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Lida Valverde y Yusef Soto, una pareja de panameños que ha solicitado la regularización. - EUROPA PRESS
ZARAGOZA 20 Abr. (EUROPA PRESS) -
Las oficinas de Correos y de la Seguridad Social de Zaragoza van atendiendo poco a poco a las personas que ya tienen toda la documentación lista para solicitar la regularización extraordinaria aprobada por el Gobierno, como es el caso de Yusef Soto y Lida Valverde, una joven pareja de panameños que ven este proceso como "una bendición", pensando en su futuro y sobre todo el de su hija, la pequeña Valentina, de dos años.
De momento, no son demasiados los que se dan cita en estas dependencias administrativas ya que la gran mayoría aún está recabando información o reuniendo los papeles que certifiquen que cumplen los requisitos para acogerse a esta medida. Por ejemplo, en la sede del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) de la céntrica calle zaragozana de Doctor Cerrada han atendido este lunes por la tarde a 13 personas y tienen capacidad para conceder hasta 45 citas previas en el horario extraordinario habilitado de 16.00 a 19.00 horas sólo para este proceso, ha informado a Europa Press uno de los funcionarios.
Una de esas 13 citas era la que tenían Yusef Soto y Lida Valverde, que han completado el proceso junto a la pequeña Valentina. Llegaron de Panamá hace casi dos años simplemente con la expectativa de mejorar tanto su calidad de vida como la de su bebé y "conseguir un buen trabajo", han indicado en declaraciones a Europa Press.
"Yo creo que fue como una bendición que haya sido de esta forma, porque ha sido mucho más fácil para muchas personas, que no se les hace tan sencillo si no es por asilo o por un familiar. Entonces, que haya sido de esa forma también creo que ayuda a muchas familias que lo necesitan", ha expresado.
TRABAJAR, SU MAYOR DESEO
En estos dos años, han tratado de conseguir empleo en España, pero Yusef Soto ha afirmado que ha sido "casi imposible", más allá de "una limpieza en tal día aquí, otra limpieza tal día por allá" o alguna ayuda por la pequeña. Eso sí, ha recalcado que su mayor deseo es "poder trabajar". "Nadie quiere estar pidiendo ayudas", ha dejado claro.
En Panamá, era vendedor en una licorera y estudiaba la carrera de Comunicación Social con mención en Publicidad. Ha reconocido que la situación en su país "no está tan mal como en países vecinos como Venezuela y Colombia", pero sigue estando muy lejos de la calidad de vida de España: "Estamos definitivamente demasiado bendecidos con el estilo de vida y las comodidades que se tienen aquí".
En cuanto al proceso, ha señalado que lo más complicado ha sido los días previos, reuniendo todos los papeles, como la petición de antecedentes penales, que ha vuelto "un poco lento el proceso", pero una vez en las dependencias de la Seguridad Social "fue todo muy rápido, simplemente pasar documentos y listo".
Ahora, Yusef y Lida tienen que esperar a que en Extranjería acepten los papeles y no saben muy bien qué viene después: "No tenemos ya más idea realmente, lo que teníamos idea era venir aquí y ya lo hemos hecho".
Lo que sí que llegará en ese momento será la búsqueda de trabajo, ya legal y cotizado. "Yo quiero buscar trabajo donde sea, menos en camarero, en hostelería no", ha apostillado el joven panameño, quien ha reiterado, no obstante, que "si no sale nada", está por trabajar "donde sea", en "lo primero" que le salga.
Por otro lado, ha reconocido que entiende a los españoles que no son favorables a esta regularización extraordinaria de inmigrantes porque "ha habido personas que han venido y no lo han hecho bien", pero ha insistido en que esas "no son todas las personas" y, personalmente, él se ha sentido "súper bien" estos dos años en Zaragoza, donde "nunca" ha sentido xenofobia ni nada "extraño".
EL ORDEN, LO QUE MÁS VALORA DE ESPAÑA
Lo que más le gusta de España es que "hay mucho orden", algo que no se da en Panamá ni en el resto de Latinoamérica, y ha puesto como ejemplo "algo tan sencillo como cruzar la calle", asegurando que "en Panamá, vas a cruzar una calle y no te paran en el paso de cebra".
A ello ha añadido que los españoles les han tratado "muy bien" y que siempre han sido "muy cordiales y muy educados". También él ha hecho lo posible por integrarse y, por ejemplo, cuando llegó trataba de hablar "un poco más bajo", a menos volumen, para tratar de encajar.
Para la que ha sido un poco más duro el proceso ha sido para la pequeña Valentina, que estaba bastante seria ya que ha tenido que esperar alrededor de dos horas en las dependencias del INSS hasta entregar y comprobar los papeles de los tres. "Por eso está un poco aburridica, de esperar tanto tiempo, porque ella todavía no sabe que es para mejor", ha señalado su padre. Sin embargo, la pequeña se ha marchado sonriendo y saludando.