ZARAGOZA 8 Oct. (EUROPA PRESS) -
El periodista Plácido Díez, pregonero de las fiestas del Pilar de Zaragoza 2011 ha animado esta noche a los "zaragoneses" a celebrar las fiestas de la capital aragonesa, "la madre de la diversidad", ciudad a la que ha honrado repasando su historia y explicando sus valores.
Precedido por el consejero de Cultura, Educación, Medio Ambiente y Participación Ciudadana del Ayuntamiento de Zaragoza, Jerónimo Blasco, y tras escuchar el Canto a la libertad de José Antonio Labordeta, Plácido Díez ha dicho de la capital aragonesa que es una ciudad "abrazada por un desierto", suavizada por las riberas del Ebro, del Gállego, el Huerva, el Canal Imperial y sus sotos, como el de Cantalobos, que "no podemos dejar morir".
Díez ha recordado las "sorprendentes" puestas de sol desde el azud, desde los puentes y desde el parque del agua 'Luis Buñuel'. Zaragoza es, a la vez, "ciudad marina y novia del viento".
"Seríamos injustos si la tratáramos como una madrastra", ha dicho Plácido Díez, quien ha recordado a los peñistas, presentes a miles en la Plaza del Pilar, herederos de "un modo de fiestas populares trasplantado desde los pueblos a la ciudad, que nació con la democracia, en los barrios".
"Si algo es Zaragoza es una madre de leche de los que, como este pregonero que nació en fuentes claras, nos hemos desplazado desde el territorio y de los más de cien mil que han llegado de otros lugares del mundo en los últimos diez, once años, buscando también un futuro mejor. Zaragoza, ciudad media en todo, tiene bien merecido el título de madre de la diversidad".
Díez ha alabado la "coexistencia de culturas", que está consiguiendo que la Universidad de Zaragoza (UZ) recupere influencia en el valle del Ebro con su campus internacional de excelencia en el que participan Navarra, La Rioja y Lérida.
"A los dos --Aragón y Zaragoza--, queremos a los dos, al padre y a la madre, porque son inseparables y complementarios. El crecimiento de Zaragoza es una consecuencia del éxodo, sobre todo rural, en busca de una vida mejor", ha indicado Díez.
CRECIMIENTO
El pregonero ha recordado que Zaragoza ha pasado de 100.000 a 700.000 habitantes en un siglo con el despegue de los barrios de Las Fuentes, San José, Delicias, La Jota, el Arrabal, Torrero-La Paz y Valdefierro, "barrios que, después del esfuerzo de décadas, están reclamando ahora la atención que se merecen para que el alma de la ciudad no se extravíe por urbanizaciones artificiales sin historia".
"Ni Huesca, ni Teruel, ni los municipios intermedios, han podido contrapesar ni el tamaño, ni la relevancia estratégica, ni el tirón de modernidad de la capital", ha comentado.
"A veces --ha continuado-- se nos olvida a unos y a otros que tenemos una universidad de casi 500 años, con la que el municipio debería identificarse más y de la que debería sentirse más orgulloso. Debería ser, sin duda, otra de las grandes marcas de la capital y el distrito erasmus para estudiantes europeos en el barrio de San Pablo va en la buena línea".
Zaragoza es "una ciudad cruce de caminos, un gran centro logístico y ferroviario". Díez ha mencionado el sesquicentenario de la llegada del tren a la estación del Norte, en el Arrabal, el distrito más poblado de la ciudad.
El tren, que fue recibido con una gran fiesta ciudadana, llegó al calor de las harineras y de la exportación para impulsar la modernización de Zaragoza, ha dicho.
Con parecida "alegría colectiva" se recibió a las exposiciones, la hispano-francesa de 1908 y la internacional de 2008, "intermitentes y brillantes despertares de la burguesía y de la creatividad local que catapultaron a Zaragoza a la categoría de gran ciudad".
