Archivo - Primer plano de la entrada antigua al cementerio de Torrero en Zaragoza - EUROPA PRESS - Archivo
ZARAGOZA 28 Abr. (EUROPA PRESS) -
El Gobierno de Zaragoza ha aprobado este lunes los pliegos para sacar a licitación la prestación de los servicios funerarios del Cementerio Municipal de Torrero, que obligan a la empresa adjudicataria a realizar inversiones por 7,7 millones de euros, entre las que destaca la construcción de un nuevo edificio que albergará cuatro nuevos hornos crematorios con mayor capacidad.
La concesión será por un periodo de 30 años y el objetivo es que la nueva gestión se inicie en otoño de 2025, ha señalado en rueda de prensa el portavoz del Gobierno de la ciudad, Víctor Serrano.
El también consejero municipal de Urbanismo ha indicado que, además de las inversiones por 7,7 millones de euros, el Consistorio zaragozano percibirá un canon anticipado de 3 millones de euros, que podrá ser mejorado al alza por las empresas que se presenten al concurso, y otro anual del 2% de las cifras de negocio, estimado en cerca de 400.000 euros, pero que podría debido al incremento de posibilidades de cremación.
El nuevo edificio tendrá un total de 1.800 metros cuadrados e incluirá cuatro nuevos hornos con mayor capacidad y la "última tecnología", lo que permitirá aumentar las incineraciones, puesto que es "una tendencia al alza". El equipamiento albergará también cuatro nuevas salas de velatorios, una sala de despedida.
El espacio delimitado para ello se sitúa junto al actual bloque que engloba el Tanatorio B, las capillas 1 y 2 y la zona de crematorios, empleando parte del vial de acceso a los aparcamientos, lo que obligará a construir un vial alternativo para acceder a los mismos, que deberá ejecutar la empresa concesionaria.
En el plazo máximo de seis meses desde la firma del acta de inicio de explotación, el concesionario deberá presentar los proyectos básico y de ejecución tanto de la obra del nuevo vial como de la construcción del edificio para hornos crematorios, que deberán estar terminadas en un máximo de cuatro años.
Asimismo, la empresa deberá garantizar la conservación, mantenimiento, renovación o incluso la sustitución de las instalaciones en caso de alcanzar su vida útil durante el periodo de concesión vigente.
ADAPTACIÓN A LAS NUEVAS TENDENCIAS
El consejero ha destacado que se ampliará la capacidad de incineración en el camposanto y que se contará con sistemas de filtración actualizados para poder atender las necesidades de la ciudad con una perspectiva de 40 años. De este modo, si ahora hay una capacidad de 16 cremaciones cada 12 horas, con las nuevas instalaciones se podrá llegar a las 24 en el mismo periodo de tiempo.
Serrano ha subrayado el "alto grado de satisfacción" ciudadana en torno a los servicios funerarios en el Cementerio de Torrero, pero ha considerado que "había llegado el momento de actualizar" para adaptarse a las nuevas tendencias, como el aumento de las incineraciones, de incrementar la capacidad y de hacerlo con un criterio medioambiental.
Así, ha incidido en las mejoras ambientales, ya que se plantean técnicas de ahorro energético como la instalación de sistema de apoyo que permitan reducir los consumos y recuperar la energía, se colocarán elementos de cuantificación y control de los consumos y de emisión de contaminantes a la atmósfera y se realizarán los cambios de combustible necesarios a fin de lograr una mejora en la calidad de las instalaciones y en el terreno.
Serrano ha enmarcado todo ello en la estrategia de Zaragoza para convertirse en una ciudad climáticamente neutra en 2030 y ha precisado que, en el caso del cementerio, será la propia empresa adjudicataria la que deberá realizar autocontroles de las emisiones producidas por la cremación, además de las medidas periódicas que establezca la normativa.
OBJETIVOS MARCADOS EN LOS PLIEGOS
Entre los objetivos que marcan los pliegos está la satisfacción del ciudadano y el acompañamiento para paliar el sufrimiento de los familiares y allegados vinculados a la prestación del servicio, la sostenibilidad financiera y ambiental del complejo, las garantías de prestación del servicio básico y esencial entendido como un derecho de la ciudadanía y el mantenimiento de la seguridad y salud laboral.
Los servicios a realizar por la empresa concesionaria serán los enmarcados en las tareas propias funerarias relacionadas con el tanatorio, dado que el resto del equipamiento es gestionado por personal municipal.
En concreto, se trata de los oficios religiosos, el velatorio, la cremación, la gestión de las cámaras frigoríficas de conservación y de congelación, la programación de servicios y el desarrollo comercial atendiendo a las empresas funerarias, a las compañías de decesos y al público en general, así como todos aquellos servicios consustanciales con las instalaciones del complejo, como la colaboración con los médicos forenses en autopsias, embalsamamiento u otras prácticas similares, ayudas extraordinarias en casos de catástrofes o todo aquello que requiera la autoridad municipal.
De igual forma, la adjudicataria también presta servicios complementarios derivados de la explotación, conservación y mantenimiento, además de la ampliación de las instalaciones del tanatorio y otros servicios relacionados con la actividad funeraria. Por ejemplo, los pliegos recogen que el concesionario deberá continuar prestando el servicio de cafetería.