Publicado 13/05/2022 20:25

El arzobispo de Zaragoza apuesta "por un diálogo con el contexto social en el que estamos"

Acto de clausura de la fase diocesana del Sínodo en Zaragoza.
Acto de clausura de la fase diocesana del Sínodo en Zaragoza. - EUROPA PRESS

Cerca de 5.000 personas participan en Zaragoza en la fase diocesana del Sínodo, que pide que los laicos sean más tenidos en cuenta

ZARAGOZA, 13 May. (EUROPA PRESS) -

El arzobispo de Zaragoza, monseñor Carlos Escribano, ha manifestado que la fase diocesana del Sínodo, que se ha desarrollado entre octubre del año pasado y este mes de mayo, ha generado "ilusión" y ha sido un "revulsivo" para la Iglesia tras la pandemia, al tiempo que va a ayudar a "apostar por un diálogo con el contexto social en el que estamos".

En declaraciones a Europa Press, antes de participar en el acto de clausura de la fase diocesana, que se ha celebrado este viernes, en el colegio del Salvador, conocido como Jesuitas, ha explicado que se ha realizado un trabajo "intenso" por parte de todos los que han querido participar, "que son bastantes", con unos 400 grupos y cerca de cinco mil personas implicadas.

"La gente se ha sentido llamada a reunirse, compartir y hablar", ha habido una "escucha" y "reflexión", algo que les "ha enriquecido", ha dicho el arzobispo. A partir de ahora, "tenemos que seguir" y "ya podemos empezar a trabajar en aquello que se ha ido viendo".

Ha añadido: "Las vías que se han abierto habrá que ir desarrollándolas" y ha mencionado algunas de ellas, como "buscar nuevos caminos del papel de los laicos en la vida de la Iglesia, el protagonismo de la mujer en acción evangelizadora, la realidad de los pobres y la opción preferencial por ellos".

Monseñor Escribano ha considerado que también hay que hacer una apuesta por los más jóvenes, un colectivo entre el que hay personas "que son realmente testimoniales".

El arzobispo ha sostenido que la Iglesia puede "aportar mucho" porque "nuestra gente está muy metida en el entramado social y en muchos ámbitos donde se nos visualiza más, como el asistencial", pero, además, hay quienes también están, aunque de manera callada, en otros espacios que dinamizan la vida social.

El prelado ha estimado que la Iglesia ofrece un mensaje de amor, que es un elemento que motiva el horizonte vital y el proyecto de vida de muchas personas "con lo cual hablamos de lo mismo", si bien, "a veces, hay que descubrir nuevos lenguajes" para entablar ese diálogo.

SÍNTESIS

El arzobispo ha recordado que tras la síntesis que se ha presentado este viernes y que se aportará a la Iglesia en España, ésta, a su vez, hará otra "reflexión y síntesis" para participar en la síntesis que se llevará a Roma, donde en octubre de 2023 tendrá lugar la reunión final.

Por su parte, el coordinador del equipo sinodal de la diócesis, Ángel Lorente, ha explicado que unas 3.500 personas, en casi 400 grupos, han realizado su reflexión y aportaciones y, por otra parte, unas 1.100 personas han respondido de manera anónima a un cuestionario elaborado para católicos y no católicos. En concreto, ha habido un 10 por ciento de no creyentes y el resto han sido católicos practicantes o no practicantes, ha apuntado.

Lorente ha subrayado la gran presencia de laicos en este trabajo, y especialmente de mujeres. También ha habido grupos de jóvenes, se ha trabajado con niños a través de actividades como el teatro y un juego de la sinodalidad.

Además, se ha contado con comunidades de religiosos y de religiosas, "hemos escuchado a miembros de otras confesiones e iglesias cristianas" y a un colectivo de usuarios de Cáritas "que también nos han dado su propia opinión favorable hacia la acción social y caritativa de la Iglesia".

De las conclusiones, que se han aportado en forma de síntesis, ha destacado la petición de los laicos de ser escuchados "y tenidos más en cuenta en los órganos de decisión de la Iglesia" y "mayor presencia y reconocimiento de la mujer".