Las dos expos "le dieron un baño de universalidad dulcificando su rostro agrarista y su irresistible querencia conservadora". La capital aragonesa "es una referencia mundial del automóvil y del futuro de los coches no contaminantes, y a la vez una referencia mundial de la bicicleta. Y también del ahorro del agua. Zaragoza está asociada también a la marca desarrollo y ecología".
También es "una regular ciudad de congresos, por la hospitalidad de los que vivimos aquí, y un centro mundial de peregrinación pilarista y marianista, reforzada ahora con la acertada idea del nuevo museo diocesano". Igualmente es "una parada obligada para el mundo de la música, con ese símbolo de excelencia que es el auditorio, y el vivero de bandas de pop y rock".
Zaragoza también es "cuna de voluntarios, que exportan civismo desde el espacio público, y de cooperantes que están ayudando en los países pobres. Es probablemente la ciudad española en la que más organizaciones solidarias existen en relación al número de habitantes".
"Entre todos, los que estamos aquí y los que están fuera, hemos conseguido algo que no tiene precio en estos tiempos de desarraigo y pérdida de identidad, que Zaragoza mantenga un admirable sentimiento de comunidad, y unas relaciones humanas de calidad, que no hayamos perdido la atracción por la infancia y los paisajes naturales, que continuemos mirando al cielo, al valle y a la montaña, que hayamos aprendido el misterio de la vida y la muerte, y el valor de la amistad y la cercanía".
Zaragoza es "una ciudad de resistentes que se sobrepuso a principios del siglo XIX a dos sitios, que diezmaron su población dejándonos muchos héroes y leyendas populares", "que se sobrepuso a la violencia terrorista contra guardias civiles, militares y un ejemplar político. Que se sobrepuso a devastadores incendios".
Y en la que "muchos, en el plano personal y familiar, también nos estamos sobreponiendo a pérdidas desgarradoras de seres queridos, a los que hoy echamos mucho de menos, que pusieron a prueba nuestra firmeza de ánimo ante el dolor, que nos hicieron más fuertes".
CRISIS
Por eso, se ha mostrado convencido de que Zaragoza "se sobrepondrá también a los sobresaltos y a la amenaza diaria del abismo de esta depresión económica, porque si algo confirma nuestra historia es que cuando nos ponemos en marcha, no hay quien nos detenga, bien sea para frenar un trasvase, para defender la libertad o la autonomía, para salvar al Zaragoza de la segunda división, o para organizar las mejores fiestas populares de España".
Los zaragozanos "vamos a salir adelante recuperando, frente a la locura consumista de estos años, los valores de la moderación y de la sensatez de nuestros antepasados, que se forjaron como líderes en una situación aún más amarga que la nuestra. Vamos a salir adelante cerrando filas con los más débiles, con los que están con el agua al cuello, para que no se quiebre la cohesión social".
Plácido Díez ha apoyado "el talento" y "a los jóvenes bien formados, a los innovadores, a los que tienen ideas, y a los emprendedores, a los que las ponen en marcha arriesgando en muchos casos la comodidad de un empleo fijo". Después "ya llegarán los inversores y ojalá surja de un modo natural nuestro valle tecnológico, nuestro Ebro Valley".
Innovadores y emprendedores tienen que ser protagonistas del futuro de la capital de Aragón que pasa "porque volvamos la mirada hacia las pequeñas cosas, porque hagamos muy bien lo pequeño".
Díez ha iniciado su discurso agradeciendo el nombramiento a toda la Corporación, un nombramiento que ha considerado un "reconocimiento a Radio Zaragoza y al periodismo en mi persona, que, como la inmensa mayoría de vosotros, no tiene otro mérito que el de intentar hacer bien su trabajo cada día, con responsabilidad, rodeado de un equipo de una gran valía humana y profesional".
"Es un espaldarazo que va a reafirmar nuestro compromiso de seguir muy cerca de vosotros, de la vida, con pasión constructiva por Zaragoza y por Aragón", ha dicho.
El alcalde, Juan Alberto Belloch, se ha dirigido a los congregados durante unos instantes para animarles a celebrar con "alegría" las fiestas de 2011 y a ser un ejemplo de "civismo".