El servicio de teleasistencia de la DPZ atiende en 2021 a más de 3.800 personas mayores y dependientes de la provincia

El servicio de teleasistencia de la DPZ atiende en 2021 a más de 3.800 personas mayores y dependientes.
El servicio de teleasistencia de la DPZ atiende en 2021 a más de 3.800 personas mayores y dependientes. - DIPUTACIÓN DE ZARAGOZA
Europa Press Aragón
Publicado: lunes, 24 enero 2022 13:19

ZARAGOZA 24 Ene. (EUROPA PRESS) -

El servicio de teleasistencia de la Diputación de Zaragoza ha atendido a lo largo de 2021 a 3.806 personas mayores y dependientes de la provincia y ha gestionado cerca de 159.000 llamadas, un 30 por ciento menos que en 2020.

Los usuarios han continuado recibiendo atención especializada por la COVID, ya que el servicio se ha adaptado a la pandemia para prevenir la enfermedad y atender a los afectados, ha apuntado la institución provincial zaragozana en una nota de prensa.

"Nuestro servicio de teleasistencia siempre ha sido fundamental para muchos vecinos de nuestros municipios debido al envejecimiento de la población, pero con la pandemia su importancia está siendo aún mayor si cabe. Por eso, continuamos aumentado su presupuesto, que el año pasado alcanzó los 287.000 euros tras incrementarse en casi 40.000 euros con respecto al de 2020", ha destacado el diputado delegado de Bienestar Social de la DPZ, Feliciano Tabuenca.

"El servicio se ha adaptado a la COVID y la atención realizada incluye llamadas para realizar un seguimiento de los usuarios, proporcionarles información sobre los recursos disponibles y los cuidados que deben tener, así como detectar situaciones de riesgo de saludo y síntomas de la enfermedad y un seguimiento a quienes se contagian de coronavirus", ha explicado Tabuenca.

Las viviendas de los beneficiarios de este servicio están dotadas de un aparato con botón, que pueden pulsar ante posibles emergencias o dudas, y que automáticamente les pone en contacto con un teleoperador.

Además, el servicio también contempla el seguimiento de los usuarios, que reciben llamadas de los profesionales para comprobar su estado de salud o recordarles cuestiones como la toma de medicación y las citas médicas.

USUARIOS ATENDIDOS

El servicio de teleasistencia, que la Diputación de Zaragoza presta a través de la empresa Atenzia, ha atendido a lo largo del 2021 a un total de 2.936 domicilios que, traducido en personas, alcanza los 3.806 usuarios. Al finalizar el año había en activo 2.364 domicilios y 3.109 personas.

En comparación a 2020, ha puntualizado la DPZ, los datos reflejan una "ligera" bajada en el número de usuarios y domicilios atendidos, ya que en ese momento fueron 3.023 domicilios y algo más de 4.000 usuarios.

El perfil de los usuarios no ha variado con respecto a los últimos años y continúa siendo el de mujer mayor de 80 años que vive sola. En cuanto a tipología, el 98 por ciento de las personas usuarias titulares en activo a final del 2021 son mayores de 65 años, y un 2 por ciento personas con discapacidad.

Por sexo predominan las mujeres, suponen un 83 por ciento del total de usuarios titulares, frente al 17 por ciento de los hombres. En cuanto a grupos de edad los mayores de 80 años suponen el 84 por ciento del total de personas usuarias.

Respecto a la convivencia, el 71 por ciento de las personas usuarias viven solas, frente a un 29 por ciento que lo hacen acompañadas, generalmente por el cónyuge o por familiares allegados.

LLAMADAS REALIZADAS Y ALARMAS RECIBIDAS

El personal del servicio en 2021 ha gestionado un total de 158.928 llamadas, lo que supone 435 comunicaciones cada día entre alarmas --pulsaciones al botón-- de los usuarios y llamadas de control emitidas por los propios teleoperadores.

"En 2021 se gestionaron 71.000 llamadas menos que en 2020 debido principalmente a la mejora de la situación de la pandemia y la interiorización de la situación por parte de los usuarios. Desde semanas antes de que se decretara el estado de alarma en España los profesionales del servicio duplicaron las llamadas que realizaban a los usuarios para informarles de la situación, explicarles qué medidas debían de tomar para protegerse y resolver todas sus dudas que en esos momentos eran muchos", ha contado el diputado delegado de Bienestar social de la DPZ.

En la actualidad, ha añadido, la situación es "diferente y, aunque se continúe enfocando el servicio a gestionar la pandemia, se ha observado que los mensajes de protección ya están muy interiorizados en el colectivo de las personas mayores".

El servicio de teleasistencia ha atendido a lo largo del pasado año a un total de 26.899 alarmas --pulsaciones al botón--, un promedio de 74 al día. Los motivos más frecuentes por los que contactan las personas con el centro de atención son para hablar un rato y sentirse acompañadas.

Del total de las alarmas recibidas, un 3,7 por ciento --988-- han sido por emergencias como caídas sufridas en los domicilios y problemas de salud --mareos, traumatismos, gripes, síntomas COVID--.

REFUERZO DEL SERVICIO POR COVID

Las actuaciones llevadas a cabo desde el servicio de teleasistencia de la DPZ durante la crisis sanitaria han permitido que las personas usuarias reciban una atención profesional continuada y adecuada a la excepcional situación originada por la pandemia.

Dentro de estas acciones se han llevado a cabo, principalmente,
medidas orientadas a la prevención, protección y detección de contagio, seguimiento de las perdonas infectadas y en situación de vulnerabilidad y acompañamiento en el duelo.

Se trata de acciones de seguimiento a través de llamadas telefónicas para ofrecer a estas personas información sobre las medidas de prevención y protección de contagio indicadas por las autoridades sanitarias. De esta forma, se han podido detectar situaciones de riesgo de salud y síntomas relacionados con el coronavirus.

Asimismo, el servicio ha hecho también numerosas llamadas de control a aquellas personas que se encontraban afectadas por la enfermedad, a las que se les ha realizado un seguimiento profesional diario y se les ha proporcionado las recomendaciones necesarias.

Además, el método de trabajo ha permitido realizar una valoración continuada de los usuarios, detectando aquellos que se encontraban en situación de vulnerabilidad, especialmente al encontrarse en aislamiento social o carecer de apoyos de calidad. El miedo a contraer la enfermedad por COVID-19 de las personas usuarias ha fomentado en muchos casos un confinamiento voluntario preventivo ocasionando el aislamiento social de estas personas.

Por otra parte, las personas usuarias que han perdido a algún familiar han contado en todo momento con el apoyo de psicólogos especializados en procesos de duelo, que se han puesto en contacto con ellos de forma continuada para prestarles atención y apoyo.

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