Castillo de Hoz de la Vieja - DIPUTACIÓN DE TERUEL
TERUEL 27 Mar. (EUROPA PRESS) -
El Ayuntamiento de Alba del Campo será el punto de partida de la exposición itinerante 'Castillos de Teruel', una muestra mediante la que el Centro de Estudios Arcatur, vinculado al Instituto de Estudios Turolenses (IET) de la Diputación de Teruel, busca mostrar la riqueza y diversidad del patrimonio fortificado de Teruel.
La inauguración oficial será este sábado 28 de marzo, a las 18.00 horas. Después, los asistentes podrán escuchar la charla titulada 'El Castillo de Alba: la conversión de un bastión fronterizo en principal referente cultural y turístico de Alba del Campo', en el mismo consistorio.
El acto inaugural contará con las intervenciones de la vicepresidenta primera de la Diputación Provincial de Teruel (DPT) y diputada delegada del IET, Beatriz Martín; la directora del IET, Inmculada Plaza; y el director del Centro de Estudios Arcatur, Rubén Sáez.
La exposición 'Castillos de Teruel' recorre la arquitectura defensiva principal de toda la provincia turolense entre los siglos X y XIX. A través de diez carteles y un mapa con 170 construcciones, de las 350 documentadas por Arcatur, el público podrá contemplar desde fortalezas andalusíes hasta fortificaciones de la Tercera Guerra Carlista, pasando por castillos señoriales, militares y eclesiásticos, además de masías con elementos defensivos y recintos amurallados de villas y comunidades de aldeas.
Las fortalezas andalusíes son poco conocidas, ya que se reutilizaron y modificaron tras la conquista aragonesa o se desmantelaron en parte para aprovechar sus piedras. Aun así, todo apunta a que debieron de ser muy numerosas y variadas. Destaca el Castillo de Albarracín, por ser la alcazaba del único reino taifa independiente de este territorio.
En los siglos XII y XIII, las órdenes militares surgieron como comunidades religiosas dedicadas a la defensa armada de la Fe. Precisamente, en la provincia de Teruel, se creó la primera orden militar hispana, Militia Christi, con sede en el Castillo de Monreal.
También en el siglo XIII, se estableció el modelo de poblamiento disperso más característico de la provincia: las masías fortificadas. Estos núcleos poblacionales pequeños solían estar habitados por una única familia y tenían asociada una explotación agropecuaria y, a veces, forestal. Se han identificado algo más de un centenar de masías fortificadas, localizadas principalmente en las comarcas del Maestrazgo, Gúdar-Javalambre y Matarraña.
En la Baja Edad Media, los castillos eran la residencia del señor feudal, aparte de cumplir con funciones administrativas y defensivas. Su tamaño y características arquitectónicas guardaban una relación estrecha con el poder y el nivel económico del noble que dominaba el feudo.
Los castillos bajomedievales de Híjar, Manzanera o Mora de Rubielos acabaron transformándose en auténticos palacios. Otros perdieron su carácter defensivo, como el de Estercuel, o fueron absorbidos por edificios palaciales de nueva planta, como el de Escriche.
La Mitra de Zaragoza, obispado hasta 1318 y arzobispado a partir de entonces, tuvo un señorío amplio, que se extendió por las sierras surorientales y por las cuencas de los ríos Martín y Matarraña. En este territorio, el episcopado levantó dos de los castillos-palacio más espléndidos de Teruel, los de Albalate del Arzobispo y Valderrobres.
Ya en el siglo XIX, la Tercera Guerra Carlista implicó una refortificación de la ciudad de Teruel y de otras posiciones, así como la construcción de un conjunto de torres fortificadas de telegrafía óptica en Alcañiz, Ráfales, Samper de Calanda o Valdealgorfa).
En cuanto a núcleos de población dotados de grandes recintos amurallados, pueden citarse los de Cella, Cedrillas, La Puebla de Valverde, Mosqueruela, Rubielos de Mora o Sarrión.
Los visitantes también tendrán la oportunidad de conocer cómo el descubrimiento de la pólvora, su aplicación en las armas de fuego y el uso generalizado de una artillería que iría mejorando su eficacia hicieron necesario crear conceptos estructurales nuevos en las fortificaciones.
'Castillos de Teruel' estará activa en el Ayuntamiento de Alba del Campo desde el sábado 28 de marzo hasta el viernes 15 de mayo, de lunes a domingo, de 10.00 a 12.00 horas. Por el momento, no se conocen las siguientes localidades que acogerán la exposición.
CHARLA SOBRE EL CASTILLO DE ALBA
El mismo sábado 28 de marzo, a las 18.30 horas, tras la inauguración oficial de la exposición, Rubén Sáez y Javier Ibáñez, arqueólogo y doctor en Historia, hablarán sobre la importancia del Castillo de Alba del Campo en el medievo, al constituir uno de los bastiones principales de la frontera con Castilla.
De hecho, esta fortaleza puede convertirse en uno de los enclaves principales de la Ruta de los castillos con la frontera de Castilla, una iniciativa turística novedosa que el Centro de Estudios Arcatur está diseñando.