El historiador Julián Casanova separa una posible vuelta del Rey emérito de los papeles del 23F

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El catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Zaragoza (Unizar), Julián Casanova. - EUROPA PRESS
Europa Press Aragón
Actualizado: domingo, 1 marzo 2026 11:02

ZARAGOZA 1 Mar. (EUROPA PRESS) -

El catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Zaragoza, Julián Casanova, ha pedido que no se confunda la desclasificación de documentos relativos al golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 con un posible regreso a España del Rey emérito, Juan Carlos I, y ha asegurado que "los manuales de historia lo van a poner en su sitio", reconociendo el "importantísimo" papel que tuvo en la Transición, pero sin ocultar los motivos de su marcha, relacionados con "una quiebra de valores éticos".

"Hay que distinguir entre lo que fue Juan Carlos en el 23F y la versión elogiosa de su inmaculada Transición y que pueda venir o no ahora", ha subrayado Casanova en una entrevista con Europa Press, en la que ha reiterado que la marcha del monarca a los Emiratos Árabes Unidos tiene que ver con "una quiebra de valores éticos que tuvo respecto a lo que era su vida como rey y como persona".

"No está fuera porque él haya tenido un mal comportamiento en la Transición o ahora los papeles digan que está exculpado o no. No, se fue porque aquello era insoportable", ha remachado, citando "problemas fiscales, problemas relacionados con la familia, con la corrupción o las cazas de elefantes en una crisis, que recuerdan a Leopoldo II --rey belga-- y sus cazas de leones en el Congo".

El catedrático ha considerado que "hay una operación para que el Rey no se muera en el extranjero", que sería "una cosa sin precedentes" y "un follón", pero ha dejado claro que este asunto es de "gestión política" y que no le corresponde valorarlo como historiador. "Los políticos sabrán", ha apuntado.

Ha remarcado también que "la historia no busca responsabilidades" ni "poner en salas de juicio a la gente". "Hay momentos en que la historia confirma que quien tenía que hacer una cosa la hace", ha dicho, en referencia al papel del exjefe del Estado en la Transición y ante el golpe de Estado.

Casanova ha rechazado, no obstante, que se le tilde como "salvador", un concepto "anacrónico" más propio de caudillos militares: "No es ningún salvador, hizo un papel en la Transición, lo nombró Franco, venía del Franquismo, en vez de estar con el 'búnquer' cambió todo aquello en una trayectoria gradual y todo aquello forma parte de la historia".

En todo caso, ha recalcado que Juan Carlos I "no está exiliado", ya que regresa a España con cierta frecuencia para participar en regatas, entre otras cuestiones, como sí que lo estuvo su abuelo, Alfonso XIII, que sí murió en el exilio.

UNA ABDICACIÓN "RARA"

El autor de ensayos como 'Una violencia indómita. El siglo XX Europeo' y, más recientemente, 'Franco', en torno a la figura del dictador, sí que ha destacado la importancia de la abdicación del Rey, que es "una cosa muy extraordinaria en la historia", más si se tiene en cuenta que era alguien "que estaba subido a un altar de elogios".

A su juicio, la abdicación de Juan Carlos I es "rara" ya que "no tiene nada que ver con una quiebra de la monarquía", que "en cierta forma sale fortalecida por el papel de su hijo". "La monarquía sigue, lo que hay es una mala gestión de su trayectoria", ha añadido.

Como también es novedosa la reinstauración de la monarquía en España, cuando lo que hubo tanto después de la Primera Guerra Mundial como tras la Segunda fue "una gran oleada de quiebras" de monarquías e imperios, de las que ninguna vuelve, salvo la española.

A este respecto, Casanova ha reiterado que los historiadores no pueden cambiar la historia porque hay "documentos" y "pruebas" tanto de su papel en la Transición democrática como de "sus problemas con el fisco", "la gestión del dinero de la Casa Real" o su propia vida privada, que "cada uno puede ser lo que quiera, siempre y cuando no digas una cosa y hagas otra, porque entonces entras en la mentira".

LA CASA REAL "TIENE UN PROBLEMA"

El experto en el siglo XX ha admitido, en ese sentido, que "la Casa Real tiene un problema con su padre" y "lo sabe perfectamente", si bien ha sostenido que "afectivamente y familiarmente hay que comprender" al Rey Felipe VI, que "no le gustaría que su padre muriera fuera".

En cualquier caso, ha reconocido que "es una tema difícil" porque el actual jefe del Estado "comprendió muy pronto que, si su padre continuaba, la monarquía entraría en quiebra", como cree que empieza a suceder en otras casas reales como la noruega o la británica por los casos de "perversidad moral" que recogen los archivos de Epstein: "Lo que no han hecho los movimientos republicanos lo están haciendo los malos comportamientos", y más con la actual "sobreexposición".

A ello ha sumado que "por supuesto, no es lo mismo estar en Estoril o en Roma --donde se solían exiliar los miembros de las casas reales-- que en los Emiratos Árabes, sobre todo después de lo que ha pasado en Gaza", algo que ha relacionado con una tradición de "amistad" con los países árabes iniciada por Franco y continuada de forma "muy clara" por Juan Carlos I.

"El Rey --Felipe VI-- sabe que tuvo impacto, pero creo que hay una acogida de su hijo en el mundo internacional, y con su nieta, bastante considerable", ha agregado, así como que, en la actualidad, "lo que hay es una aceptación de esta monarquía por parte de mucha gente" y el republicanismo "evidentemente, no es un movimiento social de masas ahora".

Además, ha considerado que sus memorias, publicadas recientemente, son "una especie de salvarse la vida a él" a través de recuerdos y con fragmentos, como "los dos o tres párrafos" que dedica al 23F que son "una auténtica broma para una persona que estuvo allí".

"A VOX NO LE GUSTA LA MONARQUÍA"

Por otro lado, el historiador se ha referido a ciertas manifestaciones "de una determinada derecha que no quiere al Borbón", que "están saliendo mucho" últimamente, pero que tienen "larga tradición" porque se veían entre los falangistas o el propio Franco las cultivaba.

Sin embargo, no cree que vaya a haber una operación para que Juan Carlos I aparezca como un rey más "reaccionario" frente a su hijo, aunque ha sostenido que "a Vox no le gusta la monarquía", al igual que no le gusta la fiesta del 5 de marzo en Zaragoza --que conmemora la victoria del pueblo zaragozano, liberal, frente al carlismo--: "Ellos cogen el hilo conductor y les gustan las glorias nacionales; los pasados infames, que además participaron sus antepasados, esos no les gustan".

Por último, Casanova ha reiterado que lo sucedido en los últimos años de Juan Carlos I no le tiene que influir en su investigación sobre su figura porque "en historia, no hay nunca investigación en retrospectiva".

Ha opinado que es "ineludible" relacionar el retorno del monarca con "una operación para que el Rey muera en paz y tranquilo" y que "ante los españoles, es muy normal que le hagan un reencuentro", ante lo que, como historiador, no tiene nada que decir.

Eso sí, ha remachado que "si hay Dios, es muy raro que muera tranquilo ante Dios, porque realmente quebró moralmente, engañó, todo lo que dice el catolicismo y el cristianismo en ningún momento lo cumplió".

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