En este punto, ha reconocido que la Archidiócesis ya ha iniciado ese camino puesto que el equipo coordinador del sínodo ha estado presidido por él, que es laico, y formado por cinco personas, tres hombres y dos mujeres, una de ellas también laica. Ha añadido que, por ejemplo, la responsable del Plan Diocesano de Pastoral es una mujer casada.

ACOGER

Lorente ha contado que otro aspecto en el que se ha insistido "mucho" es la necesidad de que la Iglesia "sea acogedora con los excluidos, con las personas de todo tipo, condición, género y clase" y que sea "más pobre y más samaritana, que es propio de su identidad".

Otra petición es que las celebraciones de la fe y las eucarísticas "sean más participativas, más dinámicas, entendibles, incluso las homilías" y "también hemos hablado de la necesidad de que haya sacerdotes con un perfil de acompañamiento", así como que la autoridad sea vivida como servicio.

Esto supone, ha continuado, "que los que tienen responsabilidades, sean pastores, laicos o religiosos, estén siempre al servicio de la comunidad", como una Iglesia "más horizontal" ya que la jerarquía "tiene su papel", pero hay que contribuir a que los laicos participen, decidan, "ser sínodo, caminar juntos, que cuenten contigo, creo que eso es una voz que resuena muy fuerte en los grupos".

Igualmente, se ha apostado por una Iglesia "más próxima a los problemas de la gente y que haya más diálogo con la sociedad, la cultura y la ciencia".

GANAS DE SEGUIR

Por otra parte, el coordinador ha asegurado que en el trabajo de los grupos "ha habido un clima de mucha alegría porque estábamos un poco apagados" a causa de la pandemia y este proceso "ha revitalizado mucho, se han formado mucho grupos nuevos y se ha vivido como una experiencia positiva, gratificante, con ganas de seguir".

De hecho, el Sínodo continúa y también muchos de los grupos van a continuar reuniéndose. "Pensamos que de aquí va a salir grupos de fe y de vida, con ganas de renovarse y ser más Iglesia en el mundo", al tiempo que a través del plan pastoral se va a recoger todo lo aportado en este proceso, además de enviarlo la Iglesia de España para que ésta lo haga llegar a su vez a la Iglesia universal.

Lorente ha estimado que la de Zaragoza ha sido una diócesis "muy activa" en este camino del Sínodo y, "en relación con el número de habitantes, ha habido mucho movimiento, muchos grupos, hemos tomado iniciativas que otras diócesis no han impulsado, como la celebración de tres talleres de formación para los coordinadores de grupo y un acto de sínodo en la calle".

La asamblea se ha retransmitido a través del canal de YouTube de 'Archizaragoza' y ha sido cerrada por el arzobispo, monseñor Carlos Escribano, con un mensaje para toda la diócesis.

SÍNODO

El Sínodo universal es un acontecimiento inédito tras el Concilio Vaticano II. Tiene por título 'Por una Iglesia sinodal: comunión, participación y misión' y se desarrolla en tres fases, la diocesana, continental y universal. Esta última, culminará con la Asamblea de 2023 en Roma.

La fase diocesana ha estado estructurada por reuniones de grupo en las parroquias y se ha realizado entre octubre de 2021 y mayo. Tras su cierre en las diferentes demarcaciones eclesiásticas, la Conferencia Episcopal Española deberá enviar una síntesis final a la Secretaría General del Sínodo.

Ésta procederá a la redacción del primer documento de trabajo antes de septiembre 2022, momento en el que comenzará la fase continental, abierta hasta marzo de 2023.

A partir de entonces, la Secretaría General se encargará de la redacción del segundo documento de trabajo, que finalizará antes de junio 2023 y que enviará a los participantes de la XVI asamblea general del Sínodo de los Obispos, que tendrá lugar en el Vaticano en octubre de 2023, a la cual seguirá la fase de actuación que implicará nuevamente a las Iglesias particulares.

Contador

Más información