Imagen de un alud de fusión el Pirineo donde el peligro de avalanchas sigue vigente por lo que se recomienda máxima precaución en las salidas a la montaña. - MONTAÑA SEGURA
HUESCA, 20 Mar. (EUROPA PRESS) -
El aumento de las temperaturas, con valores casi primaverales registrados en los últimos días aceleran el proceso de fusión y compactación del manto nivoso en el Pirineo aragonés, lo que incrementa el riesgo de aludes.
Según ha advertido la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), los espesores han disminuido progresivamente, con pérdidas adicionales de entre 2 y 6 centímetros en las últimas 24 horas en los distintos puntos de observación, ha informado el Gobierno de Aragón.
A pesar de este descenso, la nieve mantiene continuidad desde cotas medias, especialmente en zonas de umbría. En las laderas soleadas, la mayor insolación ha favorecido la aparición de superficies sin nieve, con afloramiento de roca cada vez más extendido.
Actualmente, los espesores oscilan entre los 70 y 140 centímetros en torno a los 1.800 metros, aumentando con la altitud hasta superar en puntos concretos los 180 y los 200 centímetros en cotas cercanas a los 2.100 metros de altitud.
RECOMENDACIONES
Desde Montaña Segura, han recomendado madrugar para evitar la actividad en montaña cuando el sol ha reblandecido e inestabilizado la nieve, especialmente en las laderas solanas: este, sur y oeste.
Además, han recordado que llevar y saber utilizar piolet y crampones sigue siendo "imprescindible" ya que la nieve helada de las primeras horas marca esta exigencia técnica.
Sin embargo, esperar a que las temperaturas suban y la nieve se humedezca reduce el peligro por hielo y aumenta el peligro por aludes.
El estado del manto varía según la altitud y orientación. En cotas medias y bajas, la nieve presenta un alto grado de humedad. En zonas altas, las laderas soleadas registran nieve húmeda superficial sometida a ciclos de fusión diurna y rehielo nocturno, mientras que en las umbrías predomina nieve más seca, endurecida por el viento y con posibles capas débiles en su interior.
Esta época del año puede resultar "especialmente engañosa", dado que el aumento de temperaturas y la mayor presencia de sol generan una falsa sensación de seguridad, cuando en realidad el peligro de aludes se mantiene elevado, aunque con características diferentes a las del invierno.
Ante la previsión de una mayor afluencia de visitantes durante el fin de semana y el próximo periodo festivo de Semana Santa, se recomienda extremar la precaución y planificar adecuadamente las actividades en montaña.