Actualizado 28/06/2010 19:16 CET

La empresa CISA Cerraduras de Calatayud reitera su disposición a "reanudar el diálogo" con los trabajadores

ZARAGOZA, 28 Jun. (EUROPA PRESS) -

La Dirección de la empresa CISA Cerraduras, ubicada en Calatayud (Zaragoza), mostró hoy su "mejor disposición" para reanudar el diálogo con los representantes de los trabajadores "para alcanzar un acuerdo satisfactorio que dé solución a la decisión del grupo Ingersoll Rand de trasladar la producción de dispositivos antipánico de su fábrica de Calatayud a otras instalaciones del grupo en Europa".

Con esta finalidad, la compañía solicitó el viernes, 25 de junio, a la autoridad laboral, extender hasta el 2 de julio el periodo de consultas iniciado el 26 de mayo, cuando anunció su decisión, según informó la empresa en un comunicado.

Para facilitar el acuerdo dentro de este nuevo marco temporal, la empresa está dispuesta a "discutir un plan social amplio que podría incluir diversas modalidades de ayuda a los trabajadores afectados, así como mejoras al plan de indemnizaciones propuesto". Por ello, confió en que "los representantes de los trabajadores vuelvan a la mesa de diálogo esta semana y se alcance rápidamente un acuerdo satisfactorio para todos".

La empresa reiteró que la decisión de transferir la producción "es firme e irreversible, pues forma parte de un amplio plan de reorganización industrial del grupo Ingersoll Rand destinado a optimizar sus medios productivos y disminuir su exceso de capacidad" y que "el impacto de la crisis económica en la demanda ha acelerado este proceso".

Según señaló CISA Cerraduras, el informe técnico encargado por la Dirección "a un reconocido consultor independiente" revela que la planta de Calatayud ha visto reducidos sus ingresos por trabajador en un 18,5 por ciento desde 2006, con un descenso de la productividad de un 19,6 por ciento desde 2008.

Mientras tanto, las ventas a clientes directos han descendido un 23,4 por ciento desde 2007, 4,8 puntos porcentuales más que las ventas intragrupo, que han caído un 18,6 por ciento. Esto ha supuesto una reducción de 20,4 por ciento en el valor de las ventas y "las perspectivas del mercado de la construcción sugieren un empeoramiento de esta situación en los próximos meses".

Frente a esto, el grupo se ha decantado por trasladar la producción a su planta de Düzce, Turquía, "que no sólo ofrece unos mejores costes, sino también unas mejores perspectivas de crecimiento futuro y unos niveles de calidad competitivos".

Esta fábrica ha obtenido doce premios internacionales del grupo por su calidad y excelencia durante los últimos cuatro años. En el mismo periodo, "Calatayud ha obtenido sólo dos premios de calidad en las áreas de ventas y almacén, que son precisamente las que se mantendrán", indicó la empresa.

La Dirección reiteró su deseo de "seguir trabajando en España, conservar parte de la actividad de la planta y mantener un porcentaje del empleo, así como la presencia de la compañía en Calatayud", un hecho que "podría abrir la puerta a nuevos proyectos en el futuro".

Por último, la empresa reconoció "el compromiso y el esfuerzo de sus empleados, que no guardan relación con las motivaciones de esta decisión", y confió en que "éstos seguirán participando de manera constructiva en el proceso de diálogo".