Miguel Ángel Arminio se ha desplazado a la Z-453 para comprobar los daños del desprendimiento. - GOBIERNO DE ARAGÓN
ZARAGOZA 11 Ene. (EUROPA PRESS) -
La reapertura del tramo de la carretera autonómica Z-453 entre Jaraba y Calmarza (Zaragoza) que este sábado sufrió un gran desprendimiento de ladera de unos 300 metros de longitud y unos 10 metros de espesor, llevará "varias semanas de trabajo", según ha advertido este domingo el director general de Carreteras e Infraestructuras del Gobierno de Aragón, Miguel Ángel Arminio, desplazado al punto que una ingente cantidad de material rocoso y vegetal tapona la calzada y corta el tráfico en ambos sentidos.
Arminio ha supervisado la dimensión del desprendimiento, acaecido sobre las 7.15 del sábado, en ambos puntos del corte y tras observar el material caído sobre la calzada ha anunciado el envío de maquinaria pesada a la zona "con la que poder repicar la piedra para hacerla más pequeña y ver dónde podemos depositarla para facilitar el flujo de camiones y agilizar la limpieza de la zona".
Pero previamente a esos trabajos será necesario comprobar el estado de la ladera y asegurarla, a fin de que las máquinas y los operarios puedan entrar con total garantía de que durante los trabajos no se vuelvan a producir nuevos desprendimientos que pongan en riesgo su seguridad.
"Lo primero que vamos a hacer es traer un experto para que nos diga si esa ladera la tenemos lo suficientemente estable como para poder entrar y, a partir de ahí, trabajar de forma continuada hasta limpiar y reparar la carretera", ha apuntado Arminio.
Sobre los tiempos para reabrir esta vía de la red autonómica, el director general de Carreteras e Infraestructuras no ha podido precisar un plazo, pues todo dependerá de los resultados que se obtengan del estudio geológico de la ladera y de los trabajos que haya que realizar sobre ella y sobre la calzada, pero sí ha asegurado que se trabaja ya para que a principios de semana comience a operar una empresa especializada en geología y geotecnia que con el uso de drones pueda radiografiar el estado de la roca en esa parte del cañón del río Mesa.
Otra de las cuestiones a tener en cuenta es que las afecciones se han producido tanto en la carretera Z-453 como en el cauce, provocando el taponamiento y el recrecimiento del río aguas arriba del desprendimiento, por lo que Miguel Ángel Arminio ha señalado que "es muy importante que nos coordinemos con la Confederación Hidrográfica del Ebro para poder ir más deprisa y ser más efectivos en todo lo que hagamos".