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El consejero de Sanidad del Gobierno de Aragón, Ángel Sanz, y la gerente del Banco de Sangre y Tejidos, Rosa Plantagenet-Whyte, durante su visita al centro por la conmemoración del vigésimo aniversario. - EUROPA PRESS
ZARAGOZA, 29 Sep. (EUROPA PRESS) -
El Banco de Sangre y Tejidos de Aragón ha conmemorado sus 20 años de historia como una infraestructura "estratégica" para el sistema sanitario de la comunidad autónoma, con cerca de 900.000 donaciones registradas desde su creación y 28.000 donantes habituales en la actualidad.
Esta efeméride ha servido para reconocer la solidaridad de los aragoneses y la evolución tecnológica y asistencial de un centro que cubre más del 70% de las necesidades de sangre y componentes sanguíneos de los hospitales de Aragón.
El consejero de Sanidad del Gobierno de Aragón, Ángel Sanz, y la gerente del centro, Rosa Plantagenet-Whyte, han participado en el acto conmemorativo por los 20 años de trayectoria este martes, 28 de septiembre.
Sanz ha destacado que el Banco de Sangre se ha consolidado durante estas dos décadas como una institución de referencia para la sanidad aragonesa, garantizando el suministro de componentes sanguíneos a toda la red hospitalaria y desarrollando además una labor esencial en la custodia y procesamiento de tejidos humanos y leche materna.
"Hoy es un día de celebración y, sobre todo, de reconocimiento a todas las personas que han hecho posible que el Banco de Sangre y Tejidos de Aragón cumpla 20 años", ha señalado Sanz, quien ha puesto el foco en los 85 profesionales que trabajan en el centro y en todos aquellos que lo han hecho durante estos años.
Ángel Sanz ha subrayado que el centro ha evolucionado de forma constante mediante la incorporación de nuevos procedimientos y tecnologías para "garantizar el mejor aprovechamiento posible de cada donación". En este sentido, ha señalado los avances en separación y procesamiento de componentes sanguíneos, trazabilidad, seguridad y logística, así como el desarrollo de la donación por aféresis.
El centro gestiona alrededor de 200 unidades de sangre diarias en sus puntos fijos de donación, la sede central y cinco unidades móviles de extracción. Cada día pueden realizarse hasta seis colectas y cada mes se habilitan más de cien puntos de donación en el conjunto de Aragón.
En 2025 se gestionaron cerca de 45.000 donaciones de sangre, una cifra que permite cubrir el 70% de las necesidades de sangre de la comunidad autónoma. "La sangre no se puede fabricar, depende exclusivamente de la generosidad de las personas", ha recalcado Sanz, quien ha considerado que el relevo entre generaciones de donantes constituye una "garantía de futuro" para el sistema sanitario aragonés.
DOS DÉCADAS DE EVOLUCIÓN
Por su parte, la gerente del Banco de Sangre y Tejidos de Aragón, Rosa Plantagenet-Whyte, ha situado la estabilidad del número de donantes como uno de los principales hitos alcanzados en estos 20 años. Ha puesto el foco en los 28.000 los donantes habituales, una cifra que, según ha detallado, se ha mantenido a lo largo del tiempo y ha permitido que Aragón se autosuficiente en donaciones de sangre.
La gerente ha recordado que, antes de la creación del Banco de Sangre, las donaciones se realizaban en hospitales y a través de las hermandades. Por tanto, estas instalaciones permiten organizar y centralizar el sistema, al tiempo que reforzar departamentos relacionados con la promoción, comunicación, logística y gestión jurídica.
Según Plantagenet-Whyte, la transformación más importante ha llegado de la mano de la tecnología. El proceso de fraccionamiento de la sangre se realizaba inicialmente de forma manual y se ha automatizado, mientras que los laboratorios encargados de los cribados y controles microbiológicos han aumentado y mejorado sus capacidades para elevar la seguridad tanto del donante como del paciente receptor.
La evolución no se ha limitado a la sangre. En 2006 nació el Banco de Tejidos, que permitió ampliar la actividad hacia diferentes tipos de tejidos humanos. En 2011 se puso en marcha el Banco de Leche Materna, destinado a proporcionar leche a bebés prematuros cuyas madres no pueden alimentarlos por enfermedad u otras circunstancias.
Además, el centro incorporó la donación por aféresis y el trabajo de cribado y tipificación HLA para pacientes que necesitan encontrar una médula compatible. Plantagenet-Whyte ha explicado que estos avances responden a la necesidad de que el Banco de Sangre siga ampliando su capacidad para atender las necesidades de los pacientes.
"Nosotros empezamos con sangre pero luego hemos pasado a tejidos", ha resumido la gerente, quien ha incidido también la importancia del Banco de Leche y de las donaciones de plasma. El objetivo, ha indicado, es que cada donación pueda tener el mayor impacto posible en el sistema sanitario y en los pacientes que necesitan estos recursos.
900.000 DONACIONES Y AUTOSUFICIENCIA
Uno de los datos más relevantes del aniversario son las cerca de 900.000 donaciones registradas durante las dos décadas de funcionamiento del centro. Plantagenet-Whyte ha comentado que detrás de esa cifra hay "vidas salvadas" y ha insistido en que la sangre de Aragón permite atender las necesidades de los hospitales de la comunidad autónoma.
La gerente ha remarcado que Aragón mantiene su autosuficiencia y que, durante el periodo en el que ella ha estado al frente del centro, no ha sido necesario solicitar aportaciones de otras comunidades autónomas. El sistema, no obstante, mantiene mecanismos de colaboración con territorios próximos como Navarra o La Rioja para responder ante posibles situaciones excepcionales.
El centro ha querido hacer coincidir el aniversario con un reconocimiento a quienes han sostenido durante dos décadas el sistema. En el acto han participado algunos de los primeros donantes que acudieron al Banco de Sangre en 2006 y jóvenes que se han incorporado recientemente a la donación, como Pablo Vela, de 21 años, que hoy era su primera vez donando sangre.
Rosa Plantagenet-Whyte ha calificado de especialmente simbólica la presencia conjunta de ambas generaciones. "La solidaridad no se agota y se hereda", ha afirmado, antes de señalar que el futuro del Banco de Sangre depende de mantener esa continuidad del gesto de donar.
EL RETO DEL PLASMA Y LOS JÓVENES
Uno de los principales retos para los próximos años será aumentar la donación de plasma. El Banco de Sangre comenzó a trabajar con plasma en 2006, pero Plantagenet-Whyte ha incidido en que su crecimiento ha sido más lento porque no todas las personas pueden donar y porque se trata de un procedimiento menos conocido que la donación convencional.
Aragón suma unos 3.000 donantes de plasma, una cifra que la gerente considera todavía insuficiente para alcanzar la autosuficiencia. Por ello, el Banco de Sangre ha comenzado a desplegar una unidad móvil de extracción de plasma que permitirá acercar esta posibilidad a distintos puntos del territorio.
La unidad ya ha despertado el interés de diferentes localidades y está previsto que se desplace próximamente a Calatayud y Huesca, entre otros municipios. El propósito es facilitar el acceso a una donación que permite obtener plasma destinado, entre otros usos, a la producción de inmunoglobulinas necesarias para pacientes con determinadas inmunodeficiencias o enfermedades crónicas.
"Donar salud es donar vida", ha concluido la gerente, quien ha insistido en que ningún hospital puede funcionar sin sangre y que mantener el sistema requiere que la donación se perpetúe en el tiempo. El Banco de Sangre afronta así sus próximas décadas con el reto de conservar la autosuficiencia alcanzada y ampliar las donaciones de plasma.