango de análisis a movimientos más sutiles e interpretan la acción dentro de unos umbrales más amplios que los abarcados por los convencionales, que no contemplan los movimientos leves.

Hasta ahora, los dispositivos más comunes para interactuar con personas con alguna discapacidad severa son interruptores mecánicos, joysticks u otro tipo de pulsadores que requieren cierta movilidad consciente.

El sistema patentado se compone de sensores de detección de flexión, anatómicamente alargados para que puedan doblarse como un dedo, y acelerómetros posicionados con el fin de medir la intensidad del movimiento.

Incluye un microprocesador que recibe la señal de los sensores, la procesa y decide si se ha generado un movimiento voluntario. En él reside el algoritmo inteligente, es decir, el programa que determina el tipo de movimiento en función de la señal enviada por los sensores.

Una vez colocado el sensor en las extremidades o la cabeza del paciente, el sistema arranca al detectar una acción, es decir, cuando necesita comunicarse, que, en el caso de los sistemas convencionales, se correspondería con el momento en el que la persona pulsa el interruptor.

El siguiente paso es catalogar ese movimiento, función asignada al procesador, donde se encuentra el algoritmo inteligente, responsable de etiquetar en tres clases distintas el tipo de movimiento recibido: reposo, lento o de carácter rápido.

Si el resultado es un movimiento tipificado como rápido, el hardware imita un click de ratón que se envía a un ordenador para interactuar con algún software de comunicación aumentativa y adaptativa. Interactúa con cualquier ordenador como si fuera un ratón, de modo que simule que una persona con movimientos residuales pueda pulsar el botón izquierdo del ratón para seleccionar algún comando en la pantalla.

Los responsables de esta patente han probado su invento con personas que presentan dificultades motoras o parálisis cerebral, sobre todo, niños del Colegio Mercedes San Roma en Bellavista (Sevilla). Para ello, emplearon guantes y rodilleras a los que adaptaron el sensor, que mide aproximadamente 1,5 centímetros.

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