El portavoz parlamentario de Vox en las Cortes de Aragón, Alejandro Nolasco, y la concejal de este partido en el Ayuntamiento de Teruel, Elena Fernández. - VOX.
TERUEL 25 Jul. (EUROPA PRESS) -
El grupo municipal de Vox en el Ayuntamiento de Teruel defenderá una iniciativa en el Pleno del próximo lunes, 28 de julio, para "revisar y adaptar la ordenanza municipal contra ruidos y vibraciones", así como "dotar a los servicios municipales competentes de los medios técnicos, humanos y organizativos necesarios para un efectivo control de su cumplimiento".
La portavoz del grupo municipal, Elena Fernández, ha puesto encima de la mesa que "la contaminación acústica por vibraciones y ruidos es una de las agresiones medioambientales más perjudiciales para la salud de las personas", especialmente "si se produce en horas habitualmente dedicadas al descanso periódico e impide o interrumpe el sueño de las personas".
"Nuestro objetivo es compaginar la necesaria protección de los vecinos con el normal desarrollo de las actividades industriales, comerciales y festivas", ha detallado.
Fernández ha apuntado que "la ordenanza reguladora en materia de ruidos y vibraciones fue aprobada por el pleno del Ayuntamiento de Teruel el 23 de febrero de 1988". Desde entonces, "tan sólo ha experimentado tres modificaciones parciales, en 1991, 1995 y 2002, que en su conjunto afectaron a 14 de sus artículos". "Es decir, llevamos con el mismo texto vigente desde hace más de 23 años", ha puntualizado.
En este periodo, Fernández ha recordado que a nivel autonómico "se dictó la Ley 7/2010, de 18 de noviembre de protección contra la contaminación acústica de Aragón", la cual, en su disposición adicional tercera "ordenaba la publicación de un modelo de ordenanza que pudiera ser utilizada como referencia por los ayuntamientos aragoneses". Esta Ley fue publicada en el Boletín Oficial de Aragón el 3 de diciembre de 2010.
Por todo ello, la edil ha expresado que "debido al tiempo transcurrido, es aconsejable revisar y adaptar la Ordenanza contra ruidos y vibraciones a las necesidades actuales". Ha abogado por "ampliar su ámbito a formas de contaminación acústica no contempladas expresamente en el texto vigente como las voces humanas en la vía pública o los ruidos animales".