Publicado 15/12/2021 13:02CET

La crecida del Ebro obliga a desalojar a 200 personas y 550 animales, y anega más de 3.200 hectáreas

La Unidad de Drones de los Bomberos capta las afecciones de la crecida del Ebro en la ciudad, a la altura de la Expo
La Unidad de Drones de los Bomberos capta las afecciones de la crecida del Ebro en la ciudad, a la altura de la Expo - UNIDAD DE DRONES DE LOS BOMBEROS DE ZARAGOZA

ZARAGOZA, 15 Dic. (EUROPA PRESS) -

La crecida extraordinaria del Ebro a su paso por Zaragoza ha obligado a desalojar a unas 200 personas de viviendas ubicadas principalmente en los barrios rurales, además de 300 cabezas de ganado y 250 perros de centros caninos situados en zonas inundadas por el agua. Además, el desbordamiento del río ha afectado a la huerta zaragozana y ha anegado en total 3.000 hectáreas de cultivo.

Este es el balance de daños que ha dejado la avenida extraordinaria del río, cuya punta ha pasado este martes por la tarde por la capital aragonesa, con un caudal de 2.100 metros cúbicos por
segundo y 5,5 metros de altura. Pasadas las 12.30 horas de este miércoles lleva unos aportes de 1.861 metros cúbicos por segundo y una altura de 5,01 metros.

Durante las horas más críticas, el operativo de emergencias
ha controlado la situación y no se han producido afecciones importantes a la ciudad debido a la antelación con la que se han adoptado las medidas por parte del Ayuntamiento, que activó el plan municipal de emergencias el pasado viernes en previsión de lo que podría ocurrir.

De esta forma, se cerraron las zonas con más riesgo como la ribera, el Parque Metropolitano del Agua, la zona de la Expo, el Parque de Macanaz o el Parque Deportivo Ebro, así como la carretera de acceso a Alfocea, que ha quedado completamente inundada. Como alternativa el Regimiento de Pontoneros del Ejército de Tierra habilitó un camino por el campo de maniobras de San Gregorio para que los vecinos pudieran entrar y salir a sus casas, guiados con convoyes militares tras la autorización del Ministerio de Defensa.

No obstante, aunque la situación esté controlada, el Ayuntamiento apela a la prudencia y la responsabilidad de los vecinos, como han hecho hasta ahora, y pide respetar las zonas balizadas, para garantizar, en todo momento, la seguridad, ya que el caudal del río
sigue siendo muy alto.

ESPERAR EL DESCENSO DEL CAUDAL

Además, como suele ocurrir en estas situación, se espera que
aumente el nivel freático del agua, ya que este avanza más lento que el caudal del río por lo que se espera que crezca en las próximas horas.

A su paso por Zaragoza, la avenida extraordinaria ha obligado a desalojar a 200 personas de viviendas ubicadas en Monzalbarba y en la parte baja de Alfocea, así como en Juslibol, y en las urbanizaciones Torre Urzáiz y Torre Mejana. Del total, los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Zaragoza han realojado a cuatro familias, lo que supone en total 17 personas, ocho de las cuales son menores.

De momento, continuarán en estos alojamientos municipales hasta que el descenso del caudal del río permita regresar a sus casas, ha precisado el Ayuntamiento de la ciudad.

Además, los Bomberos de Zaragoza han actuado también en granjas de animales y en centros caninos, ubicadas en zonas inundadas. En concreto, se ha desalojado la Granja de Vacas Lecheras con 300 cabezas de ganado, situada en la margen izquierda en la desembocadura con el río Gállego, y 250 perros de residencias caninas en la zona de
Juslibol.

Asimismo, un total de 2.070 hectáreas de la huerta zaragozana han quedado anegadas por el agua, entre Alfocea y Juslibol. Al sureste de la ciudad, desde Movera al límite de Pastriz, el agua de la crecida ha inundado 1.180 hectáreas de cultivos.

Por otro lado, en cuanto a las afecciones al tráfico, se ha restablecido ya el carril central de la Z-30 a la altura de la rotonda Alfonso Zapater y se mantiene cerrado el carril derecho en el puente Giménez Abad, lo que no impide la circulación de vehículos por el tercer cinturón, que en ningún momento ha sido necesario cortar al tráfico. Este punto ha estado supervisado por dos patrullas de la Policía Local.

BOMBEROS

Por último, el Cuerpo de Bomberos de Zaragoza ha realizado desde el pasado viernes, día en el que se activó el Plan Municipal de Emergencias, cerca de 500 intervenciones e inspecciones a lugares donde ha entrado el agua.

De momento, apenas han recibido llamadas de vecinos por garajes inundados, en parte porque muchos han sacado sus vehículos a la calle
siguiendo la recomendación del Ayuntamiento que habilitó tres estacionamientos en la calle Marques de la Cadena, La Azucarera y la Estación del Norte. Los vecinos de la margen izquierda han utilizado estos aparcamientos y se han completado todas las plazas.

Los Bomberos comenzarán a achicar agua este jueves, una vez que el nivel del río descienda y permita realizar este tipo de trabajos. De momento, calculan que actuarán en veinte garajes de la margen izquierda de la ciudad.

Durante la mañana de este martes, los efectivos municipales han rescatado a varias personas y dos perros del techo de una furgoneta que se había quedado atrapada en el agua en Monzalbarba y desalojaron diez casas de la urbanización Torre Mejana, que ha afectado a seis personas. Además, han rescatado a otro perro en la Venta del Olivar.

El resto de salidas realizadas este martes, día en el que pasó la punta de la crecida por la capital aragonesa, han sido inspecciones en lugares afectados, como Monzalbarba, el recinto de Ranillas, Torre Urzaiz, Pastriz, el Club Náutico y la calle Luis Legaz Lacambra.

Además, los bomberos se trasladaron a inspeccionar el parking de la plaza del Pilar y el pabellón siglo XXI debido a la entrada de agua en las últimas plantas del sótano.

VOLUNTARIOS

Por último, los voluntarios de Protección Civil recorrieron en la tarde de este martes la ribera del Ebro dentro del operativo municipal de emergencias. Desde las 16.00 horas, revisaron los puntos
más críticos del término municipal, desde Monzalbarba y Juslibol hasta el azud, pasando por el parque del Agua, el recinto de Ranillas, el Club de Natación Helios o el parque de Macanaz, zonas que se han inundado debido a la crecida y que se encuentran cerradas al público desde este lunes.

El trabajo de los voluntarios de Protección Civil se ha centró en comprobar la señalización de las zonas inundadas, adelantarlas en los casos que ha sido necesario y asegurar que se respetan las áreas cerradas al público.

En este punto, hicieron especial hincapié, ya que la crecida del Ebro ha generado mucha expectación, por lo que recordaron a los ciudadanos que deben prudentes y, en ningún caso, sobrepasar las balizas debido a la peligrosidad que entraña el Ebro en esta situación.