Actualizado 21/12/2011 14:01 CET

La primera planta de bioenergía de Aragón, situada en Ansó, creará 20 puestos de trabajo

Planta De Ansó
GOBIERNO DE ARAGÓN

ANSÓ (HUESCA), 21 Dic. (EUROPA PRESS) -

La planta de bioenergía de Ansó, la primera que se instala en Aragón con una inversión de 4 millones de euros, pretende crear 20 puestos de trabajo y su objetivo es producir de 10.000 a 15.000 toneladas de pellet, un serrín comprimido para su uso en las calefacciones.

La planta se encuentra ubicada en la antigua serrería de Ansó, dentro de una parcela de tres hectáreas y ha supuesto una inversión de 4 millones de euros. En la sociedad que explota la planta participa la Mancomunidad Forestal de Ansó-Fago con un 10 por ciento.

Se trata de una planta de bioenergía con dos procesos productivos, línea de pelletización y planta de gasificación. Inicialmente se ha ejecutado la fase 1 correspondiente a la línea de pelletización y, en una segunda fase, se prevé la instalación de la planta de gasificación que permitirá tanto la suficiencia energética como su generación y evacuación a la red.

La materia prima empleada en la planta procede de aprovechamientos forestales de los Montes de la Mancomunidad Ansó-Fago, de la biomasa obtenida en la limpieza de montes y de cultivos energéticos de turno corto.

El proceso pelletización consiste en que la madera procedente del monte es descortezada y astillada, pasando a incorporarse a un proceso de fabricación de pellet, un serrín comprimido que se utiliza como combustible en las calderas de biomasa. El objetivo es llegar a producir en la planta entre 10.000 y 15.000 toneladas al año.

Por otro lado, en el proceso de gasificación, la corteza, ramas y restos se introducen en un gasificador que produce un gas de síntesis con un doble destino. Este gas sirve para alimentar un motor que genera energía eléctrica y para obtener una energía térmica que se aprovecha para el secado de la biomasa en la fabricación de pellets.

BIOMASA FORESTAL

Desde la Dirección General de Gestión Forestal del Gobierno de Aragón se apuesta por la utilización de la biomasa forestal dentro de una gestión forestal sostenible como fuente de energía renovable.

Para el Ejecutivo autónomo ésta es una de la principales líneas de actuación para los próximos años por su numerosas ventajas, como su carácter autónomo, su contribución a alcanzar los compromisos internacionales adquiridos en materia de emisiones contaminantes, la lucha contra el cambio climático y la promoción del desarrollo sostenible.

Asimismo, este tipo de energía favorece el equilibrio regional al encontrarse repartido el recurso por todo el territorio de la Comunidad Autónoma y contribuye a la diversificación energética.

En este sentido, la Dirección General de Gestión Forestal ha apoyado el proyecto desde el inicio y ha facilitado su implantación mediante el apoyo institucional y técnico al proyecto. Además, ha facilitado el suministro de materia prima mediante la adjudicación a 30 años de los aprovechamientos forestales de los montes de utilidad pública que figuran en el Plan de Ordenación de la Mancomunidad Forestal de Ansó-Fago.

También se está trabajando con la Mancomunidad Forestal en la certificación de la biomasa-madera de los montes de la Mancomunidad que permitirá establecer una trazabilidad del proceso y su futura declaración como cultivo energético.

En el proceso de fabricación del pellet, la biomasa en tronco pasa por una fase de descortezado, antes de ser astillada. Tras su secado se inicia el proceso de pelletización. El producto seco es molido hasta alcanzar una granulometría similar a la de la harina y posteriormente se introduce en la granuladora donde se produce el pellet. El último paso es el enfriado del propio pellet, con un aspecto muy similar al de un granulado, para poderlo almacenar y distribuir a los clientes.