La Junta rechaza afección de la procesionaria a los pinares de la Sierra de Baza

Oruga procesionaria.
EUROPA PRESS/AYTO HINOJOS
Publicado 16/02/2016 18:26:50CET

SEVILLA, 16 Feb. (EUROPA PRESS) -

El consejero de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía, José Fiscal, ha afirmado que los problemas causados por la oruga procesionaria no han afectado prácticamente a las masas de pinares del Parque Natural Sierra de Baza (Granada), según los trabajos de seguimiento que desarrolla la administración regional en este enclave desde 2005.

Si bien en casos de pinos más cercanos a la población se han dado casos de esta plaga que han causado problemas de salud pública, los pinares autóctonos del piso oromediterráneo apenas padecen estos problemas, ya que están aislados y la altitud en la que se encuentran impiden el desarrollo de esta oruga "autóctona". En el caso de los pinares de repoblación, el caso es muy similar al de las masas naturales, por las propias temperaturas invernales de la zona, según ha precisado Fiscal en el seno de la Comisión de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio del Parlamento andaluz, en comparecencia a petición del Grupo de Ciudadanos (C's).

Durante su intervención, el consejero ha recordado que las masas de pinares de este espacio protegido están incluidas en el Plan de Lucha Integrada contra la procesionaria del pino, una iniciativa que ha contribuido de forma significativa a su conservación y al conocimiento de la biología del insecto.

Fiscal ha recordado que para llevar a cabo este trabajo se realizó en su día la división de este espacio en 'rodales' --en la actualidad existen un total de 153 repartidos por toda la superficie del parque-- que permiten conocer la incidencia de esta plaga en sus masas forestales. De estos rodales, cuatro están conformados por pinares naturales y el resto por pinares oromediterráneos de repoblación.

Según los datos obtenidos por los técnicos de la Consejería, todo apunta a un grado de afección 0 en dos de los rodales de pinar natural, lo que significa que solo existen algunos nidos de este insecto muy diseminados, mientras que los dos restantes se encuentran en los niveles de afección 1 y 2, sin llegar a representar defoliaciones en los árboles.

En el transcurso de su alocución, el consejero ha destacado que para el control de esta plaga la Consejería realiza una serie de medidas fitosanitarias entre las que destacan los tratamientos aéreos, trabajos terrestres con cañón pulverizador y colocación de trampas de feromona, entre otras.

Para Fiscal, el cambio climático --estamos en un invierno "absolutamente atípico"-- puede producir asimismo alteraciones en las temperaturas de las cumbres y provocar con ello la expansión de la procesionaria, para lo cual la Junta "siempre estará vigilante". No en vano, los primeros problemas a los que se enfrentan los pinares oromediterráneos, tanto autóctonos como repoblados, hacen referencia a los agentes climáticos.

AFECCIÓN NO SIGNIFICATIVA DEL MUÉRDAGO

En opinión del titular de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, junto a la procesionaria, los pinares de la Sierra de Baza pueden presentar otro tipo de afección, el producido por la planta del muérdago, una especie parasitaria autóctona propia de los pinares de montaña y cuya proliferación, en número excesivo, se considera peligrosa para la supervivencia del pinar. En el Parque Natural Sierra de Baza se localiza su presencia, aunque no es significativa en los pinares del piso oromediterráneo.

Para su control, la Junta está estudiando la ejecución de un plan que contempla alternativas de gestión encaminadas a la disminución de la presencia de esta planta, la reducción de la disponibilidad de semilla y las técnicas denominadas de control biológico de la plaga.

Por último, el consejero ha aclarado que el método de gestión que se utiliza en el Parque Natural Sierra de Baza no está enfocado al control de los episodios de plaga, sino a una gestión integral del territorio y de las masas de pinar.

Para C's, según ha precisado el diputado José Antonio Funes, la situación de la Sierra de Baza, no obstante, es "más grave de lo que se ha dibujado", habida cuenta de las "bolsas" de procesionaria existentes "allí donde antes no se daba", a pesar de la negativa de los responsables de la problemática, y dado el caso del "máximo interés botánico" de estas poblaciones, según la Red Natura.

ATENCIÓN PREFERENTE

El Parque Natural de la Sierra de Baza se localiza al norte del macizo de Sierra Nevada y limita en su zona Este con la vecina provincia de Almería. Con una extensión de 53.649 hectáreas repartidas entre los municipios de Baza, Caniles, Dólar, Gor y Valle de Zalabí, este espacio cuenta con cimas que van desde los 1.200 hasta los 2.200 metros de altitud.

A una mayor altitud es donde se encuentran las formaciones de pinos, tanto de repoblación como autóctonas, junto a otras dignas de ser mencionadas como la comunidad de tomillares, con especies únicas localizadas en los denominados Blanquizares. El buen estado de conservación de dichos pinares, que ocupan una extensión cercana a las 4.000 hectáreas, lo hacen merecedores de una atención preferente por parte de la Consejería para evitar su degradación.