Ceremonia final del ejercicio Orión 26, en el que ha participado la Brigada 'Aragón I'. - EJÉRCITO DE TIERRA.
ZARAGOZA 4 May. (EUROPA PRESS) -
La Brigada 'Aragón' I del Ejército de Tierra ha finalizado en Francia el ejercicio Orión 26 tras varias jornadas de intensa actividad operativa en un entorno multinacional y de gran complejidad, marcado por su desarrollo en terreno civil y la integración de unidades de diferentes países.
El jefe de la Fuerza, el comandante Víctor Marco Rubio, ha destacado que "ha sido un gran orgullo participar en un ejercicio internacional de semejante envergadura", subrayando además la singularidad que ha supuesto operar en un entorno civil.
En la misma línea, los jefes del subgrupo táctico y de la unidad de helicópteros han señalado el alto valor de las lecciones aprendidas durante el ejercicio, así como el excelente trato recibido tanto por parte del ejército francés como de la población civil.
Por su parte, las autoridades militares francesas han reconocido la excelente preparación del contingente español, destacando especialmente la versatilidad y la potencia de combate demostradas por los miembros de la Brigada y las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra.
LA PROYECCIÓN DE LOS MEDIOS, UN RETO SUPERADO
En cuanto al desarrollo del despliegue, la unidad de helicópteros formada por 62 militares realizó una parada intermedia en Pau, para posteriormente quedar encuadrada en Chaumont en una unidad mixta junto a fuerzas del ejército francés, reforzando la interoperabilidad entre ambos contingentes.
Paralelamente, el subgrupo táctico mecanizado, compuesto por más de 200 militares y más de 30 vehículos mecanizados y acorazados de la Brigada 'Aragón I', procedentes de Zaragoza y Sant Climent Sescebes, se proyectó hasta Camp de Jaulges, donde estableció su área de trabajo y se integró en un grupo táctico interarmas del Regimiento de Cazadores francés, participando activamente en las distintas fases del ejercicio.
Entre las principales misiones desarrolladas por la Brigada destacan las labores de planeamiento, el establecimiento de zonas de reunión y la ejecución de una ofensiva hacia el norte de Francia de cientos de kilómetros.
Esta operación incluyó exigentes maniobras como pasos de río, combates en zonas urbanizadas y, finalmente, ejercicios de fuego real, poniendo a prueba la capacidad operativa, la coordinación y la adaptación al entorno.
MÁS DE 14.000 MILITARES DE VARIOS PAÍSES ALIADOS
El ejercicio ha contado además con una presencia muy numerosa de fuerzas oponentes simuladas, así como de evaluadores y certificadores, lo que aportó un mayor rigor y realismo a las actividades desarrolladas y permitió extraer lecciones aprendidas de gran valor para futuras operaciones.
Se ha alcanzado un elevado grado de cohesión, preparación y capacidad de integración en entornos multinacionales, consolidando así la preparación de las unidades para futuros despliegues.
Todo ello reafirma el compromiso de las Fuerzas Armadas con la cooperación internacional, la excelencia operativa y la capacidad de actuar eficazmente en escenarios complejos y exigentes junto a nuestros países aliados.