Foto de grupo tras la firma del protocolo general para la exhumación de la fosa común de Monumento - MARÍA JOSÉ LÓPEZ/EUROPA PRESS
SEVILLA 24 Jun. (EUROPA PRESS) -
El movimiento memorialista de Sevilla ha aplaudido este martes que el Estado, la Junta, la Diputación y el Ayuntamiento hispalense hayan firmado al fin el protocolo del proyecto de exhumación de la fosa común de Monumento del Cementerio Municipal de San Fernando, donde según el historiador José Díaz Arriaza descansarían los restos de 7.440 personas, 2.616 de ellas posibles víctimas de la represión militar posterior al golpe de estado de 1936; reclamando eso sí la "pronta dotación presupuestaria" de la actuación.
El activista Juan Morillo, miembro de la Asociación Memorialista Unidad Cívica por la República, ha lamentado en unas declaraciones recogidas por Europa Press "el cerca de año y medio que ha transcurrido desde que en marzo de 2024 se anunció el acuerdo ahora firmado".
Merced a este protocolo general rubricado este martes, cada una de las administraciones financiará un 25 por ciento del coste total de las actuaciones, que habrán de ser licitadas por el Ayuntamiento de Sevilla, gobernado por el popular José Luis Sanz, que en el marco de su acuerdo presupuestario con Vox carece de partidas expresas para políticas de memoria histórica en sus actuales cuentas de 2025.
El protocolo no establece compromisos jurídicos y económicos concretos, pero sí fija que la ejecución y desarrollo de las actuaciones deberán instrumentarse a través de convenios específicos.
PRESUPUESTO, MEMORIAL Y PARTICIPACIÓN
En ese sentido, Juan Morillo ha reclamado "la pronta dotación de presupuesto para la puesta en marcha" del proyecto, avisando de que en el caso del Ayuntamiento hispalense y la Junta de Andalucía, no habría partidas presupuestarias expresamente reservadas para esta actuación. "Echamos de menos igualmente el compromiso de la realización de un memorial en el lugar de la fosa y detalles de la recogida de ADN para el proceso de identificación de los restos", ha agregado, reclamando además "la participación de los familiares y de la sociedad en la exhumación de la fosa".
La fosa de Monumento es el siguiente objetivo en materia de memoria histórica tras la aún no lejana excavación de la fosa de Pico Reja, saldada con la recuperación de restos óseos de 1.786 personas asesinadas durante el golpe de estado de 1936 y la posterior represión militar bajo el mando del general Gonzalo Queipo de Llano.
LA ENVERGADURA DE LA REPRESIÓN
Según la Real Academia de la Historia, sólo en el periodo de mando del general golpista Gonzalo Queipo de Llano, "las estimaciones más fiables cifran en alrededor de 40.000"las personas "ejecutadas en el territorio dominado" por el mismo tras el golpe de Estado de 1936, señalando que "sólo en la ciudad de Sevilla se han contabilizado 4.200 ejecuciones y otras 9.000 en la provincia".
La memoria de la intervención inicial de investigación arqueológica y delimitación de la fosa común de Monumento, por cierto, considera "muy probable" que sean superadas las expectativas del historiador José Díaz Arriaza, según el cual contaría con 7.440 cuerpos enterrados por distintas causas, siendo 2.616 víctimas de la represión.
Este informe explica que este enclave de enterramiento "fue proyectado en agosto de 1936, cuando la fosa de Pico Reja estaba próxima a llenarse"; siendo usada para el depósito de personas "asesinadas entre septiembre de 1936 y enero de 1940". Se trata, así, de "la segunda de las fosas clandestinas utilizadas por los golpistas para ocultar los restos de las víctimas, además de ser utilizada como fosa común para enterramientos de caridad o beneficencia".
El informe explica, en ese sentido, que "una vez finalizada la intervención arqueológica de búsqueda, indagación, localización y delimitación de la fosa" y una vez estudiados los restos recuperados, ha sido posible "corroborar tanto las noticias escritas como orales sobre la existencia de una fosa común en el lugar indicado, con restos de personas represaliadas tras el golpe militar de 1936".
"EVIDENCIAS" DE LAS EJECUCIONES SUMARIAS
Y es que como se detalla en este documento, pesan "una serie de evidencias que así lo ratifican", pues las excavaciones iniciales acometidas en un sector de la fosa han revelado que la misma contiene "un depósito colectivo y no individual" de restos humanos, enterrados sin ataúd.
Los cadáveres localizados entonces, según se precisa en el informe, "no presentan ningún patrón que apunte a un enterramiento canónico o a rituales funerarios habituales presentes en el cementerio de San Fernando"; o sea que "la disposición de los cuerpos es ajena a los rituales funerarios habituales" al haber sido depositados los mismos sin "seguir procedimientos normalizados de inhumación".
"La forma en que nos encontramos dispuestos los restos, sin duda, hay que ponerla en relación con la falta de cuidado y esmero en colocarlos, así como la falta de intencionalidad de la posición final que adoptan. La única salvedad es la necesidad de adaptarlos a un espacio limitado tanto en superficie como en profundidad", resume la memoria técnica de esta intervención arqueológica.
Además, el documento señala que tres de los cuerpos recuperados, de adultos en todos los casos, presentan "muy probables evidencias de lesiones por impacto de proyectil". "Todas las lesiones documentadas se concentran en la parte posterior derecha de los cráneos, aspecto relevante a considerar en relación a la tónica general de este tipo de ejecuciones", asevera la memoria técnica de esta actuación preliminar en la fosa de Monumento.