Equipo de profesionales que han intervenido en el Hospital Universitario Virgen del Rocío a Manuel, un bebé de siete meses con una malformación en el aparato genito-urinario - HOSPITAL UNIVERSITARIO VIRGEN DEL ROCÍO
SEVILLA 23 Jul. (EUROPA PRESS) -
El Hospital Universitario Virgen del Rocío (HUVR), perteneciente al Servicio Andaluz de Salud (SAS) de la Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias de la Junta de Andalucía realiza anualmente entre seis y siete intervenciones de extrofia, epispadias o distintos estadios de pacientes con extraofia o cirugía reconstructiva.
Según ha comunicado el hospital en una nota, las cirugías se desarrollan con motivo del Centro, Servicio y Unidad de Referencia (CSUR) que alberga el hospital para el tratamiento del Complejo Extrofia-Epispadias, una enfermedad rara que afecta a los huesos y a los músculos de la pelvis, al sistema urinario, a los genitales externos y, en sus formas más severas, puede afectar incluso al intestino, con consecuencias invalidantes.
La Unidad de Cirugía Urológica Pediátrica, en colaboración con la de Cirugía Ortopédica y Traumatología infantil del Hospital Universitario Virgen del Rocío, son las encargadas de llevar a cabo este tipo de intervenciones, que según la jefa de Sección de Cirugía Urología Pediátrica del centro, Rosa Romero, son caracterizadas por su "alta especialización y complejidad". "En nuestro protocolo operamos cuando tienen en torno a ocho kilos de peso (aproximadamente a los seis-ocho meses), no depende tanto de la edad sino del tamaño y la calidad del hueso del paciente para poder hacer un buen cierre pélvico", ha explicado la cirujana.
Asimismo, la cirujana ha realizado una intervención a Manuel, un pequeño de siete meses procedente de Huelva, junto a un amplio equipo de profesionales del centro sevillano. Este tipo de intervención, según el hospital, es muy distinta si se trata de niños o niñas. "En el caso de las niñas, como no hay que reconstruir el pene, se realiza la reconstrucción en una única etapa", ha indicado Romero, mientras que en los varones serán necesarias "de dos a tres intervenciones, dependiendo del caso".
Del mismo modo, ha señalado que la cirugía con la osteotomía (reconstrucción ósea) es "especialmente beneficiosa" en niñas, porque "reestablece mejor la anatomía del suelo pélvico y puede evitar complicaciones futuras como es el prolapso uterino (descenso del útero hacia el canal vaginal, causado por el debilitamiento de los músculos y ligamentos del suelo pélvico), algo muy frecuente en niñas con extrofia".
Tanto en niñas como en niños, una de las secuelas más habituales es la incontinencia urinaria "a pesar de tener una buena corrección quirúrgica". Aún así, Romero ha asegurado que pueden hacer una vida "totalmente normal", aunque deberán tener tratamiento para su incontinencia, que a veces requiere tratarse con cirugía.
UN EQUIPO MULTIDISCIPLINAR Y SEIS HORAS DE INTERVENCIÓN
La intervención quirúrgica citada anteriormente ha tenido una duración de seis horas con un doble equipo de cirujanos de dos especialidades: urología pediátrica, que llevan a cabo el grueso de la operación reconstructiva, y de cirugía ortopédica. El equipo completo incluye a especialistas de anestesia pediátrica, cuidados intensivos pediátricos (para preparación de casos), Urología pediátrica y de adultos, Ginecología, Ortopedia y Traumatología infantil, además de Trabajo Social y enfermería tanto quirúrgica como especializada de urología pediátrica y posteriormente de urología de adultos.
Así, la dificultad de esta intervención ha residido en que al tener Manuel una vejiga "muy pequeña", requiere un "buen cierre de esta en la intervención inicial". El cierre primario con osteotomía nos ha permitido tener un 100 por ciento de éxito en el cierre vesical, que supone "uno de los factores pronósticos más importantes en la extrofia", según Romero. No obstante, también ha admitido que el hecho de tener una vejiga muy pequeña viene acompañada de un mal pronóstico, por si se producen complicaciones precoces.
Pese a ello, en los cinco pacientes tratados con esta técnica, no ha habido complicaciones y el equipo se ha mostrado "muy satisfecho". El cirujano ortopédico Carlos Alfonso Bravo, que junto a la doctora Encarnación Macías Moreno han llevado a cabo la osteotomía, ha destacado que la técnica aplicada a Manuel es "novedosa, con doble osteotomía en L de los huesos ilíacos y fijación externa, que nos permite un mejor control rotacional y un postoperatorio mucho más liviano para el paciente, con resultados óptimos".
El pequeño intervenido ha permanecido ingresado en torno a cuatro semanas tras la operación, come desde el día de la operación, "ya hace pipí por su sitio", está contento y ya casi no le queda nada para que se le pueda retirar la fijación para que cicatricen bien los huesos de la pelvis, ha concluido la doctora Romero.
En contexto, el Complejo Extrofia-Epispadias es un conjunto de malformaciones congénitas raras y graves del tracto urogenital, cuya prevalencia ronda 1 de cada 10.000 a 30.000 nacimientos. El término abarca un espectro que incluye la epispadias (forma más leve), la extrofia vesical clásica (forma intermedia) y la extrofia cloacal (la más severa). Dada su baja incidencia y la necesidad de cirugías reconstructivas complejas multidisciplinares, requiere ser tratado en CSUR del Sistema Nacional de Salud.