La muestra 'Tierras de Frontera' narra al visitante las peculiaridades de la sociedad medieval de Teruel y Albarracín

Actualizado 05/05/2007 21:26:15 CET

TERUEL, 5 May. (EUROPA PRESS) -

La exposición 'Tierras de Frontera', que se organiza simultáneamente en Teruel y en Albarracín, introduce a los visitantes en el nacimiento y formación de la sociedad medieval en estas dos ciudades: desde el avance de la guerra y la conquista, hasta sus vivencias de paz y prosperidad posteriores, dando buena cuenta de sus peculiaridades y características.

La exposición comienza su discurso en Teruel en el siglo XII, cuando en 1169, en plena Reconquista, Alfonso II se hace con lo que hasta entonces era una pequeña aldea. Teruel era entonces un lugar estratégico, de frontera, frente a los almohades que habían tomado Valencia. El rey la proclama villa en 1171 y le concede un Fuero propio, un hecho que propicia la afluencia masiva de colonos aragoneses y navarros.

Así, el guión de esta exposición en la ciudad de Teruel se estructura en tres secciones distribuidas en dos espacios: "Tierras de frontera", en la Iglesia de San Pedro; "Urbs Condita" y "La ciudad de Dios", en la Catedral de Teruel.

En la sección "Tierras de Frontera" se pretende desarrollar la idea del territorio en el que tiene lugar la fundación de Teruel, entendido no sólo como entorno geográfico, sino como espacio vivencial. Un territorio que fue lugar de encuentro y choque de culturas, en el que se sucedieron acuerdos y enfrentamientos; universos distintos que se vieron obligados a coexistir por las circunstancias de la historia.

"Urbs Condita" se desarrolla íntegramente en el espacio catedralicio. En esta sección se muestra la vida cotidiana de los habitantes de Teruel entre los siglos XIII al XVI, con apartados especiales dedicados al nacimiento, la infancia, las fiestas, el amor o la muerte.

También en la Catedral se ubica la tercera sección, titulada "La Ciudad de Dios". En ella se pretende contar al visitante el papel que jugaba la fe en las aspiraciones y en la vida de las gentes en la época medieval. Una fe que influyó notablemente en el arte y en los artesanos. Asimismo, se desentrañará el papel que ocupaba la Catedral en la vida de los turolenses.

La exposición que permanece en Albarracín es muy diferente a la de Teruel, aunque con algunos rasgos comunes. Su discurso se centra, asimismo, en la historia de la ciudad a lo largo de la Edad Media, precisamente para destacar su peculiaridad como tierra de frontera, tan distinta de la turolense.

La situación fronteriza de Albarracín la convirtió en lugar de cruce estratégico entre Aragón, Castilla y Valencia, en el que destaca la importancia de Navarra como lugar de origen de sus señores cristianos. El guión de esta muestra se estructura en las siguientes secciones: "Los Ben Razin", "Los Azagra" y "Obispos de Albarracín".

La sección dedicada a "Los Ben Razin" está dirigida íntegramente al Albarracín islámico y, por ello, expone todo lo relacionado con los primeros señores de este reino de taifas, que después fue señorío.

En "Los Azagra" se relata la trayectoria histórica de Albarracín como reino independiente cristiano desde la entrega de la ciudad por parte de Mohamed ibn Mardanis, "el Rey Lobo", de Valencia a Sancho VI, "el Sabio", de Navarra.

La última sección, "Obispos de Albarracín", se centra en la historia del episcopado de esta ciudad y en la forma en que influyó en la vida y en las principales instituciones de la ciudad. El hilo conductor son las figuras de sus obispos y los hechos más relevantes de sus correspondientes episcopados. La exposición permanecerá abierta tanto en Teruel como en Albarracín hasta el 30 de junio, en horario de 10,00 a 14,00 horas y de 16,00 a 20,00 horas.