Archivo - La prueba reunirá del 11 al 13 de septiembre a 1.500 corredores de 13 nacionalidades y movilizará a unas 500 personas en una organización que distribuirá 2.000 kilos de alimentos y 8.000 litros de bebida por algunos de los rincones más inaccesib - EUROPA PRESS - Archivo
ZARAGOZA 27 Ago. (EUROPA PRESS) -
La CanfrancCanfranc cumple este año su vigésima edición y volverá a convertir entre el 11 y el 13 de septiembre al Pirineo aragonés en uno de los grandes escenarios internacionales del trail running. Detrás de los 1.500 corredores que participarán en las distintas modalidades se encuentra un amplio dispositivo que movilizará durante el fin de semana a unas 500 personas, entre voluntarios, organización, personal técnico, sanitarios y equipos de seguridad.
Los participantes procederán de 13 nacionalidades, incluida España, y de 46 provincias españolas, lo que supone una representación de prácticamente todo el territorio nacional. La modalidad con mayor número de inscritos será la LongDistance 26K, con 550 corredores.
Las diferentes carreras sumarán 270 kilómetros de competición, aunque la distancia total recorrida por los participantes alcanzará una cifra muy superior. Si se tienen en cuenta las distancias de cada prueba y el número de corredores, todos ellos podrán llegar a recorrer conjuntamente 59.230 kilómetros durante el fin de semana.
Preparar los recorridos constituye ya uno de los grandes retos logísticos de la prueba. La organización deberá marcar y balizar alrededor de 120 kilómetros, utilizando unas 4.500 balizas, cintas y otros elementos de señalización. Una veintena de personas trabajan específicamente en esta tarea, que comienza aproximadamente una semana antes de las carreras y continúa durante otra semana después para retirar el material y revisar los trazados.
Además, cada uno de los elementos de señalización puede llegar a recorrer alrededor de 100 kilómetros durante su colocación y retirada, en un escenario de alta montaña que obliga a extremar la planificación y la logística.
2.000 KILOS DE ALIMENTOS Y 8.000 LITROS DE BEBIDA
Los avituallamientos constituyen otro de los grandes despliegues de la CanfrancCanfranc. La organización instalará 13 puntos de abastecimiento a lo largo de los diferentes recorridos y movilizará aproximadamente 2.000 kilos de alimentos.
Entre los productos previstos se encuentran unos 1.200 kilos de fruta, 100 kilos de frutos secos, 150 de embutido, otros 150 de queso, 50 de chocolate, 50 de dulces y 100 kilos de pasta, además de unos 400 litros de caldo. Durante el evento también se llegarán a servir alrededor de 1.500 raciones de arroz con leche.
A la alimentación se sumarán unos 8.000 litros de bebida, de los que aproximadamente 6.000 serán de agua y 2.000 corresponderán a bebidas isotónicas, refrescos, café, caldo y otros productos. Asimismo, se servirán unas 1.000 raciones de comida para corredores, voluntarios y personal de organización.
El traslado de estos recursos por el terreno montañoso añade una dificultad logística específica. Algunos avituallamientos deben ser abastecidos mediante vehículos todoterreno, mientras que otros requieren incluso el empleo de helicóptero.
Es el caso del Ibón de Ip, uno de los puntos más complejos del dispositivo por la cantidad de material que debe transportarse y la imposibilidad de acceder de otra manera. Las cargas mediante helicóptero requieren una planificación especialmente precisa al tratarse de una de las operaciones más delicadas y costosas de la organización.
UN DISPOSITIVO DE UNAS 500 PERSONAS
El componente humano será otro de los pilares de esta vigésima edición. Alrededor de 350 voluntarios colaborarán directamente en el desarrollo de las pruebas y, sumando organización, personal técnico, sanitarios, seguridad, cronometraje y comunicaciones, el dispositivo alcanzará unas 500 personas.
Durante la competición será necesario atender simultáneamente los 13 avituallamientos y 24 puntos de control distribuidos por la montaña. Cerca de 150 personas estarán directamente vinculadas al dispositivo de seguridad y asistencia en estos controles.
El operativo sanitario estará formado por unos 25 profesionales, tres ambulancias y un puesto médico avanzado. Los voluntarios y equipos escoba tendrán además la responsabilidad de acompañar el desarrollo de las carreras y revisar posteriormente los recorridos para retirar residuos y cualquier elemento que pueda quedar en la montaña.
La organización dispondrá de nueve vehículos para atender directamente las necesidades del evento, dentro de un dispositivo logístico condicionado por la orografía y por la necesidad de llegar hasta algunos de los puntos más inaccesibles del Pirineo.
DIEZ TONELADAS DE INFRAESTRUCTURA
En total, la infraestructura necesaria para transformar durante tres días la montaña de Canfranc en un escenario deportivo internacional ronda las 10 toneladas de material. El despliegue incluye unas 100 mesas, siete carpas, 500 vallas, nueve arcos y tres generadores, además de los miles de elementos destinados a señalización y todo el equipamiento necesario para avituallamientos, controles, seguridad y comunicaciones.
Aunque el grueso del dispositivo se concentra en torno a las dos semanas anteriores y posteriores a la carrera, la preparación de la CanfrancCanfranc se desarrolla durante todo el año.
Las cifras de esta vigésima edición reflejan así la dimensión de una prueba que va más allá de la competición deportiva: 1.500 corredores, 59.230 kilómetros acumulados, 350 voluntarios, unas 500 personas movilizadas, 4.500 balizas, 10 toneladas de material, 2.000 kilos de alimentos y 8.000 litros de bebida para hacer posible un fin de semana de trail running en algunos de los rincones más exigentes del Pirineo aragonés.