La consejera de Bienestar Social y Familia, Carmen Susín, en la Casa del Mayor de Monroyo. - GOBIERNO DE ARAGÓN.
MONROYO (TERUEL), 18 (EUROPA PRESS)
La consejera de Bienestar Social y Familia del Gobierno de Aragón en funciones, Carmen Susín, ha visitado este miércoles la Casa del Mayor de Monroyo (Teruel), donde ha afirmado que es "clave" para combatir la despoblación.
El de Monroyo es uno de los cuatro centros, junto a Libros, Murero (Zaragoza) y Peraltilla (Huesca), que integran el proyecto piloto impulsado por el Gobierno de Aragón para transformar el modelo de atención a la tercera edad en los pequeños municipios.
Acompañada por el director general de Mayores, Máximo Ariza, Susín ha conocido de primera mano un recurso que busca que los mayores puedan envejecer en su entorno, recibiendo cuidados profesionales sin tener que abandonar su localidad.
En este sentido, Susín ha hecho hincapié en el valor estratégico de este servicio: "Nuestra prioridad es que los aragoneses puedan elegir dónde envejecer. Las Casas del Mayor no solo ofrecen cuidados de proximidad y combaten la soledad, sino que también generan empleo local, como vemos aquí en Monroyo con profesionales vinculados directamente al territorio".
Por su parte, el director general de Mayores, Máximo Ariza, ha destacado que "este no es un modelo rígido, sino que se adapta a la realidad de cada pueblo".
"Es un espacio de promoción de la autonomía y prevención donde trabajamos codo con codo con los servicios sociales y sanitarios para que el mayor se mantenga activo y saludable en su propia casa", ha confirmado Ariza.
ALTERNATIVA A LAS RESIDENCIAS Y CENTROS DE DÍA
Las Casas del Mayor se presentan como una "alternativa a las residencias o centros de día tradicionales", ha apuntado la consejera en funciones, concebidas para pequeños municipios con una población inferior a los 500 habitantes.
Este servicio está dirigido específicamente a personas mayores autónomas o con un grado I de dependencia que necesitan ayuda puntual para realizar las actividades de su vida diaria, fundamentalmente en las áreas de higiene, alimentación y tiempo libre.
Para garantizar una atención personalizada y profesional, el Gobierno de Aragón financia tanto la adecuación de las infraestructuras como el coste del personal encargado de atender a los usuarios, que son como máximo cinco por cada espacio.
En el caso de la Casa del Mayor de Monroyo, aunque los trabajadores iniciaron su labor administrativa el 17 de diciembre para adaptar el proyecto a las necesidades reales de la población, las actividades con usuarios comenzaron el 12 de enero.
El centro, al que asisten Gloria B. (89 años); Miguel L. (79 años); Natividad F. (77 años); Andrés A. (74 años) y Ángeles C. (72 años), mantiene un horario de atención personalizada por las mañanas --servicio de comida incluido, de lunes a viernes--, mientras que de 16.00 a 18.00 horas se desarrollan las actividades comunitarias abiertas.
El centro destaca por ofrecer un enfoque práctico en sus talleres, con estimulación física y cognitiva; ejercicios de fuerza para tareas cotidianas --como tender la ropa o cargar la compra-- y juegos de memoria que utilizan el vocabulario local y la orientación por las calles de Monroyo.
Tras un inicio progresivo, desde finales de febrero el comedor funciona cinco días a la semana, facilitando una alimentación equilibrada a los usuarios.
Se realizan paseos saludables, formación para la prevención de caídas y celebraciones vinculadas al calendario local, como San Antón o actividades intergeneracionales con el colegio del municipio.
El proyecto en Monroyo cuenta con dos trabajadores vinculados a la localidad, lo que refuerza el vínculo de confianza con los mayores y permite que el centro se adapte totalmente al ritmo y la identidad del municipio.