Publicado 23/07/2020 19:06CET

Sevilla podría recuperar el PIB de 2019 a fin de 2022 en un escenario optimista, según un estudio

Presentación del barómetro del Colegio de Economistas y la Universidad Loyola
Presentación del barómetro del Colegio de Economistas y la Universidad Loyola - COLEGIO DE ECONOMISTAS

SEVILLA, 23 Jul. (EUROPA PRESS) -

El Colegio de Economistas y la Universidad Loyola han realizado el V Barómetro Económico de Sevilla (BES), donde se recoge que, según las previsiones, la provincia podría recuperar el nivel de Producto Interior Bruto (PIB) de 2019 a finales de 2022 "en un escenario optimista", mientras que se retrasaría a 2024 si es adverso como consecuencia de la evolución de la pandemia provocada por el coronavirus.

En un comunicado conjunto, se señala que la provincia de Sevilla cuenta con factores que le añaden "resiliencia" con respecto a Andalucía, "como una mayor prevalencia del sector público, y una mayor diversificación relativa de su estructura productiva", si bien indica que "el principal factor que juega en contra de la provincia es la pérdida irrecuperable de la aportación de turismo a la economía sevillana en temporada alta".

La presentación del Barómetro Económico de Sevilla ha tenido lugar en la sede del Colegio Profesional de Economistas de Sevilla, y en ella han intervenido el decano del colegio, Francisco J. Tato Jiménez, y la directora ejecutiva del Barómetro Económico de Sevilla y profesora del Departamento de Economía de la Universidad Loyola, María del Carmen Delgado López.

En este marco, el principal supuesto del barómetro es el de una recuperación gradual de la actividad económica a partir del tercer trimestre de 2020, "en el que comienzan a llegar los primeros turistas internacionales". "El virus mantiene una transmisión controlada, por lo que no es necesario aplicar medidas de confinamiento y restricción a la movilidad que afecten significativamente a la actividad económica. La vuelta a la nueva normalidad implicaría un repunte fuerte del consumo y la inversión por el fenómeno de 'demanda embalsada' y podría recuperarse el nivel de PIB de 2019 a finales de 2022", añade.

En el caso más adverso, el barómetro prevé que la actividad se recupera gradualmente a partir del tercer trimestre. Sin embargo, esta tiene menor intensidad de la esperada, debido a una excesiva destrucción de tejido productivo. Además, pueden aparecer problemas financieros y también el "virus mantiene una transmisión controlada, por lo que no es necesario aplicar medidas de confinamiento y restricción a la movilidad que afecten significativamente a la actividad económica".

Sin embargo, señala que la situación epidemiológica de otros países sería "relativamente peor, lo que implica restricción a la llegada de turistas y menor fortaleza de la demanda externa". Esto supondría que el PIB de 2019 no se recuperaría hasta 2024.

Al igual que para el nivel nacional y regional, indica que habrá que estar atentos al impacto económico que pueda tener un rebrote de Covid-19 generalizado en otoño, tal y como manejan algunos escenarios epidemiológicos, que obligue a establecer de nuevo las medidas de confinamiento y restricción de la movilidad. "Esta circunstancia, podría empeorar estos pronósticos comentados, en tanto que la recuperación se retrasaría hasta el primer trimestre de 2021", explica.

En efecto, afirma que el desplome del PIB podría estar alrededor del 16 por ciento en la provincia durante el año 2020. La recuperación en el año 2021 podría oscilar entre el siete y el nueve por ciento.

El barómetro también aporta datos sobre la economía española, que sufre su mayor caída de actividad económica de las últimas décadas como consecuencia de la crisis sanitaria. Se espera un desplome del Producto Interior Bruto entre el 9,8 y el 12,5 por ciento de la actividad económica, en función del grado de intensidad que muestre la recuperación iniciada en mayo.

No obstante, un rebrote generalizado de Covid-19, que obligue a aplicar de nuevo las medidas de restricción de la actividad económica podría llevar la caída del PIB hasta el 15,6 por ciento durante este año. En Andalucía, la mayor dependencia de los sectores más afectados por las restricciones implicaría que la caída de PIB pudiese estar algunas décimas por debajo (entre -10,3% y -13,6%). En el escenario de rebrote de COVID-19, la caída podría rondar el 16,2 por ciento.

Comparando con otras zonas de España, señala que la epidemia ha tenido menor grado de prevalencia en la provincia de Sevilla. Sin embargo, las medidas de restricción de la movilidad han afectado de manera similar. Los indicadores de actividad económica de Sevilla también reflejan la caída de la actividad durante marzo y abril, así como el inicio de la recuperación durante el mes de mayo. "Lo relevante a partir de ahora es conocer el grado de intensidad de dicha recuperación", indica.

Destaca que la provincia de Sevilla cuenta con factores que le añaden resiliencia con respecto a Andalucía, como una mayor prevalencia del sector público y una mayor diversificación relativa de su estructura productiva, pero que "tiene como principal factor en contra la pérdida irrecuperable de la aportación de turismo a la economía sevillana en temporada alta, verá como la caída de actividad económica sería similar a la regional".

Asegura que el PIB anual se desplomaría entre un 10,2 y un 13,3 por ciento en 2020, en función de la intensidad de la recuperación económica. Si bien en 2021 se registrarán crecimientos del PIB alrededor del 7,6 o del ocho por ciento, "los mismos no serían suficientes para recuperar el nivel de actividad económica precrisis".