Publicado 08/09/2021 13:45CET

Muñoz recuerda que el proyecto de las Atarazanas requiere un nuevo dictamen de la Comisión de Patrimonio

Archivo - Reales Atarazanas de Sevilla
Archivo - Reales Atarazanas de Sevilla - EUROPA PRESS - Archivo

SEVILLA, 8 Sep. (EUROPA PRESS) -

El concejal de Hábitat Urbano y Cultura del Ayuntamiento de Sevilla, Antonio Muñoz, ha explicado este miércoles que su departamento aún no ha recibido una nueva solicitud de licencia de obras para el proyecto de restauración de las Reales Atarazanas, declaradas bien de interés cultural (BIC), de cara a su adaptación como nuevo espacio cultural. Al punto, ha precisado que la Comisión Provincial de Patrimonio Histórico, adscrita a la Consejería de Cultura, ha de emitir un nuevo dictamen favorable sobre la actuación, pues dicho organismo ya se pronunció en 2019, solicitando que el diseño incorporase varios aspectos.

En declaraciones a los medios de comunicación, Muñoz ha coincidido con la consejera de Cultura y Patrimonio Histórico, Patricia del Pozo, en el deseo de que este otoño concluya la tramitación del proyecto para comenzar al fin las obras de esta iniciativa que sobrevuela desde hace años y años el debate público y político de Sevilla.

Eso sí, ha precisado que la Gerencia de Urbanismo aún no ha recibido ninguna nueva solicitud de licencia de obras, explicando que para formalizar la nueva petición de autorización municipal para los trabajos, la Comisión Provincial de Patrimonio Histórico debe pronunciarse de nuevo sobre el proyecto, pues en efecto, cuando en 2019 dicho organismo adscrito a la Consejería de Cultura emitió su dictamen inicial en sentido positivo, ciñó su visto bueno final a la introducción de algunas "consideraciones".

DE NUEVO LA COMISIÓN DE PATRIMONIO

"Para dar la licencia debe pronunciarse la Comisión de Patrimonio, que depende de la Junta", ha aclarado el concejal, manifestando que la Gerencia de Urbanismo está a la espera del nuevo "dictamen favorable" de la Comisión, para tramitar la nueva solicitud de obras "lo más rápido posible", al objeto de que las actuaciones arranquen "cuanto antes" tras todos los años transcurridos para materializar este proyecto, en el cual la Junta de Andalucía ostenta la titularidad del monumento y La Caixa goza de una concesión para la gestión del mismo y ejerce el papel de entidad promotora de la iniciativa.

El proyecto en cuestión está destinado a la restauración del citado recinto histórico, formado por restos de la antigua muralla almohade, siete naves de las atarazanas medievales del siglo XIII, restos del apostadero de la Carrera de Indias de los siglos XVI y XVII y edificaciones de la Real Maestranza de Artillería pertenecientes a los siglos XVIII, XIX y XX, así como a su transformación en un nuevo espacio cultural.

El diseño original pergeñado por el arquitecto Guillermo Vázquez Consuegra fue autorizado en 2015 por la Comisión Provincial de Patrimonio Histórico e incluso contaba con licencia de obras, si bien Adepa y otros colectivos conservacionistas lo tachaban de "crimen patrimonial".

CRÍTICAS DE LOS CONSERVACIONISTAS

Principalmente, criticaban que la iniciativa no recuperase la cota original del monumento y contemplase "la reforma de dos cuerpos edificados sobre las naves dos y cuatro, modificando sus cubiertas, cerramientos y distribución interior", con la instalación de "varias escaleras mecánicas y un nuevo forjado".

Además, criticaban la previsión inicial de incorporar "micropilonos de hormigón a los pilares originales", lo que a su juicio suponía "introducir elementos nuevos disruptivos con el entorno y contrarios a la conservación íntegra" del monumento.

Adepa, de hecho, impugnó ante los tribunales la licencia de obras del proyecto, consiguiendo una orden judicial de suspensión cautelar de la licencia, hasta la resolución definitiva del litigio.

No obstante, la negociación entablada entre Adepa y la Consejería de Cultura para alcanzar un acuerdo extrajudicial acabó dando su fruto, con un principio de acuerdo para una salida negociada. En concreto, ambas partes acordaron reformular el proyecto inicial, renunciando a los micropilonos de hormigón, los encepados de hormigón o los taladros en los pilares; e incluyendo excavaciones en las naves seis y siete del monumento hasta el nivel original del mismo, así como la excavación y recuperación de los vestigios de la antigua muralla almohade, entre otros múltiples aspectos.

EL ACUERDO DE LAS ATARAZANAS

Así, a finales de diciembre de 2017, la Junta, la Fundación La Caixa y Adepa firmaban el acuerdo que ponía fin a este conflicto, con aportaciones y recomendaciones de todas las partes que enriquecían el proyecto original, que había de ser modificado por Guillermo Vázquez Consuegra.

Ya a finales de julio de 2019, en ese sentido, la Comisión Provincial de Patrimonio Histórico analizaba el nuevo proyecto de ejecución elaborado por Vázquez Consuegra merced al mencionado acuerdo, emitiendo un dictamen "positivo" sobre el mismo por los aspectos ya descritos.

No obstante, la Comisión de Patrimonio exponía en su dictamen, recogido por Europa Press, que de cara al "correspondiente proyecto de ejecución y de conservación completo y convenientemente visado", documento que habrá de ser también analizado por este organismo "previamente a su autorización", es necesario que la actuación incorpore una serie de "consideraciones".

Entre tales "consideraciones", figura por ejemplo la idea de que se "contemple la posibilidad de excavar la zona anexa al Postigo del Aceite, toda vez que es necesario "retirar los tubos de inyección de los refuerzos y recalces bajo la cimentación de las pilastras" y "debería contemplarse la posibilidad de prescindir o no" de la "nueva escalera diseñada para permitir el acceso a la zona excavada", como consecuencia de "su ubicación junto a los restos excavados de las pescaderías" y otros posibles vestigios que "emerjan".

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