Imagen del halcón peregrino Cierzo y su pareja - JUAN A. PASCUAL
ZARAGOZA 16 Mar. (EUROPA PRESS) -
El programa municipal de reintroducción del halcón peregrino en la biodiversidad urbana de Zaragoza, iniciado hace cuatro años, ha logrado que al menos dos de los halcones acogidos en las terrazas del edificio Etopia para dar su salto a la vida adulta de la manera más natural posible han encontrado pareja y están instalados en la ciudad o en sus proximidades, confirmando así el éxito de esta estrategia de naturalización.
La consejera municipal de Movilidad y Medioambiente, Tatiana Gaudes, ha explicado que el trabajo que se está haciendo desde el área de Medio Ambiente y Movilidad, con el apoyo de la Unidad Verde y del experto cetrero Luis Pérez, es "muy gratificante".
"Vemos --ha relatado-- el éxito de esta iniciativa, que tiene un importante componente medioambiental pero también nos ayuda a sensibilizar a la ciudadanía en el cuidado y el respeto a este tipo de aves y al resto de nuestro ecosistema urbano".
Los halcones "enamorados" que se han emparejado se llaman Fidel y Cierzo y gracias a la geolocalización, así como a los avistamientos hechos por ornitólogos y otras personas aficionadas, se sabe que Fidel está viviendo en el cauce del Ebro, en concreto en los cortados existentes cerca de la localidad de Utebo.
Parece ser que Fidel tiene pareja y ha encontrado a una hembra que, al contrario que Fidel, habría nacido en el medio natural y desarrollado siempre su vida de manera autónoma.
CIERZO Y SU PAREJA
El caso de Cierzo es más curioso, ya que este halcón, soltado hace cuatro años, se había quedado por la zona del barrio rural de San Gregorio, aunque hace unos meses fue encontrado herido por una persona que, afortunadamente, dio aviso. Tras ser recogido por la Unidad Verde de Zaragoza y trasladado al Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de La Alfranca, fue operado de su ala fracturada el 8 de junio del año pasado.
De manera casi inesperada, Cierzo se recuperó muy bien y pudo ser devuelto a la naturaleza en noviembre. No sólo ha conseguido sobrevivir, sino que además encontró pareja muy poco tiempo después.
En este caso, además, todo parece indicar que se trata de una hembra de halcón procedente de un programa de reintroducción similar al de Zaragoza pero que se lleva a cabo en Madrid. Los expertos creen que esta halcón femenina habría llegado a la capital aragonesa este invierno y aquí se encontró con Cierzo.
La pareja ha hecho su hogar en la torre de la iglesia de San Antonio Abad o en sus proximidades. Varias personas les han visto con frecuencia por esta zona del distrito de Torrero, donde quizá más adelante siga creciendo la familia.
GORDON, ELECTRA Y ZAPE, TAMBIÉN POR ZARAGOZA
Varios halcones reintroducidos dentro de este proyecto municipal siguen también en la zona, aunque --como sucede de manera frecuente-- otros no han sobrevivido debido, sobre todo, a accidentes por choques con tendidos eléctricos u otras circunstancias fortuitas.
Entre los más habituales están Gordon, Electra y Zape. Los tres son vistos con frecuencia por el distrito de La Almozara, donde tienen su zona de estancia más habitual. Gordon se mueve, sobre todo, hacia la zona de Huesca: Las Lomas del Gállego, Ontinar de Salz y Huesca.
Por su parte, Electra es más "urbana" y suele estar por el Parque del Agua, con al Torre del Agua como referencia principal. Finalmente, Zape prefiere desplazarse hacia el barrio rural de Garrapinillos, Plaza y el aeropuerto.
El Ayuntamiento de Zaragoza consolida así este proyecto de reintroducción del halcón peregrino en la ciudad, utilizando las terrazas de Etopia como base de nidificación y cría en libertad. La iniciativa forma parte de la estrategia municipal de fomento de la biodiversidad urbana y convivencia entre ciudadanía y fauna silvestre.
BENEFICIOS PARA LA BIODIVERSIDAD URBANA
La presencia del halcón peregrino aporta múltiples beneficios como su contribución al control natural de poblaciones de palomas y otras aves, reduciendo la necesidad de métodos más invasivos; y el aumento de la diversidad de fauna en la ciudad y mejora el estado de conservación de una especie que sufrió un fuerte declive en el siglo XX.
Además, se convierte en un potente recurso de educación ambiental, acercando a la ciudadanía la importancia de la fauna salvaje y de un urbanismo compatible con la naturaleza.
La colaboración de la ciudadanía es esencial para el éxito del programa. De hecho, se anima a la ciudadanía a comunicar avistamientos de halcones peregrinos, pero también a respetarles, sobre todo en los períodos de cría.
Con iniciativas como la reintroducción del halcón peregrino desde Etopia, Zaragoza refuerza su apuesta por una ciudad más verde, resiliente y biodiversa, donde la innovación tecnológica convive con la conservación de la naturaleza. El proyecto se integra en las estrategias municipales de adaptación al cambio climático, renaturalización de espacios urbanos y mejora de la calidad de vida.