Archivo - Paisaje turolense. - LA PLATAFORMA A FAVOR DE LOS PAISAJES DE TERUEL
TERUEL 29 Jun. (EUROPA PRESS) -
La Plataforma a favor de los paisajes de Teruel ha dado a conocer que varios ayuntamientos de la provincia turolense están recibiendo cartas de la compañía Repsol en las que incluyen adendas que modifican los proyectos archivados de 15 parques eólicos en las comarcas del Jiloca, Cuencas Mineras, Matarranya y Bajo Aragón, tras no autorizarse la Línea Valmuel-Begues, que debía transportar la energía generada por el Clúster Begues y el Clúster Matarranya hasta las proximidades de Barcelona.
Una noticia que ha causado asombro e indignación entre quienes rechazan estos proyectos, que en un primer momento mostraron su extrañeza cuando conocieron que Repsol había adquirido las sociedades de esos parques. Entonces creyeron que el escándalo de Forestalia y el Ministerio haría que los proyectos se devolverían a su dueño original ante las sospechas de fraude en sus Declaraciones de Impacto Ambiental, lo que, remarcan "los hacían inviables y éticamente discutibles".
Sin embargo, la llegada de esas adendas les deja claro que Repsol lleva intención de seguir adelante con los proyectos. En esos documentos se adjunta un cuadro esquemático con los 15 parques eólicos para los que Repsol va a pedir la autorización de construcción. En ellos destaca la aparición de una nueva línea y un nuevo trazado, que pretende unir los citados parques con la central de ciclo combinado de Escatrón.
El objetivo, explican desde la Plataforma a favor de los paisajes de Teruel, "ya no es generar electricidad renovable para enviarla a Barcelona, sino hibridar la producción eólica con la de gas, y abastecer presumiblemente a uno más de los múltiples y gigantescos centros de datos que se van a instalar en la Comunidad autónoma".
El nuevo planteamiento divide los parques en dos bloques, uno que se desarrolla entre la comarca del Jiloca --en localidades como Fonfría, Allueva, Salcedillo, Lanzuela, Cucalón, Lagueruela--, parques que la Plataforma recuerda están incluidos en la Red Natura 2.000, y la comarca de Cuencas Mineras --en los pueblos de Muniesa, La Hoz de la Vieja, Maicas, Segura de los Baños, Vivel del Río Martín, Moyuela, Plenas, Blesa y Huesa del Común--.
El otro bloque está en las comarcas del Matarraña, afectando a Valjunquera, Valdetormo y Mazaleón, y del Bajo Aragón, en Maella.
"Nos resulta incomprensible que se pretenda ajustar a Derecho el rescate de una declaración ambiental que estaba inicialmente planteada y concedida para un proyecto con un objeto distinto, unas ubicaciones distintas y una línea distinta que, además, fue desestimada. Y sobre todo, nos resulta llamativo que se rescate un proyecto sometido a investigación judicial, como así consta en el sumario del procedimiento que está llevando a cabo el Juzgado de Instrucción número 1 de Teruel, el cual ya ha solicitado a la UCO un informe sobre el Clúster Begues", trasladan desde la Plataforma.
Además expresan su preocupación por el hecho de que Repsol trate de llevar adelante unos proyectos que cuentan con la oposición de todo un territorio como es el Matarraña, donde dos de las poblaciones afectadas votaron mayoritariamente en contra de los mismos y están modificando sus ordenaciones urbanas, las manifestaciones han sido múltiples y multitudinarias, y cuentan con mociones contrarias incluso de la Comarca.
PLANTEAN UNA OPOSICIÓN FRONTAL
En ese sentido, plantean que si, como ya hiciera Forestalia hace años, Repsol pretende hacerse suyo el viejo mantra de "solo lo instalaremos donde la población lo quiera", tan sólo debe ojear la prensa para ver que esos territorios los rechazan, no de ahora, sino de hace años.
Por ello, la Plataforma, en colaboración con Gent del Matarranya, Valjunquera por los paisajes, Valdeltormo por los paisajes y todas las entidades del territorio que lo deseen, va a mostrar su oposición frontal a unos proyectos que deberían estar archivados y desestimados.
"La Ley de evaluación ambiental no puede ser trampeada, y es meridianamente clara al respecto, puesto que ante una modificación sustancial del proyecto, la DIA obtenida no es aplicable. Y aquí se ha modificado el objeto del proyecto y las líneas de evacuación", advierten.
Por todo ello, consideran que la situación les ampara a formular cuantas alegaciones o denuncias consideren procedentes para mostrar la oposición con argumentos conforme a Derecho, y poner en evidencia la ilegalidad de esta pretensión de Repsol, que el departamento de Compliance debería mirar con lupa.
Al margen de la ausencia de seguridad jurídica con la que actúan, no debe ni puede ser ético comprar un proyecto que está bajo sospecha, y que además va a tener otro objeto que el que motivó su DIA. Y tampoco es ético conseguir todos los parabienes de las administraciones, como si nada hubiera pasado.