El coordinador del estudio Benito Burgos, la diputada provincial Cristina Palacín y el director de la Cátedra DPZ sobre Despoblación y Creatividad, Vicente Pinilla. - DIPUTACIÓN DE ZARAGOZA
ZARAGOZA 18 Dic. (EUROPA PRESS) -
El Ministerio de Cultura ha editado el libro 'Claves e impactos de la cultura en el medio rural. El valor de lo intangible', un estudio piloto que cuenta con la colaboración de la Cátedra DPZ sobre Despoblación y Creatividad, que analiza 20 proyectos culturales en pequeños municipios, tres de ellos en Aragón, y concluye que la actividad cultural contribuye a un mayor bienestar individual y colectivo, a mejorar la autoestima, a "hacer pueblo" e incluso llega a determinar la elección de una localidad u otra para vivir.
Los autores de este estudio son el director de la Cátedra DPZ sobre Despoblación y Creatividad de la Diputación de Zaragoza y la Universidad de Zaragoza, Vicente Pinilla; el miembro de esta misma Cátedra Luis Antonio Sáez; María Cruz Navarro, de la Universidad de La Rioja; y Andrea López, del Ministerio de Cultura, bajo la dirección y coordinación de Benito Burgos y Andrea López, del Ministerio de Cultura.
El proyecto se ha presentado este miércoles en la Institución Fernando el Católico de la DPZ y, en la rueda de prensa, ha intervenido también la diputada delegada del Servicio Cuarto Espacio de la institución provincial, Cristina Palacín.
La diputada ha agradecido la sensibilidad del Ministerio de Cultura con el medio rural y ha apostado por un compromiso desde lo público para fomentar los eventos culturales, no sólamente por el 'feed-back' económico, sino porque es algo que permanece en "el inconsciente" de la población y aumenta la autoestima en el municipio. Vicente Pinilla, por su parte, ha destacado que, gracias al Ministerio, "no han faltado recursos" para este estudio.
Promovido desde la Dirección General de Derechos Culturales del Ministerio de Cultura, este estudio abarca el impacto social, económico, demográfico, en la autoestima y en la calidad de vida de la acción cultural a partir de una selección de 20 iniciativas y proyectos culturales relevantes en el medio rural español, alejados de la influencia de las grandes áreas urbanas.
Los tres proyectos aragoneses seleccionados son Pueblos en Arte de Torralba de Ribota (Zaragoza), la Fundación Santa María de Albarracín (Teruel) y el el Festival Internacional de Documental Etnográfico de Espiello, en la Comarca oscense del Sobrarbe.
OBJETIVO Y CONCLUSIONES PRINCIPALES
El objetivo principal del estudio ha sido analizar cuáles son los factores clave en la vida de los proyectos culturales evaluados y los impactos que generan sobre su entorno más inmediato. Para ello se han establecido tres grupos de consulta: agentes promotores, agentes cualificados del territorio y población local.
Entre otras muchas conclusiones, estas consultas han determinado que la reputación externa e interna de la localidad y su entorno así como la autoestima de los vecinos han mejorado muy significativamente gracias a los proyectos; se ha fortalecido el diálogo del tejido cultural; y se pone el acento en que, pese a que los planes frente a la despoblación se concretan casi exclusivamente en medidas que persiguen tener un efecto demográfico o económico, las personas valoran también en su vida y a la hora de elegir su lugar de residencia, otras cuestiones.
El hilo conductor entre los proyectos que han entrado en el estudio es que todos ellos parten "desde abajo" y que tienen una importante dimensión participativa, además del impacto social y económico y la diversidad. "No nos interesa un festival que se proponga desde arriba", ha remarcado Pinilla.
Esta veintena de proyectos de diversa tipología están repartidos por todo el territorio nacional, en localidades con rangos poblacionales que oscilan entre 19 y 8.958 habitantes.
PROYECTOS ANALIZADOS
Se trata de 1 Kilómetro de Arte (La Rioja), Azala (Álava), Centre d'Art i Natura (CAN) de Farrera (Lleida), Centro de Desarrollo Sociocultural Germán Sánchez Ruipérez (Salamanca), Complejo Cultural As Quintas (Asturias), Ecomuseo del Río Caicena (Córdoba); Espiello. Festival Internacional de Documental Etnográfico de Sobrarbe (Huesca), Festival Agrocuir da Ulloa (Lugo), Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro (Ciudad Real), Fundación Uxío Novoneyra (Lugo), Fundación Cerezales Antonino y Cinia (León), Fundación Santa María de Albarracín (Teruel), Fundación Santa María la Real (Palencia), Genalguacil Pueblo Museo (Málaga), Mancomunidad de Servicios Bibliotecarios Berragu (Navarra), Museo Vostell Malpartida (Cáceres), Museu Terra (antes Museu de la Vida Rural, Tarragona), Mutur Beltz (Vizcaya), Política cultural del Ayuntamiento de Vilafranca (Castellón) y Pueblos en Arte (Zaragoza).
El subdirector general del Ministerio de Cultura de Cooperación Cultural con las Comunidades Autónomas y coordinador del estudio, Benito Burgos, ha señalado que proyectos como los seleccionados llevan al menos diez años trabajando en reconocer el valor de la cultura en los pueblos desde el punto de vista de los derechos, que es algo que "se está olvidando" en los últimos años.
En sus palabras, la cultura "no es sólo un elemento decorativo", sino un ámbito de estudio que requiere "datos" y "ciencia", en especial para que los responsables políticos entiendan que "es muy importante para las personas" y no sólo para las que viven en las ciudades, sino también para las del ámbito rural.
Burgos ha asegurado que es una lectura "muy sugerente", que se lee "casi como un ensayo", y ha destacado el carácter pionero de la publicación ya que no hay apenas bibliografía al respecto a nivel internacional, por lo que probablemente se traduzca al inglés para que circule por toda Europa y ofrezca datos empíricos y literatura científica a este campo de investigación.
ALTERNATIVA A LOS MACROPROYECTOS
Al igual que el responsable de la Cátedra DPZ sobre Despoblación y Creatividad, el alto cargo ministerial ha diferenciado entre estas iniciativas culturales que surgen en la comunidad con otras propuestas, como los festivales, que "son importantes", pero ha apostado por la diversificación de la programación y por que los pueblos no se limiten a replicar la oferta de las ciudades, además de por una gobernanza compartida con la gente que vive en el territorio.
En la misma línea, Pinilla ha pedido que los fondos públicos no vayan sólo a "macroproyectos" que ven al público como meros "consumidores", en lugar de apoyar iniciativas que "dan sentido a la vida" de las personas que organizan, colaboran y participan.
Durante el acto de presentación, al que han asistido gestores culturales, grupos LEADER y diferentes representantes de los agentes locales que promueven el desarrollo socioeconómico de sus territorios, los presentes han debatido, compartido e intercambiado opiniones y experiencias.